POR ADOLFO ARIZA

Una de mis últimas entradas fue sobre este tema, (HABLEMOS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL POR ADOLFO ARIZA https://www.miradasdesdemendoza.com.ar/2023/04/03/hablemos-de-la-inteligencia-artificial-por-adolfo-ariza/), y si vuelvo sobre él es porque me encontré con la nota de abajo, y me pareció que era una buena manera de colaborar con la comprensión de un asunto tan importante.

La nota es:

Inteligencia Artificial: Desafíos que plantea su avance

Por Enrique Amestoy

https://www.nodal.am/2023/07/inteligencia-artificial-desafios-que-plantea-su-avance-por-enrique-amestoy/

Recomiendo su lectura porque, si bien el furor sobre este tema que, en cierto momento, fue una tendencia abrumadora, ha decrecido, sigue siendo algo que no se detendrá, al contrario, como hemos visto siempre con los progresos tecnológicos, seguirá su avance, pese a quien le pese.

Sin embargo, voy a destacar algunos párrafos, después de reiterar que me parece valioso conocer esa breve historia de la IA para no creer –hay mucha gente hablando de lo que no conoce (opinadores tecnológicos)- que es un proceso surgido repentina y mágicamente.

Lo primero es la definición inicial, más allá de la dimensión que puedan tomar estos algoritmos y del revuelo que se ha formado sobre ellos:

“Si bien la inteligencia artificial lleva a imaginar máquinas capaces de pensar y actuar como personas, la realidad es que se refiere a programas que pueden definir patrones, problemas y, hasta cierto punto, aprender: muy útil cuando de clasificar o interpretar gran cantidad de datos se trata.”

Se ha hablado mucho sobre lo siguiente:

“El pasado 26 de marzo la banca de inversión Goldman Sachs presentó un informe en el que señala que la AI podría reemplazar el equivalente a 300 millones de empleos de tiempo completo y podría reemplazar una cuarta parte de las tareas laborales en EE.UU. y Europa y eventualmente podría aumentar el valor anual total de los bienes y servicios producidos a nivel mundial en un 7%.”

El riesgo es real, y no son fenómenos nuevos: recordemos el impacto de la Revolución industrial en los siglos XVIII y XIX.

Es más, “Elon Musk ya hablaba del tema en 2017, pero con el foco en la tecnología, cuando en la Cumbre Mundial de Gobierno sostuvo que habrá que implementar algún programa parecido frente al “desempleo masivo” porque “cada vez habrá menos trabajos que un robot no pueda hacer””. (https://puntoconvergente.uca.edu.ar/renta-universal-avance-tecnologia/).

“El Salario Básico Universal es una propuesta que cada vez tiene más adeptos. Sebastián Campanario, Alejandro Melamed y Matías Ghidini, especialistas en el mercado laboral, dan su visión sobre la implementación de un programa de ingresos para los habitantes y analizan la relación humano-algoritmo.

El historiador Yuval Harari y el empresario Elon Musk plantearon la necesidad de discutir sobre la Renta Básica Universal frente al avance de la inteligencia artificial, un debate que en la Argentina se reavivó con el advenimiento de la pandemia.”

“La propuesta del Salario Básico Universal consiste en un ingreso regular, sin contraprestaciones y para toda la población de un territorio por parte del Estado.”

¿De dónde saldría el dinero?

De las rentas extraordinarias que las empresas (tecnológicas, claro, pero también financieras, del agro, farmacéuticas, y todas las que se han beneficiado con esto, como ya lo he mencionado en otra oportunidad:

“El 10% más rico de la población mundial se lleva actualmente el 52% de la renta mundial, mientras que la mitad más pobre obtiene el 6,5% de la misma informó este martes la subdirectora general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en la Comisión de Desarrollo Social de las Naciones Unidas.” (https://news.un.org/es/story/2023/02/1518412#)

No soy ingenuo, si el mismo Elon Musk se dedica a programar viajes al espacio, mientras millones de hombres y mujeres mueran en la Tierra, de hambre, de sed, de enfermedades curables, por la guerra, está claro que no será fácil que se aboquen a esto, pero si la falta de sostenibilidad social y ambiental ponen en juego la vida sobre el planeta, es esperable que todos/as los/las que moriremos (no soy apocalíptico, es real) hagamos algo para tomar medidas que permitan la supervivencia de la especie.

No vamos a caber todos/as en los cohetes de Musk, así que…

Algo más:

“Con el objetivo de poner los sistemas de Inteligencia Artificial al servicio de la humanidad, las personas, las sociedades y el medio ambiente y los ecosistemas, así como para prevenir daños, los 193 Estados miembros de la Conferencia General de la UNESCO adoptaron, en noviembre de 2021, la “Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial”, primer instrumento normativo mundial sobre el tema. Del 6 al 10 de marzo se llevó a cabo en Montevideo el Encuentro Latinoamericano de Inteligencia Artificial Khipu 2023, del que surge la Declaración de Montevideo sobre AI y su impacto en América Latina.

Convocado por la organización sin fines de lucro Khipu, se llegó a una declaración final donde se promueve que la AI debe ser puesta al servicio de las personas, que su implementación debe cumplir con los principios rectores de los DDHH, por los que la IA no debe dañar a personas y minimizar el impacto ambiental, mejoras en las condiciones de trabajo, diversidad cultural y fortalecer la soberanía de los países latinoamericanos.” (Amestoy)

Está bien, las declaraciones no son más que eso, habrá que ver cuántos países adhieren finalmente, y en serio, pero ya hay 193 que apoyan.

No es poco.

En realidad, las conclusiones de la nota no son muy alentadoras –con una buena dosis de realismo, en verdad-, pero la verdad es que no habrá cambio posible si no hay un fuerte compromiso de la sociedad, lo cual incluye, obvio, a los políticos, si la sociedad demuestra interés en que la realidad mejore.

PREFIERO TENER FE.

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