ELECCIONES EN ARGENTINA: EL SHOCK DEBE DE SER UN PROYECTO NACIONAL Y POPULAR

ELECCIONES EN ARGENTINA: EL SHOCK DEBE DE SER UN PROYECTO NACIONAL Y POPULAR

POR ADOLFO ARIZA

Desde la noche del domingo de las PASO me llené de preguntas sobre cómo se llegó a ese triunfo de Milei, pero, traté de no escribir sobre los hechos; y, como la situación es muy dinámica, me pareció mejor darle tiempo al análisis.

En realidad, hubo analistas que mencionaron que Milei estaría por arriba del 25%. Lo comentaron el otro día en un programa de la TV pública, pero yo no conocí esos datos, lo que es extraño porque había navegado bastante en Internet en busca de información sobre este tema.

Cristina en C5N, en mayo, dijo: “Lo que importa es, más que el techo, es el piso, para entrar al balotaje. Van a ser unas elecciones atípicas, de tercios”.

En ese momento se veía como un planteo válido, pero, después pareció que Milei se desinflaba. En las elecciones provinciales le fue mal.

Y en las PASO ganó en diez y seis provincias. Lo votaron más de siete millones de ciudadanos argentinos de todas las edades y sectores sociales.

José Natanson, en https://www.eldiplo.org/notas-web/el-punal/, escribió una nota (MILEI, PRIMERO EN LAS PASO – El puñal) en la que intenta explicar este triunfo sin muchos antecedentes desde la lógica de lo que uno conoce en la historia política.

Comienza diciendo: “El triunfo de Javier Milei revela cambios sociales que recién estamos empezando a comprender. Una sociedad astillada, golpeada por la crisis económica y la pandemia, que manifiesta su bronca pero que también expresa un deseo de reseteo profundo, una necesidad de shock.”

No se puede rechazar el planteo, pero cuesta aplicarlo válidamente en el heterogéneo universo de los votantes de Milei.

Una parte de ellos/as, simplemente lo hizo por descarte; si el peronismo no pudo solucionar los problemas del país, al igual que el macrismo, probemos con este otro.

Pero también hay –sobre todo en muy jóvenes- votos porque sí: les he preguntado, y en muchos casos la respuesta fue encogerse de hombros. De todos modos, acá hay un fenómeno interesante: cómo se viralizó el voto a Milei. Esto me parece un fenómeno nuevo.

De todas maneras, en las encuestas el único que había crecido –a costa de los otros precandidatos, obvio- era Milei, pero eso no alcanza a explicar el voto en las PASO.

Natanson intenta algunos análisis válidos, pero que, a mi criterio, dejan cabos sueltos:

“Insisto entonces con esto: si en algún lugar hay que buscar una explicación acerca de los resultados de ayer el batacazo de Javier Milei, el triunfo de Patricia Bullrich en la interna de Juntos por el Cambio, el tercer lugar del peronismo es a ras del suelo. Es tiempo de sociólogos (o de antropólogos) más que de politólogos. Hay que ir a mirar ahí, a la feria de ropa usada, al maxikiosco 24 horas, al grupito que se reúne en la esquina (“La cantina de los pobres”, como decía célebremente el policía de The Wire). Por eso al final resultaron más exactas las respuestas espontáneas de los laburantes que pasaban por la estación de Constitución y reaccionaban ante el notero de Crónica que las mil encuestas previas.

La sociedad había castigado al kirchnerismo (en 2015), al macrismo (en 2019) y al Frente de Todos (en 2021), y esta vez buscó algo completamente nuevo, la marca más rara que se ofrecía en la góndola, el vehículo más bizarro para gritar la ferocidad de su bronca…”

Es una explicación muy porteña; ¿se puede transpolar al resto del país? ¿A Catamarca? ¿A Tierra del Fuego, región muy subsidiada?

No hubo una campaña como las de los trolls macristas, pero hay equipos de influencers que trabajan eficientemente para este candidato como ha ocurrido con los candidatos de derecha de otros lugares. Así se sostuvieron las apariciones de Milei, llenas de ex abruptos, con la inconsciencia y desparpajo que le daban el perfil disruptivo que eligió, sin mayores filtros, y que apuntaban a un planteo a lo Trump o Bolsonaro, que a mucha gente le gustaba.

Podía decir cualquier cosa, era un candidato sin muchas posibilidades, lo que cambió ahora: ya bajó un par o más de cambios: no va derogar el IVE (Interrupción voluntaria del embarazo), sino lo sometería a un plebiscito.

Hay otros temas dudosos de la batería de slogans que desparramó por medios, como eliminar Ministerios, privatizar el CONICET, dolarizar la economía, etc., que son inviables o muy difíciles. No sería un Emperador que puede hacer lo que quiere, sino un Presidente constitucional que tendría la lapicera, pero tomar decisiones políticas desde el Gobierno es mucho más complejo que lo que pareciera creer Milei.

Además, hay que tener un poder de fuego que no sabemos si lo va a tener, y en qué medida.

También se requieren equipos de gente que sepa cómo se hacen estas cosas, y si miramos quiénes lo acompañaban en el estrado, como referencia, no hay casi nadie con esas condiciones.

De todos modos, tampoco los análisis previos le daban muchas posibilidades por razones como estas, y fue el candidato más votado.

Como dijo Cristina es una elección atípica, que seguramente se definirá en segunda vuelta, así que todas las consideraciones que se hacen son relativas, por lo tanto, solo dejaré algunas reflexiones:

Elegir a un Presidente que va a decidir sobre nuestras vidas durante cuatro años, es algo demasiado importante para resolverlo con un método que se asemeja al “TA TE TI, suerte para ti” como el de que elijamos a Milei porque las otras agrupaciones no hicieron buenos gobiernos, sin analizar lo que nos puede significar a la vida de los/las argentinos/as.

Por lo tanto, hay que preguntar y repreguntar:

¿Qué va a hacer, si fuera Gobierno, de todo lo que anunció a lo largo de su campaña?

¿Cómo va a hacer lo que promete: plan, objetivos, tiempos, recursos, etc.?

¿Cuál es la estrategia para superar los obstáculos?

¿Aliados?

Además, hay que saber sobre las propuestas de los/las candidatos/as.

Por ejemplo, hay cierta aceptación de la dolarización porque hay gente que cree que, con ella, va a ganar mucho dinero en dólares, lo cual es una fantasía. Hay que leer, saber cómo se lleva a cabo un proyecto éstos, qué resultados se han dado en los lugares donde se ha intentado (Ecuador, por ejemplo, por influencia de nuestro nefasto Cavallo).

Esto vale para todos/as los/las candidatos/as, cualquiera que sea su pertenencia.

Averigüen, pregunten.

Se juega mucho, todo, en estas elecciones.

ES MENTIRA QUE LA POLÍTICA NO IMPORTA. Y TENEMOS QUE ASEGURARNOS QUE SEA A NUESTRO FAVOR.

Hay un componente emocional en los votos a Milei que me cuesta describir, pero que creo real y decisivo. A falta de capacidad para describirlo y explicarlo objetivamente, contaré una anécdota personal muy reciente.

Hablando del tema de las elecciones el domingo con una pariente cercana, me dijo que como no encontró a nadie con condiciones para cambiar la difícil situación del país, había votado a Milei. Como le manifesté mi asombro por esa elección, mencionándole algunas de las medidas inviables o destructivas que el candidato había propuesto, me dijo:

-Sí, está loco, pero a lo mejor puede sacarnos de esto. ¿Quién sabe?

Aclaro que es una persona muy medida, sin militancia ni pertenencia política, aunque muy lejana del peronismo.

No suelo generalizar desde una casuística limitada, pero he escuchado y leído mucho de lo producido sobre el tema, y no me parece que se explica mejor esta atípica elección.

La descripción de la sociedad de Natanson, “golpeada por la crisis económica y la pandemia”, que podríamos completar con otros hechos como la guerra en Ucrania, tiene efectos todavía no comprobables en nuestras sociedades. Sobre todo, la pandemia.

El mundo y cada uno de nosotros/as, no es el mismo después del COVID: nos ha dejado huellas en el cuerpo y el alma que no terminamos de comprender.

Hay una desazón nueva, una comprobación de fragilidad que nos genera temor, rabia e impotencia, que nos hace tomar decisiones distintas de las que solíamos tomar.

La pregunta es qué hacer ahora, sobre todo frente a la pobreza de opciones políticas, como en muchos otros lugares del mundo.

El hecho, para mí obvio y evidente, es que la gente está cansada, no quiere vivir más así. No voy a ir muy atrás en el tiempo (podría, tengo 77 años, y he pasado muchas situaciones difíciles, como las hiperinflaciones, por ejemplo), pero vayamos solo hasta el 2001, una de las peores: el “que se vayan todos, que no quede uno solo” ya era un pedido angustioso de que apareciera alguien que cambiara las cosas. Es cierto que salimos, con esa capacidad creativa de los/las argentinos/as para superar las crisis, y hemos tenido algunos momentos buenos, pero nada perdurable, y queda la sensación de que somos un país vulnerable, que puede volver a situaciones difíciles.

Y vino el fracaso del macrismo, que iba a terminar con todo lo que andaba mal, según lo planteó. Y vino el peronismo que tampoco pudo, aunque la suma de desgracias que se sucedieron en su Gobierno es grande (pandemia, guerra, sequía), y la gente mira, desesperanzada y enojada, porque no ve opciones válidas.

Agreguemos la transformación del mundo, que pone en cuestión el modo en que podríamos vivir y prosperar.

Dice Natanson:

“No sólo la crisis y la pandemia, también la digitalidad está cambiando a la sociedad, sobre todo a las generaciones más jóvenes. Se multiplican los “trabajos” en servicios de reparto y apps de transporte, los empleos a comisión (por ejemplo, en telemarketing), y las oportunidades que ofrece la economía de plataforma para la creación de pequeños emprendimientos comerciales. Los referentes de éxito de esta nueva etapa no son líderes que construyen grandes organizaciones o gestas colectivas, sino individuos: una sociedad de ídolos sueltos, de millonarios gracias a la especulación con criptomonedas, influencers que facturan vía YouTube y referentes del trap y del hip hop que ya no apuestan al trabajo común de la banda (de cumbia, de rock) sino al talento individual de un artista que lo único que necesita para triunfar es un teléfono.”

Es un mundo individualista, sin gestas colectivas, con soluciones para pocos, donde no es fácil tener esperanzas de vivir mejor.

Hace un momento escuché en un programa de televisión hablar de “territorialidad digital”. Esta aparente contradicción se refiere a un plano donde hoy se resuelven muchas de las cosas que nos atañen y, probablemente, haya influido en el triunfo de Milei.

También es un mundo sumergido en una crisis ambiental nunca vivida por nuestro planeta, y no es una fantasía pesimista pensar que, si no hay un cambio rotundo que reduzca las causas de la contaminación, podemos llegar a un colapso de la Tierra.

No es menor el hecho de que hay un sistema de medios que responde a una direccionalidad política (como en México, Brasil, y otros lugares) y a los intereses de las corporaciones que han concentrado el poder económico en el mundo., y que difunde permanentemente noticias negativas, imágenes y notas sobre gente que se va del país y ha encontrado la felicidad.

No es fácil mantener el ánimo y la fe.

Y Milei encontró la brecha e instaló su personaje bizarro y disruptivo, aunque su discurso no fuera original, y tuviera antecedentes en otros lugares con discursos fascistas y de derecha.

Lo analiza Natanson:

“La tercera, que apareció en su discurso de ayer (de Milei), es la reivindicación de Menem y Cavallo como artífices del último plan anti-inflacionario exitoso, una operación simbólica audaz que ubica a Milei en el grupo de líderes de extrema derecha que bucean en el pasado para encontrar su lugar en el presente: el Tea Party como antecedente de Donald Trump, Vox y el franquismo, José Antonio Kast y el pinochetismo, Jair Bolsonaro y la dictadura brasilera.”

¿Y ahora?

¿Qué podemos hacer para no se destruyan muchas de las cosas buenas e importantes que se han desarrollado en Argentina, y que muchos países desearían tener?

Hay una afirmación de Natanson que me parece difícil de discutir:

“La idea de que las elecciones se ganan aumentando las jubilaciones o subiendo el piso del impuesto a las ganancias se demostró falsa: hay una parte del drama que no se resuelve con más gasto, que no entra en el IFE, la suma fija o el “plan platita””

Entonces, ¿qué se podría hacer para que no triunfe una propuesta que, en las palabras por lo menos, amenaza al modo de vida que muchos/as consideramos como necesario para concretar la vida que sentimos como mejor para Argentina?

Tendría que ser tan creíble que llevara a los más cinco millones que no votaron en las PASO a hacerlo en las próximas elecciones generales.

Tendría que mostrar cómo va a terminar con la inflación y, también cómo va a hacer para que el FMI no nos obligue a ajustes que pagan los sectores más vulnerables.

Si se logra desarrollar una propuesta válida de este tipo, es posible que vuelva a votar aquella gente que todavía espera un proyecto justo socialmente, pero eficiente, y que permita una vida mejor que la actual.

Ya está muy larga la entrada. Voy a terminarla después de un breve párrafo sobre el “shock”, que muchos enarbolan como una necesidad que justifica el voto a Milei.

Más allá de la necesidad de saber qué significaría el shock de Milei, vistos los cambios que está dando en las medidas tremendas que proponía, considero que creer que un cambio disruptivo de este tipo pueda encerrar la salvación del país, es una forma de “pensamiento mágico”, que no nos sirve para definir algo tan serio e importante como una estrategia de país.

Espero que podamos poner en marcha de una buena vez un proyecto de país dentro de lo que llamamos campo popular y nacional.

Creo que Massa reúne condiciones para desarrollarnos en la línea de un país industrial y próspero que genere riqueza y empleo para que–controladas las variables de la economía que necesitamos para empezar a salir de la pobreza y la miseria- nos integremos en proyecto latinoamericano distinto del que nos proponen los países centrales.

AMÉRICA LATINA TIENE LAS CONDICIONES PARA LIDERAR UN PROYECTO NACIONAL Y POPULAR.

ARGENTINA TIENE QUE ESTAR AHÍ.

NO VOTEMOS A QUIENES DICEN QUE SUS REFERENCIAS SON EEUU E ISRAEL, COMO LO AFIRMÓ MILEI. PUEDEN LLEVARNOS A UNA CRISIS MUCHO PEOR QUELA REALIDAD ACTUAL.

YA SALIMOS DE UN 2001, TAL VEZ NO PODAMOS OTRA VEZ.

Temas políticos

¿PODEMOS CAMBIAR LA SITUACIÓN DE MENDOZA CON EL VOTO QUE VAMOS A EMITIR? Por Adolfo Ariza

¿PODEMOS CAMBIAR LA SITUACIÓN DE MENDOZA CON EL VOTO QUE VAMOS A EMITIR? Por Adolfo Ariza

Me atrajo este título:

¿Por qué la revolución ya no es posible? por Byung-Chul Han

Noviembre 03, 2019

https://www.bloghemia.com/2019/11/por-que-la-revolucion-ya-no-es-posible.html

Artículo de Byung-Chul Han, publicado en Süddeutsche Zeitung, el 2 septiembre de 2014.

No es la primera vez que trabajo sobre el pensamiento de este filósofo surcoreano. La otra vez fue sobre su libro Infocracia.

El tema es que, si la revolución no es posible, qué oportunidad tenemos de defender un mundo en el que valga la pena vivir para la mayoría de las personas de lo que el filósofo llama “el sistema neoliberal de dominación”.

Elijo este momento por la cercanía de las actividades electorales, y creo que son una oportunidad que no podemos perder.

Llevamos varias batallas perdidas, tanto en Gobiernos militares (Martínez de Hoz, por ejemplo), como en democracia (Menem, De la Rúa, Macri) que nos han hecho retroceder en el proyecto de una Argentina Justa, Libre y Soberana, además de sustentable ambiental y socialmente.

Esta idea me lleva a anticipar la conclusión, para que no se diluya en el análisis:

VOTEMOS. DE LOS PROBLEMAS POLÍTICOS SE SALE CON MÁS POLÍTICA, NO CON MENOS.

NO ACEPTEMOS CANDIDATOS QUE NO CRITIQUEN ESTE SISTEMA QUE NOS ESTÁ SUMIENDO EN UNA CATÁSTROFE AMBIENTAL Y SOCIAL Y QUE NO PROPONGAN ALTERNATIVAS MEJORES.

El discurso de la oposición nacional y del oficialismo local nos prometen más de lo mismo: o sea más de la decadencia (seguridad, educación, infraestructura, autoritarismo político) que vivimos cada día, incluso en comparación con Provincias vecinas.

Hay opciones, hay gente que tiene una trayectoria válida.

INFORMÉMONOS, NO REGALEMOS EL VOTO A QUIENES SON LOS RESPONSABLES DE ESTE RETROCESO DE MENDOZA.

Vamos al pensamiento de Byung-Chul Han y a fundamentar mi planteo:

Me interesó –aunque no es nueva la nota, pero mantiene (o aumenta) su validez- porque tiene que ver con un tema que me preocupa como peronista que sostiene una doctrina nacional de tres banderas: Independencia Económica, Justicia Social y Soberanía Política, y que apuntó al trabajo y a la producción diferenciándose del capitalismo y del marxismo: la hegemonía de un neoliberalismo desarrollado por corporaciones que nos está llevando a un mundo sin sustentabilidad ambiental ni social.

Sin hablar de “revolución”, como se menciona en la nota, me preocupa cómo desarrollar políticas que apunten a un mundo bueno para la mayoría de la sociedad, no como ahora, en el que el 10 por ciento de la población más rica del mundo posee el 87,7 por ciento de la riqueza mundial, y solamente el 1 por ciento de la población mundial más rica, acumula más riqueza que el 99 por ciento restante, o sea, poseen más del 50 por ciento de la riqueza mundial.

El problema es que esta concentración de poder económico es la que marca la política del mundo hoy limando o apartando al Estado de su rol central en la defensa de los intereses de la sociedad, sobre todo de los actores más vulnerables.

Está claro que estamos caminando hacia la catástrofe, tanto ambiental como social, y quizás ya sea tarde para evitarla.

¿Podríamos hablar de “opresores y oprimidos” como en otras épocas, y esperar una reacción popular que impida esta situación injusta?

Byung-Chul Han nos responde lo siguiente:

“En la sociedad disciplinaria e industrial, el poder de preservación del sistema era represivo. Los trabajadores de las fábricas fueron brutalmente explotados por los dueños de las fábricas. Tal explotación violenta del trabajo de otros implicaba actos de protesta y resistencia. Allí, fue posible que una revolución derribara las relaciones permanentes de producción. En ese sistema de represión, tanto los opresores como los oprimidos eran visibles. Había un oponente concreto, un enemigo visible, y uno podía ofrecer resistencia.

El sistema de dominación neoliberal tiene una estructura completamente diferente. Ahora, el poder de preservación del sistema ya no funciona a través de la represión, sino a través de la seducción, es decir, nos lleva por mal camino. Ya no es visible, como fue el caso bajo el régimen de disciplina. Ahora, ya no hay un oponente concreto, ningún enemigo suprime la libertad que uno pueda resistir.

El neoliberalismo convierte al trabajador oprimido en un contratista libre, un empresario de sí mismo. Hoy, todos son trabajadores autoexplotadores en su propia empresa. Cada individuo es maestro y esclavo en uno. Esto también significa que la lucha de clases se ha convertido en una lucha interna con uno mismo. Hoy, cualquiera que no tenga éxito se culpa a sí mismo y se siente avergonzado. La gente se ve a sí misma, no a la sociedad, como el problema.”

Soy poco afecto al uso de las plataformas como Airbnb o Cabify porque sé cómo funcionan y como sirven para concentrar poder corporativo y eliminar las economías locales. Un buen ejemplo es la gran cantidad de taxis que desaparecieron en Buenos Aires.

Ahora los choferes de Uber o Cabify no están –engañosamente- en relación de dependencia con lo que han perdido derechos y soporte a cambio de un trabajo precario.

Cuando he expuesto estos argumentos, hay gente que me los ha objetado defendiendo ese trabajo de menor calidad como si fuera válido, lo que justifica lo que dice el autor que cito.

Las corporaciones han puesto mucho empeño y capacidad económica para lograr estos resultados: la descalificación de la política como herramienta de transformación y del mundo que ha conseguido que una gran mayoría de la gente diga que no les interesa la política y les deje el campo libre a esas corporaciones para manejar las acciones de la sociedad sin nadie que la defienda.

Son reales los fracasos de los políticos y que la corrupción atraviesa sus actos –como al resto de los sectores sociales-, pero eso se soluciona con participación patriótica en la política, no abandonando ese espacio a aventureros ambiciosos, sino respaldando a políticos capaces y honestos, que los hay.

Uno de los eslóganes elegidos fue la acusación de “populista” a todo lo que responda a propuestas nacionales y populares. Alfredo Cornejo, pre candidato a Gobernador fue un abanderado de esta posición, intencionadamente sesgada.

Esto lo aclaré en otra entrada, de mayo de 2019: QUE NO NOS ENGAÑEN HABLANDO DE POPULISMO http://www.miradasdesdemendoza.com.ar/2019/05/29/que-no-nos-enganen-hablando-de-populismo/.

Francisco lo aclaró, como se cita en la entrada:

“Francisco: Es lo que llaman los populismos. Que es una palabra equívoca porque en América Latina el populismo tiene otro significado. Allí significa el protagonismo de los pueblos, por ejemplo, los movimientos populares. Se organizan entre ellos… es otra cosa. Cuando oía populismo acá no entendía mucho, me perdía hasta que me di cuenta de que eran significados distintos según los lugares. Claro, las crisis provocan miedos, alertas. Para mí el ejemplo más típico de los populismos en el sentido europeo de la palabra es el 33 alemán. Después de [Paul von] Hindenburg, la crisis del 30, Alemania destrozada, busca levantarse, busca su identidad, busca un líder, alguien que le devuelva la identidad y hay un muchachito que se llama Adolf Hitler y dice “yo puedo, yo puedo”. Y toda Alemania vota a Hitler. Hitler no robó el poder, fue votado por su pueblo, y después destruyó a su pueblo. Ese es el peligro.”  (http://internacional.elpais.com/internacional/2017/01/21/actualidad/1485022162_846725.html)

De paso, veo con pena y preocupación que mucha gente añora líderes de este tipo ignorando la historia de Argentina y del mundo.

La situación de Argentina –semejante a muchas partes del mundo- es preocupante con vistas a las elecciones porque la oposición en sus diversas vertientes no cuestiona el modelo neoliberal y amenaza con medidas que afectarían la soberanía del país y la situación –ya deteriorada- de los sectores populares

Si vemos que Cornejo lleva como precandidata a Hebe Casado, una médica negacionista y agresiva que quería que a Cristina Kirchner le diera Covid, podemos comprender que se instala en la peor derecha de Argentina con un discurso inconcebible en alguien de la U. C. Radical.

Eso es lo que trata de explicar el filósofo surcoreano:

“En consecuencia, traté de decir por qué la revolución ya no es posible hoy.

¿Por qué es tan estable el sistema neoliberal de dominación? ¿Por qué hay tan poca resistencia? ¿Por qué la resistencia que ocurre tan rápidamente queda en nada? ¿Por qué, a pesar de la división cada vez mayor entre ricos y pobres, la revolución ya no es posible? Para explicar este estado de cosas, necesitamos una comprensión precisa de cómo funcionan hoy el poder y la dominación.”

Entonces, ¿tenemos alguna chance de enfrentar este sistema neoliberal en nuestro país, en nuestra Provincia?

No olvidemos que cuenta con medios de comunicación propios y que es difícil que la gente se entere, por ejemplo, de situaciones que muestran la decadencia de Mendoza, que el cornejismo acentuó bastante en estos últimos ocho años.

De todos modos, la evidencia de esta decadencia es tan grande, que, cuando se habla del tema, te dicen que lo saben, pero que no encuentran alternativas para votar.

Es un argumento real, y sobran los ejemplos que parecen demostrarlo; inclusive en las redes y en algunos medios digitales, hay denuncias que afectan también al oficialismo menduco.

Sin embargo, no podemos dejar de accionar para salir de esta situación que se agrava cada vez más, aun en comparación con Provincias vecinas.

Byung-Chul Han termina de manera pesimista:

“Los centros de viajes compartidos digitales, que nos convierten a todos en taxistas, también publicitan con atractivos para la comunidad. Pero se equivoca al afirmar, como Jeremy Rifkin en su último libro, The Zero Marginal Cost Society, que la economía compartida ha sonado el fin del capitalismo e inauguró una sociedad orientada a la comunidad en la que se valora más el compartir que el poseer. Lo opuesto es el caso: la economía colaborativa conduce finalmente a la comercialización total de la vida.

El cambio que celebra Rifkin, de poseer a “acceso”, no nos ha liberado del capitalismo. Las personas sin dinero todavía no tienen acceso a compartir. Incluso en la era del acceso, todavía vivimos dentro de lo que Didier Bigo ha denominado el “Ban-opticon”, y aquellos sin medios permanecen excluidos. “Airbnb”, el mercado computarizado que convierte cada hogar en un hotel, incluso ha convertido la hospitalidad en una mercancía.

La ideología de “comunidad” o “bienes comunes de colaboración” conduce a la capitalización total de la existencia. Hace que sea imposible ser amigable sin un propósito. En una sociedad de retroalimentación mutua y continua, la amistad también se comercializa. Las personas son amigables para obtener mejores calificaciones.

La lógica dura del capitalismo prevalece incluso en el corazón de la economía colaborativa. Por agradable que sea compartir, nadie regala nada gratis. El capitalismo alcanza su plenitud cuando vende el comunismo como una mercancía. El comunismo como mercancía marca el fin de la revolución.”

Este pesimismo me llevó a plantear mi propuesta, como una reacción, como un gesto de rebeldía, para que no lo aceptemos, para que busquemos alternativas.

HAY PROPUESTAS ELECTORALES DISTINTAS, AUNQUE TODAVÍA ESTAMOS EN ETAPAS DE ELABORACIÓN, DISCUSIÓN Y AJUSTES.

NO SEAMOS CÓMPLICES DE ESTA DÉBIL DEMOCRACIA HEREDITARIA SIN PROYECTOS, NI PARTICIPACIÓN DE LA MILITANCIA.

NO PODEMOS PERD ER UNA OPORTUNIDAD MÁS, TAL VEZ NO HAYA OTRAS.

VOTEMOS.

Y CON CONCIENCIA NACIONAL Y ALMA DE PUEBLO.

Temas políticos

AMÉRICA LATINA: UNA ESPERANZA PARA EL MUNDO POST OCCIDENTAL

AMÉRICA LATINA: UNA ESPERANZA PARA EL MUNDO POST OCCIDENTAL

Hace bastante que no publicaba nada sobre política –mejor, geopolítica–, fundamentalmente porque estas épocas electorales no favorecen los análisis importantes, sobre todo en el nivel pobre de la política argentina (como en la mayoría del mundo, por le demás).

Pero apareció esta nota que me atrajo inmediatamente, en primer lugar, porque se refiere a Francisco, que ha traído a la política una posibilidad de pensar la realidad del hombre desde una visión de un humanismo válido para este momento de la historia.

Además, como el autor, siempre tuve una mirada laica sobre la Iglesia Católica; es más, nunca me sentí identificado con los modos de muchos/as laicos/as que tienen actividad en ámbitos religiosos, como institutos educativos, u organizaciones eclesiales, porque me parecía que se habían asimilado al lenguaje, costumbres y actitudes de curas y religiosos/as.

Incluso me llamó la atención que miembros muy bien formados de la Iglesia tuvieran poca comprensión de la política real, por ejemplo, del peronismo.

Me parecía que tenían una visión europeizante de este movimiento y de otros populismos latinoamericanos, lo que incluía la misma definición de populismo.

Francisco, al que conocí como Monseñor Bergoglio, era una excepción a esto; su actividad social (en San José de Flores lo recuerdan aún con afecto), su pertenencia a los jesuitas y su inteligencia le hacían entender la política mundial y argentina de una manera notable, aunque no siempre coincidí con sus acciones.

Por eso, sentí como muy válido este análisis de El blog de Abel.

“Este camino que me animo a llamar post-occidental se hace más notorio al recordar el momento de la elección de Francisco. Acababa de renunciar un pontífice, el primero en 800 años. Y no cualquier pontífice, un teólogo alemán de los más sutiles y profundos. Su diálogo con el filósofo Habermas, por ejemplo, muestra una actitud lúcida y crítica de la fase actual de la modernidad europea. Benedicto XVI al dimitir, más allá del escándalo de pedofilia, parece estar diciendo que las respuestas europeas ya no alcanzan para el mundo. Ni para la Iglesia.”

Muchas veces dije –como otros/as- que en América Latina estaba una de las pocas posibilidades de que el mundo fuera mejor, más justo y solidario para superar la tremenda realidad de hoy.

Según el Banco Mundial en 2022:

“El 1 por ciento más rico de la población del mundo posee más riqueza que el 99 por ciento de los habitantes del planeta. La riqueza de las 62 personas más ricas del mundo aumentó de 2010 a 2015 en un 45%. Poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, 3.600 millones de personas.”

Esto no ha mejorado en el 2023: todo lo contrario, la guerra de Rusia y Ucrania ha profundizado las asimetrías, y ha beneficiado a especuladores y fabricantes de armamentos.

Es importante tener en cuenta lo que se dice en el párrafo citado cuando caracteriza esta etapa como “post occidental”.

Es cierto que no es nuevo el planteo de que estamos en el fin de una etapa. Alguna vez se habló del fin de la historia, o más cercanamente de la caída de este sistema capitalista neoliberal que nos está llevando a una posibilidad cierta de colapso, ya sea ambiental y/o económico, pero esta comprensión de que ya Occidente no puede resolver la situación actual del mundo es clave para hacernos a la idea de que hace falta algo distinto.

Como dice la nota: “La elección de Francisco entonces, me gusta pensar que es una apuesta de la Iglesia que Latinoamérica, la hija mestiza de occidente, puede ser un puente (pontífice significa constructor de puentes) hacia la unidad del mundo en el que ya estamos viviendo.”

Estoy de acuerdo, más allá de que soy consciente de las dificultades que enfrentamos, pero ¿por qué no? La situación actual no da para mucho más.

Francisco comprende esto y ha encarado muchas acciones y líneas de trabajo que apuntan a que se comprenda esto y se generen movimientos que luchen por un mundo más justo, que haga realidad la “Opción por los pobres”, que América Latina propuso al mundo en la III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Puebla, 1979).

Mucha sangre le costó a la Iglesia esta lucha (como a Cristo, ¿no?), pero es una luz de esperanza para la salvación del mundo.

Esto no es una frase melodramática, es solo un retrato de la situación del mundo hoy, cuando un millonario se dedica a ver cómo viajar al espacio mientras miles de personas se mueren de hambre y el colapso ambiental nos acecha, aquí, en la Tierra.

Voy a dejar toda la nota, que no es muy larga, vale la pena leerla.

Parafraseo:

QUE DIOS NOS AYUDE.

10 años del papado de Francisco. La iglesia encara un mundo post occidental.

El blog de Abel

PENSANDO EN VOZ ALTA

https://abelfer.wordpress.com/2023/03/10/diez-anos-del-papado-de-francisco-la-iglesia-encara-un-mundo-post-occidental/

Este fin de semana y el lunes, cuando se cumplen 10 años del día en que el cardenal Jorge Bergoglio fue elegido Papa, los medios e internet estarán llenos de notas sobre el asunto. No aspiro a competir con ellos. La mía es una mirada muy laica. En realidad, la intención de este post es especular sobre algunas corrientes profundas en las que navegan tanto la “barca de Pedro” como todos nosotros.

Cuando fue elegido en ese día, hace diez años, Francisco dijo:” mis hermanos cardenales han ido a buscar obispo al fin del mundo. Encuentro esa frase iluminadora. Una mayoría de los cardenales habían decidido elegir a un argentino, el primer Papa latinoamericano. Hasta se puede agregar que es el primero no europeo en muchos siglos, (porque el que inicia la serie San Pedro fue un inmigrante del Medio oriente en Roma). La iglesia católica fue la nodriza y maestra de lo que se llama civilización occidental, nacida en Europa. Con elementos del pasado grecorromano y la religiosidad monoteísta del Oriente contribuyó a forjar una nueva identidad. Y hasta el Renacimiento y Reforma fue la institución rectora de esa sociedad.

Después, siguió siendo uno de sus actores claves, defendiendo valores tradicionales. Hasta la primera parte del siglo XX, un escritor tradicionalista, Hilare Belloc podía afirmar “La Fe es Europa y Europa es la Fe”

Esa sociedad, mejor dicho, sus potencias dominantes eligieron el suicidio en 1914, cuando desataron la primera guerra mundial.

Atención: lo que hoy se llama Occidente, los EEUU, la UE, Australia, Nueva Zelanda…. sigue siendo un actor clave en el escenario global. Pero Europa es post-cristiana. En sus iglesias hay más turistas que fieles.

Así, la Iglesia Católica Apostólica Romana, que fue, y sigue siendo, defensora de valores tradicionales de occidente, a partir de mediados del siglo pasado empieza un proceso de apertura hacia otras religiones y otras culturas. Juan XXIII y el Concilio Vaticano II son los primeros pasos de este diálogo. Que lleva hasta Francisco. El Papa argentino se ha reunido con respeto y apreciación con las cabezas de otras iglesias cristianas y otras religiones. Insiste en reconocer los valores de otras culturas y otros caminos hacia Dios.

En un plano más político, que un jesuita nunca dejará de tomar en cuenta, hoy el Colegio de Cardenales es más diverso, en sus orígenes que nunca en toda la historia de la iglesia.

Este camino que me animo a llamar post-occidental se hace más notorio al recordar el momento de la elección de Francisco. Acababa de renunciar un pontífice, el primero en 800 años. Y no cualquier pontífice, un teólogo alemán de los más sutiles y profundos. Su diálogo con el filósofo Habermas, por ejemplo, muestra una actitud lúcida y crítica de la fase actual de la modernidad europea. Benedicto XVI al dimitir, más allá del escándalo de pedofilia, parece estar diciendo que las respuestas europeas ya no alcanzan para el mundo. Ni para la Iglesia.

La elección de Francisco entonces, me gusta pensar que es una apuesta de la Iglesia que Latinoamérica, la hija mestiza de occidente, puede ser un puente (pontífice significa constructor de puentes) hacia la unidad del mundo en el que ya estamos viviendo.

Quiero agregar algo que ha sido notorio desde los primeros momentos de su papado. Con palabras, gestos y hechos hace explícita la vocación por los pobres y excluidos. Está, por supuesto, ha sido una preocupación de la iglesia desde siempre.

Su Fundador, recordemos, insistía que de los pobres era el reino de los cielos y que es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entrará en él.

Muchos miembros de la Iglesia tuvieron esto claro desde los primeros siglos y hasta fueron elevados a la santidad, pero no han sido tanto los pontífices que lo plantearon como la preocupación central de su magisterio.

¿Será una tendencia tan profunda y decisiva como la apertura al mundo no cristiano, no europeo al que me he referido?

No lo sabemos.

Cuando ya a mediados del siglo XIX la iglesia se preocupa por la cuestión social y surgen sindicatos y uniones católicas de obreros, ser trabajador, ser obrero era una identidad. Y una identidad orgullosa. Ser pobre, ser excluido no es una identidad, es una situación.

¿Podrá eso ser la semilla de algo más?

Mi impresión, por lo que valga, es que Francisco se esfuerza en ello. Que Dios lo ayude.

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#americalatina #papafrancisco

¿CONOCEMOS REALMENTE CUÁLES SON LAS PUJAS DE PODER HOY?

¿CONOCEMOS REALMENTE CUÁLES SON LAS PUJAS DE PODER HOY?

La nota siguiente es la que disparó mi interés:

El Hambre como última arma globalista

>> CIEPE – Centro de Investigaciones en Política y Economía

Por Walter Formento[1] y Wim Dierckxsens[2]

Publicado el 11/08/2022

El Multipolarismo ya ganó la Guerra Económica

https://ciepe.com.ar/el-multipolarismo-ya-gano-la-guerra-economica/

Me puse a leer este documento y me sentí asombrado de cuánta información y/o cuántos elementos de la geopolítica de hoy desconocía. A esto se agrega que lo que uno recibe son relatos sesgados destinados a formar y consolidar una población que crea cosas que no son verdaderas y apoye estrategias políticas que la perjudican y subordinan sus intereses y necesidades a los de minorías poderosas.

Esta nota también plantea hipótesis que plantean sesgos que determinarían otro relato, pero voy a tratar de quedarme con la información objetiva, la que ya es muy impactante y creo que es una ayuda para los que quieren comprender mejor el mundo de hoy.

Me voy a limitar a citar algunos párrafos que justifican mi afirmación.

SERÍA MEJOR QUE DESPUÉS LEYERAN LA NOTA, DE TODOS MODOS; TIENE MUCHA INFORMACIÓN.

Comienzo con lo que abre la nota:

Introducción: ¿Hay futuro multipolar para Alemania?

La guerra en Ucrania de algún modo hizo público que Rusia y Ucrania representan el 14 % de la producción mundial de cereales y hasta el 29 % de las exportaciones mundiales de cereales. Reveló, además, que aportan el 17% de las exportaciones de maíz y el 14% de la cebada. Mientras occidente fue en busca del tesoro ruso, otros se dieron cuenta que el 76% de los productos de girasol del mundo provienen de estos dos estados. Rusia, además, domina el mercado de los fertilizantes, con una participación global de más del 50%, lo que explica por qué el bloqueo ha causado profundos problemas agrícolas en lugares tan lejanos como Brasil.

La guerra afectó no solo a los sectores del petróleo y el gas, sino también al del níquel. Rusia, sede de Nornickel, un gigante del sector, produjo 195.000 toneladas de níquel en 2021, o el 7,2 % de la producción mundial. La invasión, combinada con una mayor demanda de níquel utilizado en líneas eléctricas y vehículos eléctricos, hizo que los precios se dispararan. La industria global de superconductores, que produce calculadoras y chips para computadoras, se vio golpeada con ello.

La industria siderúrgica rusa envía gas neón a Ucrania, donde se purifica para su uso en procesos litográficos como la inscripción de microcircuitos en placas de silicio. Los centros de producción más importantes son Odessa y Mariupol (de ahí la cruenta lucha por estas áreas). Ucrania proporciona el 70 % del gas neón del mundo, así como el 40 % de su criptón y el 30 % de su xenón y sus principales clientes incluyen a todos los países que están en desarrollo de componentes de microelectrónica claves en Alemania, Estados Unidos, China y Corea del Sur.

Otros metales de interés en la crisis incluyen titanio, escandio y paladio. El titanio es estratégico para las aplicaciones aeroespaciales y de defensa, y Rusia es el tercer mayor productor mundial de esponja de titanio, la aplicación específica que es fundamental para el titanio metálico. Utilizado ampliamente en los sectores aeroespacial y de defensa, el escandio es otro metal clave del que Rusia es uno de los tres mayores productores mundiales.”

La cita podría seguir, pero lo que me importa es demostrar el motivo de las dificultades que encuentra la coalición occidental para doblegar a Rusia, más allá de ésta tampoco acertó en su plan de una guerra y triunfo rápidos.

Sigamos:

“Ha habido al menos seis conjuntos de sanciones sucesivas, cada una más “agresiva” que la anterior: la eliminación de Rusia del sistema financiero internacional operado por el SWIFT bajo control de la Banca Financiera Globalista…”

¿Lograron su objetivo?

“Rusia ha respondido prohibiendo la exportación de más de 200 productos, exigiendo pagos en rublos por las exportaciones de petróleo y gas. Llamativamente, ciertas sanciones han fortalecido más bien a Moscú. El embargo sobre el petróleo y el gas ha aumentado los ingresos de Rusia, debido a las subidas de precios que ha provocado que se suma al incremento de precios anterior a la Guerra en Ucrania. En 2021, se necesitaban 70 rublos para comprar un dólar. Desde el 18 de julio 2022 solo se necesitan 57, es decir se ha fortalecido el poder de compra internacional de la moneda de Rusia.”

La situación geopolítica, y económica por supuesto, es compleja, y debemos conocerla para comprender algo de lo que está pasando.

Es difícil sintetizar esta larga nota, llena de información y de afirmaciones, pero voy a intentar hacerlo con algunas citas más.

“Esto explica la persistencia con la que Alemania ha empujado –en contra de los intereses de Washington y la OTAN- por el gasoducto Nordstream 2. Por ello, la Guerra de Ucrania 2014-2022 podría tener como uno de sus objetivos principales la clausura de este proyecto Euroasiático, que integra al Bloque Alemán y lo articula con la China multipolar. La guerra habrá acabado efectivamente con los objetivos de un espacio euroasiático común, solo si lograse que Alemania debilite o corte sus lazos con China y cierre el canal ruso de comunicación entre ellos.

En lugar de un Gran Espacio, Rusia se ha convertido en la única opción para lograr salvar el puente geopolítico estratégico entre Rusia/China y el bloque que constituye la “Gran Alemania”. Y la OTAN, instrumentada por Davos/FEM/BlackRock, en el gran obstáculo que ha afectado esta integración euro-asiática, por los intereses en conflicto que fortalecen y motorizan en sus diferentes países componentes.

En mayo de este año 2022, la balanza comercial mensual de Alemania se inclinó hacia el rojo por primera vez desde 1991. No fue mucho (solo alrededor de $ 1 mil millones), pero es un déficit comercial impensado hasta hace poco. En el marco de la Guerra programada por la OTAN en Ucrania desde antes, que se activa a partir de 2014, existe el escenario de una posible derrota de la nueva estrategia alemana multipolar, la Gran Alemania multipolar interconectada económica, tecnológica, cultural y estratégicamente en el Proyecto Multipolarismo Pluriversal. Una pregunta que nos hacemos: Las fuerzas globalistas han logrado subordinar los dirigentes de los países europeos y, ¿qué pasará si dichos líderes políticos pierden el control sobre su población??”

Aconsejo a quien le parezca que esta nota plantea elementos de juicio importantes para la comprensión de la situación mundial, leer las más de veinte páginas que tiene, aun en conciencia de que es un planteo sesgado, y que deberemos sacar nuestras propias conclusiones-

Lo que sí me parece claro es que los perdedores son; por un lado, Ucrania, que aceptó con total ingenuidad e ignorancia política, acordes con la trayectoria de su presidente, ser el ariete de los proyectos de la OTAN (o sea, EEUU) contra Rusia, y sufrir todo el peso de la guerra, más allá de que los hayan llenado de armas. Si se habla de reconstrucción, es porque hay destrucción, y lo puede pasar peor en invierno; por otro, está Europa, con una inflación inédita, con problemas de energía y alimentos que su población rechazarán, y que también afrontará un invierno muy duro, con un costo político que sus enemigos internos (las derechas, por ejemplo) le harán pagar.

Agrego un par de subtítulos:

El primero:

“Una nueva guerra globalista: el hambre”

El planteo que se hace es el siguiente:

“Líderes políticos, megabancos y corporaciones transnacionales globalistas con sus sistemas de desinformación e incomunicación están emitiendo advertencias simultáneas acerca de una “escasez mundial de alimentos” y la amenaza de hambrunas en el mundo. Quieren “hacer entender” que el conflicto en Ucrania es lo que impide que el trigo de ese país no esté llegando al mercado mundial y que esto es responsabilidad de Rusia.”

En relación con esto, la posición de los autores es:

“Por ello es preciso saber, en primer lugar, que la inflación o aumento de precios al consumidor comenzó bien antes del conflicto en Ucrania y se debe en primer lugar a la expansión monetaria –emisión sin respaldo- de los bancos centrales como la Fed, el BCE y el Banco Central de Japón –BOJ-.”

Cierro el tema con esto:

“Es preciso saber que los precios de los insumos agrícolas como fertilizantes, abonos, etc. están por las nubes debido a las sanciones económicas de los países de la OTAN a Rusia. Si a ello se agrega la sequía extrema y no solo en Europa las malas cosechas junto con las obstrucciones en su acceso al mercado, el hambre estaría tocando muchas puertas y la situación podrá tornarse dramática en países del Sur global, que es cada vez más pluriversal.

Llama la atención que Rusia y China y con ello los BRICS+, se encuentran fuera de ese panorama negativo y se enfocan en la producción y así también en la producción de trigo como recurso estratégico en tiempos de crisis.”

Me resulta incómodo escribir esta entrada, que son casi un glosario de citas, pero me he puesto en esta tarea, porque me parece trascendental tener más –y diversa- información de este momento crucial que nunca creí posible en la realidad.

El último tema es tremendo, y real, porque los hechos son así, solo cambia totalmente el sentido que se les da.

“La desarticulación mundial de la oferta agrícola: El hambre provocado

Una nueva guerra aparece en nuestras pantallas: una guerra contra los campesinos granjeros. La desarticulación de la mediana y “pequeña propiedad” agrícola. Es otra modalidad más para desarticular la “oferta agrícola” generando escasez y aumentos de precios, causando inseguridad alimentaria incluso en los llamados “países centrales”.”

Los autores explican esta estrategia así: “” El que controla la comida y causa miedo del hambre reinará en el mundo”, es el lema.”

Creo que es suficiente para interesar en la lectura de la nota, por terrible que sea. No tomo posición sobre las opiniones presentadas, pero es real que los hechos e información presentados tienen una consistencia que los hace muy preocupantes. Quedará a nuestro criterio su interpretación.

Los autores, incluso, llegan a plantear el siguiente tema: “Hacia la Perestroika en Occidente”.

Lo que sí creo, a partir de la gravedad inédita de la situación, que el mundo ha cambiado para peor y las estrategias geopolíticas –incluidas, claro, la de Rusia al invadir Ucrania, y la de la OTAN, provocando el conflicto- están colaborando en este panorama pavoroso, que no sabemos cómo terminará.

Veremos, se vienen las elecciones de medio término en EEUU, si los demócratas pierden el control de las Cámaras, ese país entrará en una difícil situación política, con final impredecible, pero, como el resto del mundo no será para mejor.

Creo que Argentina y América Latina tienen alguna oportunidad si logran integrar un proyecto continental que defienda los intereses de nuestros pueblos.

Para eso hace falta que los argentinos logremos superar egos y proyectos políticos sin fundamento en el mundo de hoy, como el defender un capitalismo internacional expoliador y destructor del medio ambiente, que solo da ganancias a los poderes económicos concentrados.

Temas políticos

LULISMO, ALBERTISMO, ¿ESTRATEGIAS POLÍTICAS SEMEJANTES PARA UNA OPCIÓN CLAVE?

LULISMO, ALBERTISMO, ¿ESTRATEGIAS POLÍTICAS SEMEJANTES PARA UNA OPCIÓN CLAVE?

HAY QUE GANAR LAS ELECCIONES

Me interesó este análisis de Artemio López –tipo lúcido y con comprensión política, por lo demás-, no solo por su aporte a una visión general del proceso electoral de Brasil, sino, y quizás más todavía, porque me significó un ángulo de visión muy interesante de nuestra Argentina.

En efecto, en estos días difíciles del país –una vez más- hay muchos compañeros y compañeras (anche compañeres) que rechazan a Alberto Fernández por su “tibieza”. Hoy he leído un par, y son duros, mucho, aunque hay que reconocer que hubo varios hechos políticos que parecen justificar la consideración de que este es un Gobierno a lo Duhalde, y que no responde a la dirección que debía tener el FdT. La represión en la cancha de Gimnasia, o a los/las mapuche, las medidas económicas de Sergio Massa, los acuerdos con el FMI, que incluyen medidas de ajuste, son algunos de los elementos que se pueden esgrimir para justificar esta evaluación.

Ahora bien, ¿qué dice Artemio en la nota que menciono, y que cito abajo?

¿Por qué Lula giró al centro?

ARTEMIO LÓPEZ

ELECCIONES EN BRASIL

https://www.eldestapeweb.com/internacionales/elecciones-en-brasil/por-que-lula-giro-al-centro–20221051100?fbclid=IwAR215n3_GtQ10CaeDfgGvfIYm-PT9dBUimpi51aZaizoKv71eEL0v11OxHc

“Vamos ahora a intentar desplegar algunos apuntes para un análisis cualitativo de la elección.”

“El apoyo a Lula ya no se basa, como en las décadas de 1980 y 1990, en el deseo de una ruptura con el pasado o de un cambio profundo, sino en la expectativa de contar con un Estado lo suficientemente fuerte como para mejorar el nivel de vida de la población –y de los más pobres en primer lugar–, pero sin una radicalización política o una movilización de masas permanente que amenace el statu quo. El lulismo devendrá así en una forma de reformismo débil y de conciliación permanente con las elites políticas y económicas tradicionales. Al optar por apostar todas sus fichas a la actividad gubernamental y a las constantes mediaciones, el pt se ha convertido en un partido dominado fundamentalmente por los parlamentarios y administradores, y por los burócratas que controlan los votos de los afiliados en las convenciones partidarias. Los movimientos sociales y los sindicatos, que eran el núcleo de la identidad del pt y el centro de los otrora animados debates internos, se han vuelto cada vez más secundarios.”

Está claro que no estoy asimilando a la realidad argentina la evolución de Brasil, pero algunos resultados son comparables: tampoco la sociedad argentina quiere transformaciones profundas, porque los muchos años de crisis sucesivas han dejado su huella.

Trabajo, seguridad, estabilidad económica, es lo que pretende la mayoría de los/las argentinos/as, y está bien.

Agreguemos que las corporaciones mediáticas, que son parte de una feroz oposición política que agrupa a macristas, grupos de derecha, libertarios/as, y algunos grupos más, nunca han dejado de atacar y descalificar al Gobierno.

Un ejemplo de lo que digo es la permanente prédica del éxodo como solución de vida. El antiguo “El país tiene salida: Ezeiza” vuelve a sonar entre nuestra clase media, y los medios muestran repetidamente ejemplos de gente que se fue del país, y está triunfando, más allá de que hay –como siempre- triunfadores y fracasados, como también entre los que se quedan.

De todos modos, son evidentes las dificultades de la vida en Argentina, y a mí también me preocupa, en esta etapa de mi vida, con 76 años, qué país espera a mis hijos/a, nietos/as, bisnieta, y a todos/as que vengan después.

Dice arriba: “El lulismo devendrá así en una forma de reformismo débil y de conciliación permanente con las elites políticas y económicas tradicionales.”

También el albertismo busca la conciliación, y eso le reprochan quienes quisieran que Argentina encarara transformaciones más profundas y disruptivas contra los poderes que, desde siempre, han manejado en su provecho el desarrollo de Argentina.

No voy a presentar la historia de las injusticias en Argentina desde el siglo XIX en adelante, pero, si lo hiciera, encontraríamos apellidos, a la larga ilustres (porque la historia la escriben los que ganan, y Mitre es uno de ellos), que permanecen en el podio de los que deciden lo que les pasa a los/as argentinos/as.

Entonces, ¿tienen razón los/las que acusan de tibio a Alberto?

No sirve de mucho una respuesta simple: lo que uno aprende rápidamente en política (milito desde 1965) es que no se puede desarrollar una estrategia exitosa sin un buen análisis de la fuerza de que se dispone, o sea, si le doy una cachetada a un grandote tengo que tener en claro si puedo ganarle la pelea, o debo huir si se me viene.

La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que impulsó la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, fue promulgada finalmente cuatro años y diecinueve días después de su promulgación inicial. En 1916, el Presidente Macri la modificó por decreto.

Entonces, ¿fue inútil el intento? No, porque quedaron muchos elementos positivos, pero los poderes corporativos concentrados siguen manejando sus empresas según sus intereses, y en contra de los de la mayoría de los/las argentinos/as.

O sea, si queremos que los que trabajan tengan la tierra que necesitan y merecen, deberíamos pensar en alternativas distintas de las de una reforma agraria al viejo estilo (de hecho, hasta el mismo Juan Grabois reconoció que no se podría resolver el tema en el corto plazo).

El poder de “los dueños de la tierra” que viene desde el siglo XIX ha devenido en el de corporaciones agroeconómicas nacionales y transnacionales con una capacidad de fuego enormemente superior a la inicial.

Este poder incluye al aparato judicial que fue el que dilató la promulgación definitiva de la Ley de Medios, o que metió preso a Lula en Brasil, con lo que le permitió a Bolsonaro llegar a la Presidencia.

En definitiva, la tibieza de que se acusa a Alberto tiene que ver con la búsqueda de vías posibles de concreción de salidas políticas; sin embargo, habría que analizar más finamente para establecer si se avanzó con la firmeza y eficiencia necesarias hacia objetivos factibles.

Creo que hay varios logros del Gobierno –la recuperación económica e industrial es un buen ejemplo-, que no son reconocidos por los enemigos de afuera, y de adentro; también se podrían destacar errores, pero la estrategia albertista no merece una descalificación tajante, como las que hemos escuchado desde hace un buen tiempo.

Otra cita de Artemio sobre Lula y Brasil:

“Son entonces las transformaciones estructurales de la sociedad, en especial la reprimarización y la precarización que supone la que explican el lulismo pero también la aparición y consolidación de la bestia que no es hija del Facebook ni Tik Tok o Twitter – como el triunfo de Bolsonaro en 2018 lo atribuyeron a los grupos de Whatsapp – e incluso otros elementos coyunturales como los efectos del “discurso de odio” , que en rigor es consecuencia de la historia ideológica de la derecha brasilera, notablemente racista combinada ahora con estas transformaciones estructurales.”

Nuestra derecha también tiene lo suyo, y aquí hay que destacar algo: la eficacia de la estrategia de descalificación del macrismo con quienes pudieran competir con los proyectos hegemónicos de los proyectos neoliberales y de derecha. Hoy hay un importante sector de nuestra clase media urbana que ha hecho propio el rechazo del populismo (o lo que le han dicho que es populismo) de acuerdo con un relato sin mayor apoyo en la realidad, pero reproducido por los medios que apoyan al macrismo y por un aparato de trolls y bots altamente eficaz.

Así se descalifican subsidios que se usan en muchos países, incluso los centrales, pero que acá se rechazan acusándolos de promover a la gente que no quiere trabajar.

El ferrocarril es un buen ejemplo: en los noventa, Menem –según se adujo-, para terminar con el exceso de empleo estatal e ir a otra etapa con capitales privados que generarían empleo y prosperidad, empezó a levantar los servicios ferroviarios, que pasaron de 35.000 kms. de vías férreas en 1983 a 8000 (estoy citando de memoria) en 1996. Sin embargo, el desempleo pasó del 7% en 1986 al 17% en 1996.

Lo llamativo es que el expresidente Macri por estos días ha reflotado estos temas prometiendo que, si gana, cerrará empresas estatales, universidades públicas y repondrá la jubilación privada que solo beneficiaría a capitales privados.

Que pretenda conquistar al electorado con propuestas que ya fracasaron en Argentina en los ’90 o en su propia gestión, resulta sorprendente porque son un insulto a la inteligencia de los/las argentinos/as y, lo más llamativo es que Macri siga siendo un candidato con posibilidades de triunfo.

Uno de los párrafos finales dice:

“Pero la decisión de Lula de designar al conservador Geraldo Alckmin como candidato a vicepresidente constituye, según Breno Altman, una estrategia que apunta a reemplazar el debate izquierda/derecha por la discusión democracia/neofascismo, mismo debate que se da en Europa y, que, seguramente se dará en Argentina, donde la duda se encuentra del lado de la democracia. Aunque electoralmente conveniente, la incertidumbre sobre la posibilidad de lograr revertir las políticas neoliberales quizás sea el mayor interrogante.”

En efecto, este tema también se da en Argentina. Es más, uno de esos grupos neofascistas fue el autor del intento de magnicidio a Cristina Fernández de Kirchner, aunque todavía sepamos muy poco de los responsables, su plan, las fuentes de respaldo financiero, y la autoría intelectual.

Pero que hay un plan deliberado, lo hay.

Profundizar más en la difícil situación del país no haría más que comprobar que hubo –hay- un proceso distinto de todo lo que conocemos; si no, hagamos un mínimo resumen cronológico:

  • Cuando se asumió el Gobierno, Argentina estaba en medio de un enorme desempleo, de una gran inflación y con una deuda tremenda frente al FMI, que le prestó –hecho sin antecedentes en su historia- U$D 44.500 millones por razones políticas. Este fue el legado del Gobierno de Macri.
  • Poco tiempo después, el mundo entró en la mayor pandemia de su historia, la del coronavirus. De paso, la gestión del Gobierno fue exitosa, aunque ahora ya no importe demasiado.
  • Finalmente, en febrero de 2022, Rusia invadió a Ucrania, en lo que pensó que sería una guerra breve, pero que no ha sido así –ya van seis meses- por el respaldo militar de la OTAN a Ucrania, y hoy el desenlace es incierto. Esta “guerra híbrida” tiene alcances mundiales sobre la política y la economía, nos ha afectado, y todavía no sabemos cómo va a terminar esto, ya que se habla de una recesión mundial. De hecho, la inflación está afectando a países que no tenían ese problema y a nosotros, obviamente, mucho más.

En conclusión, tanto el lulismo como el albertismo tienen razones valederas para buscar estrategias diferentes de las que su origen e historia parecen exigir, porque esto es política, y la realidad impone otros caminos para no fracasar.

Aclaro que no intento defender al Gobierno del FdT, no es el objetivo de esta entrada, sino destacar cuál es el objetivo que debemos darnos quienes queremos que Argentina y América Latina tengan un proyecto político continental para un mundo más justo y menos desigual-

Solo agrego que en política –como en la guerra- hay que tener una clara evaluación de cuál es el objetivo más importante, el central, y, por lo tanto, cuáles son los secundarios, los que se pueden ganar o no.

Creo que el objetivo central en este caso es conservar el poder, o sea, que un Gobierno popular y nacional gane las elecciones del 2023.

Ya sabemos qué hará la oposición si gana las elecciones.

Ya hemos vivido etapas semejantes, así que conocemos lo que le pasará al pueblo argentino, o sea, usando las palabras de Macri: lo mismo (un pésimo Gobierno), pero más rápido (o sea más shock y dolor).NO JUGUEMOS PARA EL ENEMIGO, PORQUE SI PERDEMOS, GANA ÉL Y PIERDE EL PUEBLO.

Temas Políticos

¿QUÉ HACEMOS CON EL ODIO EN LA SOCIEDAD? TENEMOS QUE HACER ALGO

¿QUÉ HACEMOS CON EL ODIO EN LA SOCIEDAD? TENEMOS QUE HACER ALGO

ATENTADO CONTRA CRISTINA

El discurso y el acto

Por José Natanson

https://www.eldiplo.org/notas-web/el-discurso-y-el-acto/?utm_source=newsletter&utm_campaign=53768-

Por supuesto, he leído y escuchado bastante sobre este tema en los últimos días, y pensé en escribir una entrada, pero me contuve porque sentí que era difícil no caer en frases hechas de las muchas que andaban dando vueltas por ahí.

Sin embargo, me llegó esta nota de Pepe Natanson y me encontré con una presentación sólida –obvio- de muchos temas que más de una vez he comentado. Por ejemplo, que el 17 de octubre de 1945, junto con el peronismo, nació el anti peronismo.

El rechazo que produjeron “las patas en la fuente” de los manifestantes que fueron a Plaza de Mayo a pedir por la liberación del Coronel Perón pasó a ser un símbolo eterno de los sentires peronistas y anti peronistas.

Así presenta el tema el autor:

“El odio anti-peronista es tan antiguo como el peronismo, pero desde la recuperación de la democracia en 1983 la sociedad argentina había logrado evitar que se tramitara con violencia, como en las cinco décadas anteriores. Lo que lo trae al presente es la polarización social extrema, el aumento de la intolerancia y el recurso al odio como discurso dominante, un fenómeno contemporáneo largamente estudiado y que trasciende a nuestro país.”

Este es un hecho clave: desde 1983 Argentina logró que en sus procesos políticos no apareciera la violencia que vemos en otras sociedades.

La nota finaliza así:

“El politólogo Marcelo Leiras viene advirtiendo sobre el resquebrajamiento de lo que llama el “consenso alfonsinista”, ese núcleo de coincidencias básicas que hizo que la violencia dejara de ser considerada una herramienta válida del juego político. Lo que vemos ahora es que, derrotadas las organizaciones insurgentes y cancelada la amenaza militar, la violencia fue reapareciendo bajo otra forma en los medios, las redes y la conversación pública. Ayer pasó del discurso al acto.”

El acto al que se refiere es al intento de asesinato de Cristina Fernández.

He escuchado más de un comentario que considera que este hecho marca un punto de inflexión en la historia de nuestro país, y todo lo que hemos visto desde ese jueves lo confirma.

Para bien o para mal.

Este intento frustrado de magnicidio es un tremendo catalizador político y social, y no me animaría a hacer un pronóstico de adónde nos va a llevar este acelerado proceso.

A pesar de que los legisladores de JxC rechazaron que la declaración que condenó el intento de magnicidio contra la vicepresidenta hiciera referencia a “los discursos del odio” (casi una confesión), no podemos ignorar el papel que tiene este sentimiento (exacerbado hoy hasta el paroxismo) en el mundo y entre nosotros/as.

Natanson cita algún estudio externo:

“En “La era de la indignación”, el especialista estadounidense Jonathan Haidt cita datos del estudio elaborado desde hace tres décadas por la consultora Gallup y el Centro de Investigación Pew, que revela un aumento del porcentaje de personas que responden afirmativamente cuando se les pregunta si creen que el partido rival constituye un peligro para el país, el incremento de quienes afirman que les molestaría que su hijo se casara con un demócrata (si son republicanos) o con un republicano (si son demócratas), o el hecho de que cada vez más familias estadounidenses admitan su rechazo a que su hijo se haga un amigo ateo (si es cristiano) o viceversa.”

Hace un rato escuché un comentario de Dolina de hace diez años en el que advertía –en relación con la actuación de algunos periodistas que siguen haciendo lo mismo ahora- del peligro de estos discursos de odio, con una afirmación premonitoria sobre que cuando se llega a cierto nivel de ataques y ofensas, no hay vuelta atrás y la convivencia es imposible.

¿HABRÁ TIEMPO PARA NO CAER –O SALIR DE ÉL– EN ESE NIVEL DE ENFRENTAMIENTO?

Está claro que esa decisión es personal. Más de una vez he dicho que no odio a Macri, que es solo un rival político, del que tengo muy mala opinión, pero no le deseo la muerte, como a nadie en realidad.

Me ha costado bastante (me sigue costando) llegar a ese modo de pensar y sentir: en un tiempo me involucré en peleas en las redes contra anti peronistas, trolls, bots, y toda la parafernalia reinante. Incluso llegué a tener distanciamientos con amigos/as por estos temas, además de vivir “encabronado” como dicen en España y algunos otros países.

En algún momento caí en la cuenta del error en que estaba viviendo, y dejé de pelearme por las redes (además, es una pavada hacerlo), o de enojarme por el modo en que pensaban otras personas. Empecé a mandar mensajes afectuosos a gente con la que me había distanciado, y todo mejoró. Todavía soy impulsivo para discutir, pero, cuando me subo demasiado a la moto, pido disculpas, y trato de que no se repita.

Está claro que es un ejemplo demasiado doméstico, pero vale en estos tiempos de reacciones violentas en la mayoría de los espacios sociales, niveles etarios y estadios económicos.

Por supuesto que el fenómeno es mundial. Veamos lo que dice Natanson:

“El odio circula subterráneamente por la sociedad; es una emoción, tan humana como el amor, el miedo o la envidia. El problema aparece cuando un líder, un partido o un comunicador –es decir, alguien con poder en la discusión pública– moviliza ese odio en contra de un grupo social, una ideología o una persona. Esa es la dimensión neofascista del momento actual, sobre la cual vienen advirtiendo sociólogos como Daniel Feierstein, Ezequiel Ipar y Pablo Stefanoni. No se trata de que el odio anide solo en un polo de la política, en la derecha o en la izquierda. El odio fluye por todos lados, no es monopolio de un partido. Hay palabras de odio en todas las ideologías, incluyendo el peronismo, y de hecho uno de los motivos que explican su propagación es la dificultad de uno de los bandos para entender el rechazo que produce en el otro.”

No es la primera vez que trato este tema en mi blog (https://www.miradasdesdemendoza.com.ar/2020/09/17/cual-es-el-papel-del-odio-hoy-en-la-politica-y-en-la-sociedad/); y en esa entrada analizo cómo se instaló el odio como herramienta política en Argentina y quiénes fueron sus ideólogos.

Esa entrada es de hace dos años, y ahora tenemos este hecho del intento de magnicidio de la Vicepresidenta. Tal vez podríamos citar el título de la novela de Gabriel García Márquez “Crónica de una muerte anunciada”, porque esta estrategia del odio como herramienta (¿o arma?) no solo no cesó, sino que fue in crescendo, incluso con nuevos y tremendos matices, como colgar bolsas mortuorias identificadas en las rejas de la Casa Rosada.

He leído hoy alguna frase en las redes sobre que estos planteos del odio son el nuevo relato del kirchnerismo.

Está claro que eso no es verdad, y que la situación nos requiere que, en conjunto y en forma personal, tomemos una actitud decidida para rechazar todos los gestos de odio en la vida cotidiana.

Tal vez, como dijo Dollna, para muchos sea tarde, y no tengan retorno de ese odio visceral y salvaje (recordemos a la señora que blandía un cuchillo tramontina cerca del departamento de Cristina o a ese desaforado que golpeaba la ventanilla de un móvil periodístico, y le gritaba al periodista: “Ya van a tener miedo”.

Ahora avanzamos mucho más, ya vimos gatillar el arma contra la cabeza de la Vicepresidenta, y deberíamos hacernos cargo del abismo en qué podría haber caído la Argentina si el atentado hubiera tenido éxito.

LOS QUE TENGAMOS TODAVÍA CAPACIDAD DE REFLEXIÓN, HAGÁMOSLO, Y CORTEMOS CON TODO ACTO QUE ABONE EL ODIO ENTRE ARGENTINOS Y ARGENTINAS.

DEMOSTRÉMOS QUE ES POSIBLE VIVIR LA DEMOCRACIA EN PAZ.

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