CRISIS EN LA REPRESENTACIÓN SOCIAL EN ARGENTINA

CRISIS EN LA REPRESENTACIÓN SOCIAL EN ARGENTINA

POR ADOLFO ARIZA

Hablando con un viejo amigo surgió el tema de las elecciones y de las razones por las que una buena parte de la sociedad argentina había decidido votar a Javier Milei a pesar de que había muchos factores que no lo hacían aconsejable.

Esta entrada no es para argumentar sobre esa elección que ya ha tenido otros análisis, incluso mío:

UN PAR DE DÍAS DESPUÉS…

POR ADOLFO ARIZA

https://www.miradasdesdemendoza.com.ar/2023/11/22/un-par-de-dias-despues/

Mi amigo, que sabe mucho de política, y con una larga militancia, me decía que en Argentina había una crisis en relación con la representación social.

¿Qué significaría esto?

La representación social nos permite construir sistemas cognitivos con una lógica y enunciado propio. “Dentro de estas representaciones sociales encontramos estereotipos, creencias, afirmaciones o valores que ayudan a las personas a orientarse y dominar su medio social.” (Isabel Rovira Salvador)

Evidentemente, esta pérdida de referencia de elementos (ya sea conceptos, imágenes, personas) que nos posibiliten manejarnos en sociedad es un problema importante que merece un análisis más profundo.

Unos días después de escucharlo, me encuentro con esta nota de BYUNG-CHUL HAN, el filósofo coreano que ya he comentado en otra oportunidad por una publicación que también aporta al tema.

INFOCRACIA DE BYUNG-CHUL HAN POR ADOLFO ARIZA

https://www.miradasdesdemendoza.com.ar/2022/05/13/infocracia-de-byung-chul-han-por-adolfo-ariza/

Este autor ahora toma el tema de:

El vacío narrativo que desorienta a la sociedad actual

(https://www.lagaceta.com.ar/nota/1015152/la-gaceta-literaria/vacio-narrativo-desorienta-sociedad-actual.html)

Es llamativo el subtítulo: Radiografía de un mundo hiperinformado con déficit de sentido, y claramente tiene que ver con lo mencionado sobre la representación social.

Soy consciente de que hay muchas citas, pero no puedo dejar de mencionar los links que podrían interesar a quien acceda a la entrada.

Lo primero que se me ocurrió es informarme sobre el concepto de representación social, y recurrí a nuestra conocida Wikipedia. Allí encontré esta definición:

“Para Moscovici, una representación social es “una modalidad particular de conocimiento cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos. Es un corpus organizado de conocimientos y una de las actividades psíquicas gracias a las cuales los hombres hacen inteligible la realidad física y social, se integran en un grupo o en una relación cotidiana de intercambios, liberan los poderes de su imaginación.” (1979: 17-18).

Destaco el párrafo que viene después: “Las representaciones son una forma de pensamiento natural informal, un tipo de saber empírico, que además se articula al interior de los grupos con una utilidad práctica, en esencia como una guía para la acción social de los sujetos.”

O sea que, si aceptamos la hipótesis de la crisis de la representación social, esto se traduce en dificultades para resolver las demandas de la sociedad en su interior.

Y aquí aparece la relación con lo que plantea Byung:

“Hoy todo el mundo habla de narrativas. Lo paradójico es que el uso inflacionario de las narrativas pone de manifiesto una crisis de la narración misma. Está haciendo furor la moda del storytelling, que es el arte de narrar historias como estrategia para transmitir mensajes emocionalmente, pero lo que hay tras esa aparatosa moda es un vacío narrativo, que se manifiesta como desorientación y carencia de sentido. Ni el storytelling ni el giro a lo narrativo harán que regrese la narración. Que un paradigma se tematice expresamente, o incluso acabe convirtiéndose en tema favorito de investigación, presupone ya una profunda alienación. La clamorosa demanda de narrativas denota que en ellas se produce una disfunción.”

Hay un tema polémico, pero válido, muy válido: Todo es narración. ¿Cuánto conocemos de la realidad? ¿O cuánto de lo que conocemos es la narración de la realidad?

La Biblia, ¿no es una narración?

¿No podría ser que lo que aparece en la Matrix (¿se acuerdan de esa ficción?), sea la verdad que creemos, y si la creemos, es la realidad?

¿O lo que es verdad para el inconsciente, no es la verdad para nosotros/as, sea real o imaginario?

Teniendo en cuenta lo bien que han entendido las corporaciones la trasformación del mundo, y han sacado ventaja, ¿esto no es creíble?

“En palabras del autor, el capitalismo recurre al storytelling -a través de la pantalla digital- para adueñarse de la narración y solo consta de consumidores solitarios que no conforman ninguna comunidad, solo historias listas para consumir.”

Concluyendo, ¿esto que plantea Byung no tiene sentido?

“Narración e información son fuerzas contrapuestas, ser e información se excluyen. A la sociedad de la información es inherente una carencia de ser, un olvido del ser. Hoy estamos más informados que nunca, pero de una manera aditiva y acumulativa, sin sentido y orientación. El tsunami informativo es una sucesión de instantes presentes fragmentados, incapaz de construir una narrativa para el sujeto. La sobreestimulación informativa obstaculiza la capacidad de reflexión. Ya no se producen ni se generan las condiciones para los grandes relatos que puedan proyectar a la sociedad venidera (que sí existieron y configuraron de algún modo a la Modernidad), que puedan imaginar alternativas frente al orden actual. No hay lugar para narrar a lo grande, única posibilidad de abrirse al futuro. La Modernidad tardía abjura de la historia, del pasado, pero también de toda visión y lejanía. Es el régimen de la información el que impera, como nueva forma de dominio, con el individuo consagrado al instante, sin pasado ni futuro que lo narre. El storytelling ha reemplazado a la narración, significando antes que nada comercio y consumo, sin capacidad de aportar ningún poder transformador de la sociedad.”

Tenemos que entender la realidad, o estamos perdidos.

Tenemos que entender el mundo que instalan las grandes corporaciones, que, desde la globalización, entendieron la realidad, y sacaron provecho.

Hoy, cuando Elon Musk y otros analizan si vale la pena hacer algo por este mundo, al que consideran perdido, tanto ambiental como socialmente, y se consideran miembros de una nueva Arca de Noé, que vivirá en algún lugar del espacio, ¿no debemos entender eso para poder influir en nuestro destino?

No hay mucha manera de entender el voto a Milei (y no desconozco o minus valoro los factores y culpas que permitieron el malestar social que llevó a un voto al que parecía menos político) sin comprender esto de la falta de capacidad para involucrarse en un relato que integre a la sociedad, o a parte de ella.

Si la vida social es una sucesión de instantes, sin continuidad narrativa, sin referencias que puedan integrarlo estamos expuestos a manejarnos en un espacio presentista, en el que el que maneje mensajes emocionales bien construidos, va a decidir sobre nuestras decisiones.

Y las redes son el espacio ideal para construir esas Matrix.

Desde hace unos días empezaron a aparecer posteos en las redes con mensajes como (“Macri fue un Presidente de lujo” o “¿Ya se arrepintieron de no haber votado a Macri?”)

¿Alguien puede creer que esto es casual?

Si no comprendemos cómo se nos maneja desde los espacios virtuales, estamos indefensos para manejarnos eficientemente en sociedad.

Entiendo que hay una carencia de opciones de líderes sociales que puedan ayudarnos, pero el problema es nuestro también.

NOS VA LA VIDA, LITERALMENTE, EN ESO.

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UN PAR DE DÍAS DESPUÉS…

UN PAR DE DÍAS DESPUÉS…

POR ADOLFO ARIZA

Como me había dado cuenta de que los aspectos negativos de Milei a mucha gente no le hacían cambiar su opinión de votar al que creía más lejano al sistema político (el “anti-casta”), llegué al balotaje tratando de acomodar mi cabeza al peor de los resultados, a mi entender –total, si ganaba Massa, lo iba a disfrutar todavía más- y asimilé el triunfo de Milei con relativa tranquilidad.

Sin embargo, quiero hacer algunas reflexiones.

Me cuesta remontar esta situación de tener un presidente electo que solo ha anticipado todo lo que va a destruir (aunque la lista inicial se modificó, se volvió a modificar y antes de las elecciones prometió hacer mucho menos de lo del comienzo).

El martes anunció “que privatizará los medios públicos, Radio Nacional, la TV Pública y la agencia de noticias Télam, la más grande del país.” (https://www.pagina12.com.ar/637584-las-principales-definiciones-de-javier-milei-tras-ser-electo).

En su primer discurso como Presidente electo, dijo que no habrá gradualismo, por lo tanto, es esperable una catarata de leyes y decretos para el 10/12/2023, apenas asuma.

Conclusión: sin un plan consistente, sino enunciados (reducir la inflación en un par de años, volver a ser el primer país del mundo en unos 35 años), va a comenzar a usar la motosierra, imagen que descartó por electoralismo, pero que lo representa de cuerpo entero. Si alguien tiene dudas, tómese el trabajo de releer lo que ha dicho en estos años de veloz ascenso de LLA.

Merece un comentario lo de volver el país del siglo XIX, “que nunca debimos dejar de ser”, o algo así, y la referencia a Alberdi como padre de la patria y del liberalismo argentino.

Cuesta pensar que Argentina deba volver a ser un país agroexportador, y descartar el desarrollo científico tecnológico que nos permite ser uno de los pocos países que coloca satélites en órbita, por ejemplo.

¿Deberíamos volver a tener a Francia como modelo cultural, y a Inglaterra -la Nación pirata que es nuestra enemiga, y que ocupa Malvinas- como modelo económico?

¿Deberíamos dar la espalda a América Latina?

¿Qué tienen que ver las ideas de Milei con Alberdi ?

Alberdi tiene algunas rimbombantes frases sobre la libertad, pero que son declaraciones que no determinaron la política argentina, ni la hicieron el primer país del mundo.

  • “La omnipotencia del Estado es la negación de la libertad individual.
  • El impuesto aduanero es un gravamen a la civilización.
  • La democracia es la libertad constituida en gobierno, pues el verdadero gobierno no es más ni menos que la libertad organizada.
  • Las personas que esperan su felicidad de la mano de los Gobiernos, esperan una cosa que es contraria a la naturaleza.
  • La riqueza de las naciones es obra de las naciones, no de sus Gobiernos.” (https://www.ambito.com/politica/cuales-fueron-las-ideas-juan-bautista-alberdi-que-elogia-javier-milei-n5879842)

Ahora, trasladar esas declaraciones al modelo anarcocapitalista que plantea Milei, parece un exceso solo utilizable para discursos incendiarios porque la complejidad del mundo y la sociedad no puede resolverse con algunos enunciados discursivos.

Por ejemplo, el economista desconoce cómo funciona la dinámica del comercio exterior. Dijo que no iba a establecer relaciones diplomáticas con Brasil y China, principales socios comerciales de Argentina, a raíz de las diferencias ideológicas que mantiene con los gobiernos de Lula y de Xi Jinping, respectivamente; que cree “en el comercio internacional” pero que el Estado “no tiene que interferir en las relaciones comerciales”, y consideró que “el Mercosur no tiene calle de salida, está atascado.”

He leído algunos tuits burlones sobre algún empresario escribiéndole a Xi Jimping para venderle a China, y hay que reconocer que sostener que el comercio internacional no es entre Gobiernos, y que se puede reemplazar con triangulaciones con países que son paraísos fiscales, es de una ingenuidad (dicho con afecto) e ignorancia total.

¿Qué es el anarcocapitalismo?

“El anarcocapitalismo (conocido también como anarquismo de libre mercado, anarquismo libertario, anarquismo de propiedad privada o anarcoliberalismo) es una filosofía política que promueve la anarquía — entendida como sociedad organizada sin Estado — y la protección de la soberanía del individuo por medio de la propiedad privada y el mercado libre.” (https://es.wikipedia.org/wiki/Anarcocapitalismo#:~:text=Liberalismo%20cl%C3%A1sico,-La%20primera%20fuente&text=Las%20personas%20pueden%20adquirir%20nueva,con%20la%20soberan%C3%ADa%20del%20Estado.)

Como declaración de discurso partidario, o charla de café, puede funcionar, pero es un planteo muy peligroso. Recordemos la defensa de la libre portación de armas, o el comercio de órganos, o la negación del cambio climático.

Otro factor que agrava esto es el posicionamiento ideológico de una derecha que quiere volver a discutir temas que la sociedad y la Nación argentinas cerraron hace mucho tiempo ya (Nunca más). Al mismo tiempo, se deja de lado –y es muy grave- la multipolaridad del mundo y los posicionamientos geopolíticos actuales, para alinearse con la EEUU (y la OTAN, claro) e Israel.

¿Qué quieren? ¿Otra AMIA?

Entonces, ¿cómo entender que el 55,7% de los argentinos lo haya elegido, prefiriéndolo a una propuesta mucho más consistente como la de Massa?

Aclaro que estoy analizando solo el balotaje, o sea la elección de Massa o Milei, si no, es imposible comprender cómo funciona el sistema electoral argentino.

El día antes de la elección, en las redes aparecieron posteos que decían: “Entre el chorro y el loco, elijo al loco.” Es llamativo que se llame a elegir como Presidente a un loco, incluso alguno lo mejoró hablando de loco creativo, sin nada que lo justifique, a menos que sea creativo decirle “zurdo asqueroso” y “representante del Maligno” al Papa.

Entonces, ¿cómo entender este voto que nos lleva a afrontar, además de todos los problemas que tenemos, durísimos ajustes innecesarios, como sería el de la dolarización.

Ecuador, El Salvador y Panamá son los tres países de la región que tienen sus economías dolarizadas. Sus economías ganaron estabilidad y evitaron devaluaciones repentinas, aunque también tienen fallas que generan fuerte disconformidad en la población. (Fuente TN Internacional)

¿Se acuerdan del 1 a 1 de Cavallo?

Suena parecido, ¿no?

Terminó con la peor crisis de la historia contemporánea argentina: la del 2001.

Encontré esta nota que intenta explicar el voto a Milei en https://www.pagina12.com.ar/652537-la-primacia-del-voto-castigo-y-el-reclamo-de-un-cambio

El autor analiza lo que la gente pensaba y sentía por el Presidente electo.

Por ejemplo, indica: “Casi el 60 por ciento de los consultados afirmaron que “las instrucciones del FMI condicionan la política económica y empeorarán más la crisis”. Esa era la postura expresada por Massa. Lo que sostenía Milei (“las instrucciones que da el FMI son la única forma de estabilizar la economía”), era respaldado por una minoría del 33 por ciento.”

O sea que no fue que Milei expresaba el pensamiento de los/las argentinos/as, sí de su base libertaria, pero eso no explica su triunfo electoral.

¿Entonces?

“Sin embargo, el consultor Jaime Durán Barba suele decir que “la gente está por el cambio” en la mayoría de los países del mundo, aunque en sí misma es una consigna vacía: “gran parte de los latinoamericanos estamos por un cambio que luego archivamos para pedir otro cambio. Las redes crearon una actitud negativa, en especial después de la pandemia”. Por lo tanto, más allá de propuestas y características de Milei, el voto refleja esa demanda de cambio y protesta.” (En la misma nota)

Esto me parece una explicación válida. Es más, mi experiencia personal la ratifica y consolida, con rasgos llamativos. Entablé una charla con mis nietos porque supe que en las PASO votaron a Milei. Les expliqué lo que significaría para nuestra vida la aplicación de lo que proponía el entonces candidato. Inclusive llevé mi planteo a la vida familiar nuestra, de sus padres, y de ellos mismos, y no tuve respuesta positiva. Plantearon argumentos muy millennials, como que eso no me va afectar a mí, que el genocidio era algo del pasado.

De todos modos, con sus padres pasó algo semejante: la voluntad de terminar con una etapa o situación se llevó puesto todo.

Es cierto que hay cosas que vienen desde el 2201: “que se vayan todos”, aunque, extrañamente, lo cantaban el domingo los seguidores de Milei en el primer discurso del Presidente electo sin tener en cuenta que este había acordado con Macri y la Pato Bullrich, a los que es muy difícil dejar afuera de la “casta”.

Algo sucedió que anestesió las defensas de una buena parte de la sociedad urbana y los llevó a elegir a Milei sin analizar nada y sin que importaran ni siquiera los intereses personales, como, por ejemplo, el efecto que tendrían esas medidas en sus jubilaciones no demasiado lejanas.

Es claro que el rechazo a un Gobierno que no pudo o supo solucionar los graves problemas que padecemos los/las argentinos/as, fue un factor muy importante.

También hay que mencionar la estrategia del macrismo desde antes del 2014 (desde un planteo del mismo Durán Barba) de lograr que la sociedad odiara al peronismo (la insistencia en llamarlo kirchnerismo es una manera de quitarle valor), lo cual colaboró mucho en que la gente votara a Macri.

Funcionó, y Macri fue Presidente, y la estrategia siguió vigente, usando los medios periodísticos afines, y las redes.

Fue efectivo, y mucha gente odió –y odia- a la política en general, y al peronismo en particular.

De ese conjunto de factores salió un triunfo que no creo que la coalición de LLA tuviera como probable en los momentos iniciales. Evidentemente, hay un mérito importante de Milei al comprender cuál era el humor de la sociedad argentina y potenciar temas que se dan en otros lugares, como el de la “casta”, para agregarlos a su propuesta política.

Todo esto explica el triunfo electoral, pero deja los interrogantes y preocupaciones sobre las consecuencias que va a tener la gestión Milei en la vida de los/las argentinos/as.

Es difícil ser optimista: Milei dijo que el costo de eliminar el déficit fiscal (algo muy valioso) lo va a pagar la política. Sin embargo, es imposible que, con eso, se pague el déficit; por lo tanto, el resto va a salir del ajuste presupuestario, y va a ser sobre la seguridad social, salud, educación.

Milei dijo que ese proceso va a llevar entre diez y ocho y veinticuatro meses.

No parece viable ni soportable, y tendremos que esperar para conocer qué será de nuestra vida.

No tengo intenciones de ser negativo, porque vivo en el mismo barco, pero me parece inevitable que ese ajuste profundice los problemas económicos que sufrirán sobre todo los más vulnerables. Sabemos cómo sigue esto: cierre de empresas, pérdida de empleos, recesión, ya lo vivimos.

Habrá reacciones sociales, y Milei prometió represión (Macri llamó “orcos” a los defienden sus derechos).

No hace falta ser negativo para sentir que se avecinan tiempos difíciles.

Si alguien tiene aportes para hacer a esta entrada, sería muy bueno que lo hiciera.

DIOS Y LA VIRGEN PROTEJAN A ARGENTINA Y A LOS/LAS ARGENTINOS/AS

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LAS POESÍAS DE MI VIDA

LAS POESÍAS DE MI VIDA

ADOLFO ARIZA

El 9 de noviembre presenté este libro de poemas en el hermoso Espacio Cultural Le Parc, en Guaymallén, Mendoza.

De paso, quiero agradecer a la gente que trabaja allí, y a sus autoridades, que posibilitaron un evento exitoso con generosidad y buena disposición; y también dejar un deseo de que las próximas autoridades lo usen con toda la plenitud que merece su hermoso diseño e infraestructura.

Voy a contar una breve síntesis del acto, para que se entienda la plenitud que me llenó –y sigue llenando- el alma.

Usamos la hermosa sala Tito Francia, el nombre de un enorme guitarrista mendocino.

Después de instalarnos, abrió el evento el locutor que, casualmente, había sido alumno mío hace bastantes años, y por eso, además, de mucha capacidad, puso un afecto que me emocionó (la primera de un montón de emociones).

La presentación del poemario lo hizo Mabel Agresti, Profesora, Licenciada y Doctora en Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Cuyo.

Por los 70 integramos ambos el equipo de trabajo de mi maestro Rodolfo Borello, dedicado a Literatura Argentina. Éramos un equipo muy joven, y ella, creo que era la menor. Primero, en el ’75, con la avanzada de la derecha, empezaron a echarnos, tarea que fue completada por el golpe cívico militar.

Afortunadamente, Mabel no fue afectada, y siguió en la Facultad hasta su jubilación.

Fue un gusto que hiciera esa presentación que me hizo ver aspectos de mi poesía que no había advertido.

Después me tocó a mí, e hice algunos comentarios sobre el proceso de producción del poemario, porque fue algo bastante poco habitual.

Hace alrededor de un año, en una reunión familiar, me puse a charlar con Celina, otra profesora de Literatura, bastante más joven, y, además, poeta. Casi no nos hemos visto después, pero intercambiamos escritos, los comentamos y generamos una buena relación alrededor de la poesía.

En cierto momento, me dijo, por chat: – ¿Por qué no publicás un poemario?

Me cayó la ficha, seguí dando vueltas al tema, releyendo algunas viejas poesías, y escribiendo otras.

Algo después, Delia, otra profesora de Literatura, con la que compartí todo el secundario en el Colegio Universitario Central y la carrera de profesor, me insistió también en que publicara poesías.

Transcribí las poesías manuscritas que mi esposa, Marta, había guardado y salvado de que se perdieran, y escribí otras hasta que en cierto momento supe que mi libro de poemas estaba escrito, y que debía publicarlo.

El evento siguió con la lectura de algunos poemas, y canciones por otro amigo, que cada vez canta mejor, Germán Gutiérrez.

Mi esposa, Marta, leyó Dijiste te quiero y mi hija Andrea, también profesora de Lengua, ¿Se puede navegar la tristeza?

Aclaro –para no repetir- que las restantes lectoras también son profesoras de Literatura.

Con las que leyeron después compartimos muchos años de trabajo escolar y de gran amistad: Cristina leyó El sol se moría por el cielo quieto y Ana Gabriela lo hizo con Solo.

Finalmente, Laura –también actriz- leyó Se deslizó… (uno de los pocos poemas eróticos que he escrito y, si bien no me es un estilo cercano, me resultó muy bello hacerlo).

Cerramos con un video que produjimos con Cristina y Pamela, el equipo que me acompañó en esta producción, y que terminó con el tema Cantares (Machado y Serrat, mejor manera de cerrar la noche no había).

“Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace camino

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar…”

Terminé el evento diciendo que iba a seguir haciendo camino “verso a verso”.

Así seguiré, y finalizo la entrada con el poema que cierra el libro, y que lo llena de sentido hacia atrás y hacia la vida que sigue:

Fue un lampo

“Fue un lampo…, sí, un brillo fugaz, un resplandor súbito, hiriente

sin dolor

Inesperado de siglos ancestrales, deseado desde

antes, estalló delicadamente,

en la garganta,

es la roja serpiente de raso renacida, como nueva,

pero eterna.

Nacieron metáforas no conocidas, suspiros olvidados,

sueños que cantaron con la voz de mi tiempo.

Fue el Aleph de Borges, el punto perfecto, etéreo y

denso de toda densidad.

Entonces…, no fue un lampo, porque fue eterno.

Sí lo fue, fue fugaz, y persiste, porque las metáforas

titilan en el cielo.

Son estrellas que me sobrevivirán, palabras de luz,

engarzadas en el cielo.

El lampo sigue latiendo, corazón de agua estelar.

¡Qué me importa que fuera fugaz!

Me toco el corazón, y late,

me miro los dedos que escriben, y está ahí, debajo de

las uñas, y brotan imágenes.

Inmortal me siento, y lo soy.

Gracias, lampo, mi amor nació en vos, como poesía.”

Adolfo Ariza

Junio 2023

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#poesíaargentina #rodolfoariz #lapoesiademivida

EL OSCURO, DE DANIEL MOYANO POR ADOLFO ARIZA

EL OSCURO, DE DANIEL MOYANO POR ADOLFO ARIZA

Hace falta una mínima biografía al comenzar ya que lo autobiográfico tiene un peso muy importante en toda su obra.

Nace en Buenos Aires en 1930, queda huérfano a los seis años y va a vivir a Córdoba, primero con parientes y luego en un reformatorio para menores; en 1959 se radica en La Rioja, donde desarrolla actividad como periodista, músico y escritor. Es en esa provincia en donde realizo su producción literaria: Artistas de variedades (1960); La lombriz (1964); El fuego interrumpido (1967); La ciudad de Beatriz; -colecciones de cuentos- y las novelas El oscuro (1968) (Primer premio del concurso de novela Primera Plana-Sudamericana) y Una luz muy lejana (1966).

Al leer El oscuro de Moyano, lo primero que se advierte es que nos hallamos frente a una obra compleja y de no muy fácil lectura. Esto es, una obra que no nos permite descuidarnos al leerla, bajo el riesgo de perdernos en el gran mundo que nos presenta.

El lector que conozca la obra anterior de Moyano encontrará en esta novela temas ya comunes en su constelación temática; por ejemplo, El Monstruo y otros cuentos, lo que obliga a pensar en un problema profundamente arraigado. En una palabra, la aparición del padre como elemento determinante en la vida de sus hijos, o la búsqueda de salvación, no en sentido metafísico sino material, no son meros temas, sino preocupaciones constantes del autor.

Todos estos temas, junto con otros que son en cierta manera nuevos, se estructuran complicadamente, en una forma que podríamos calificar como un rompecabezas, sin que ello signifique oscuridad impenetrable, sino más bien una construcción complicada, en la que cada pieza se ajusta paulatinamente con las otras, pero no en forma ordenada y cronológica, sino que son los recuerdos de los diferentes personajes los que las traen a la superficie de desarrollo de la obra.

Este ajuste progresivo lo realiza Moyano por medio de un prolijo racconto del pasado de la pareja central, Víctor y Margarita. En este sentido, el primer capítulo es sintético, allí el problema fundamental de la novela es expuesto por Víctor. Luego, en los capítulos siguientes, el mismo Víctor o algún otro personaje, lo explicitan llevándolo al pasado o desarrollándolo en el presente. Al terminar la novela todo el cuadro se completa eficientemente. Ningún cabo queda suelto, todo está allí, salvo la solución, porque esta no depende del autor; por esto, se limita a mostrar una forma de vida que fracasó, la verdad solo queda insinuada, puede ser así, no se sabe.

En una palabra, en la obra se desarrolla el problema de un hombre que quiere dirigir su vida por medio de un rígido molde: el orden que nos salva del mal exterior. Ese es Víctor, un soldado, por lo tanto, no es de extrañar que el orden y el respeto por las jerarquías, sean valores determinantes en su vida. Pero estos rasgos están llevados hasta extremos enfermizos. Precisamente esto es lo que lo lleva a fracasar y caer en el mal que creía evitar.

En toda la obra hay una búsqueda de formas de vida que nos pueden salvar -ya hablamos de que el problema de la salvación era capital-: una ya la hemos mostrado, es la de Víctor, otra la de Margarita, su esposa, otra la de su padre, que es el más aproximado a la verdad y el que tiene más rasgos autobiográficos del autor, por ejemplo, el amor a la música. Este personaje dice en cierto momento que la salvación está en el amor que nos lleva a la unidad con otra persona y justifica la vida. De esto se desprende que salvarse, para Moyano, es justificar la vida, pero esto el autor solo lo plantea a nivel de deseo, no de realidad, como algo que sería muy importante realizar, pero que no se sabe si es posible hacerlo.

Acá aparece otro tema ya mencionado, el tema de la infancia. El niño está indefenso en el mundo adulto, primordialmente influido por el padre, que es el que hasta determina su vida posterior, mientras la madre es solo un lejano recuerdo, lleno de bondad a veces, pero sin posibilidades de actuar sobre él. Paralelamente, encontramos la aparición del mundo mágico de la niñez, el mundo de objetos sobrenaturales -el cometa, por ejemplo- que son el ámbito propio del niño, pero se pueden prolongar fuera de la infancia, en la adolescencia o en la adultez.

Con esto, Moyano deja sentada su posición respecto de la importancia de la niñez en la vida interior del hombre, y hasta cierto punto, su creencia de que en la generalidad de los casos los niños son infelices y, de alguna manera, de allí deviene su incapacidad posterior de vivir plenamente. En todo esto hay mucho de autobiográfico y quizás represente la explicación de gran parte de la obra de Moyano.

Dijimos anteriormente que la novela apoya su avance en una prolija técnica del racconto. Esta implica el recuerdo, la búsqueda en la memoria, lo que es importante porque aquí está la justificación del título de la obra. Los recuerdos de Víctor o de los demás personajes son extraídos desde lo profundo de cada uno, desde el oscuro adonde nadie puede llegar, salvo uno mismo y siempre que esté dispuesto a ver cuál es la verdadera realidad interior que a menudo es mucho más desagradable de lo que uno piensa.

Ese oscuro, esa fuente interna de aguas negras, es impenetrable para los demás y la comprueba Víctor cuando quiere averiguar el pasado de su esposa buscando un pecado que no puede encontrar.

De tal manera, la verdadera realidad que Moyano quiere mostrar no es la realidad exterior, sino la interior de cada uno de los personajes. Y en esa realidad interior se halla el hilo que conduce la obra.

Esta estructura aparentemente desordenada, tiene su eje en el empeño profundo de Víctor por demostrar que la vida exterior es precaria, pero lo único que consigue es mostrar que su realidad interior esta falseada, que se basa en valores irreales y que él no puede salvarse y nunca lo podrá.

Un comentario final sobre un tema que me parece interesante, ya que no hay muchas novelas que traten el tema de los militares argentinos. Me acuerdo de Los hombres de a caballo de David Viñas, por ejemplo, pero lo valioso –además del tema- es el modo: la novela está narrada desde el punto de vista de un militar, de su cosmovisión, estructura de pensamiento y valores.

Esto recuerda Víctor (El oscuro, p. 22) en boca de Margarita:

“Lo que pasa es que todo lo que te rodea está mal, nosotros estamos mal, y el mundo entero está mal; solamente el señor coronel es perfecto y está rodeado de imperfecciones; ordenaste la muerte del estudiante y después dijiste que lo que mata es el material, los hombres no matan, el señor coronel no mata; abandonaste a tu padre porque tocaba el tambor y tenía nudos en los dedos, perdiste a tus mejores amigos porque ellos estaban equivocados, porque el respeto a las jerarquías y a la moralidad, y estabas agachado espiándome en el baño por el ojo de la cerradura, yo no sé qué te pasa Víctor, cómo has cambiado tanto en los últimos años, decía uno de los pensamientos de Margarita.”

El coronel quiso resolver su vida personal con los criterios y valores de la vida militar de esa época, y fracasó porque la vida es demasiado rica para reducirla a órdenes propias de un cuartel militar.

Me ha parecido una buena lectura para estas épocas en que desde la derecha se valorizan es tipo de consignas para la vida de la sociedad.

Incluso he visto propagandas políticas que plantean casi como única propuesta el orden como salvación de la patria. Esto es muy parecido al modo en que se vive en un cuartel.

Por eso me parece bueno leer un libro como El oscuro donde el padre le dice a Víctor: “Usted no puede adaptar el mundo a sus pensamientos. En todo caso podrá adaptarlos a él (…) Yo he vivido mucho y nunca he visto eso que usted llama el mal. Amando a la gente me sentí siempre protegido y nunca tuve miedo a nada. Hay que saber enfrentarse a la realidad.” (p. 201)

El mismo Víctor reconoce que si hubiera entendido eso, su vida hubiera sido distinta, pero ya no ocurrirá, como suele pasar en la narrativa de Moyano.

Como pienso como el padre de Víctor, y es una excelente novela, me animo a recomendar su lectura.

Además, vale la pena leer esta novela. Está escrita en un formato narrativo muy original, aparte de la temática que también lo es.

LÉANLO, ES UN LIBRO DISTINTO.

Literatura comentada

#eloscuro #victormoyano #novelaargentina