FRANCELLA Y HOMO ARGENTUM: LO QUE NO HAY QUE HACER PARA DEFENDER EL CINE ARGENTINO POR ADOLFO ARIZA

FRANCELLA Y HOMO ARGENTUM: LO QUE NO HAY QUE HACER PARA DEFENDER EL CINE ARGENTINO POR ADOLFO ARIZA

Por Adolfo Ariza

Había decidido –visto el revuelo y la cantidad y variedad de opiniones que se generaron- no agregar nada al tema de Homo argentum, pero me encontré con la nota de Katja Alemann que cito abajo.

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/katja-alemann-francella-empleado-establishment-audiovisual-propia-mediocridad/

Sí, el 15 de agosto, después de ver la película, subí una opinión a las redes:

“Coincido bastante con las críticas a Homo Argentum. Pero, además, voy a resaltar un error en el título de la película: está en Latín y hay un error de concordancia: homo es masculino y argentum, como adjetivo, está en neutro, un género muy poco usado en Castellano.

Debería ser argentus para concordar.

Es cierto que son pocos los que podrían notar el error, pero llama la atención que se produzca en una película con tantos gastos de producción.

De paso, si yo fuera siciliano, protestaría por la visión denigrante que deja la película sobre ese sector de Italia.

Para terminar, la escena en que una muchacha se mete en una pieza para abusar de Franchella es igual a una de El ciudadano ilustre.

Nada más”

Después de leer la brillante nota de Katja Alemann, cambié de opinión: ella sale de los análisis cotidianos que han proliferado desde el estreno y nos entrega una visión profunda que excede a la película y nos pone frente al mundo de la producción cinematográfica

La nota comienza su análisis así:

“Katja Alemann salió al cruce de Guillermo Francella tras sus recientes declaraciones sobre el cine de autor argentino, que según el protagonista de Homo Argentum “nadie vería” y que él mismo no iría a ver. La actriz criticó la postura de Francella, considerándola reduccionista y alejada del verdadero arte cinematográfico, y no dudó en cuestionar tanto su enfoque como su relación con la industria audiovisual.”

Me parece importante este criterio, que nos saca de las simples opiniones sobre la película, y aun de los análisis grietosos que el mismo Presidente generó con el armado de una platea del Gobierno para sus funcionarios.

Incluso dejó un mensaje en su cuenta de X que comienza así:

“HOMO ARGENTUM: DISONANCIA COGNITIVA EN EL CORAZÓN WOKE

La película de Guillermo Francella deja en evidencia muchos de los aspectos de la oscura e hipócrita agenda de los progres caviar (woke).”

Más allá de la pretensión intelectual del lenguaje presidencial, lo que se hace es darle a la película un valor (que hoy Patricia Slukich, que de esto sabe mucho, hoy discutió y le bajó el precio).

Pero ya la grieta estaba instalada, montada también en la simpatía que ha mostrado Francella por Milei.

De todos modos, tal como demuestra Katja, el problema no es libertarios vs. kirchneristas, como intenta mostrar Milei, sino otro:

“Francella y la industria

Sobre la dimensión del arte y su relación con la industria, Alemann sostuvo que “las políticas de dominación se dan en todos los ámbitos, el entretenimiento es como su caballo de Troya. Te encajan todas las marcas y las costumbres para comprarlas. No vi esta película que hicieron ahora, tampoco creo que la vea, pero cuentan que es el festival de los chivos. Es una elección. O sos empleado, como en este caso Francella, y ganás fortunas, claro, o hacés lo que se te canta, cuando tenés la formación y capacidad de que se te cante algo. Y ahí la retribución económica es más trabajosa. No tenés a la industria atrás. Pero sos artista, con el verdadero sentido de la palabra artista. Entiendo que en su mente chiquita de ser empleado, no entre la dimensión del arte con todos sus infinitos matices y colores. Se debe sentir tan afuera de ese mundo de búsquedas y contradicciones, que ni siquiera le da curiosidad ver qué hacen, qué encuentran como estilo narrativo, qué personajes contemporáneos aparecen, más que el remanido cliché comercial del chanta argento, el siempre citado Isidorito Cañones, que parece ser el único personaje que le asegura el éxito, principal objetivo de este tipo de cine”.”

Es una crítica dura, pero a la altura de los planteos de Francella y Milei.

Está bueno que Katja ponga las cosas en su lugar: ese es el problema, y no hay que ceder en la defensa de la industria cinematográfica nacional, que tanto le ha dado a Argentina y a sus artistas.

Katja Alemann salió al cruce de Guillermo Francella tras sus recientes declaraciones sobre el cine de autor argentino, que según el protagonista de Homo Argentum “nadie vería” y que él mismo no iría a ver. La actriz criticó la postura de Francella, considerándola reduccionista y alejada del verdadero arte cinematográfico, y no dudó en cuestionar tanto su enfoque como su relación con la industria audiovisual.

«Francella se hizo famoso interpretando al estereotipo del clasemediero argento, el imbatible chanta, al que también otros actores supieron encarnar, Carlín, Brandoni y hasta Darín. Le sale muy bien. Y le ha costado romper ese molde. Siempre le proponen el mismo tenor de personajes, salvo contadas excepciones. Es un comediante efectivo, te da gracia. Pero es y ha sido siempre un empleado del establishment audiovisual, sin muchas luces más que para eso. No es un artista, no tiene visiones, ni creaciones propias. Además trabaja con esta gente que es muy despreciativa y soberbia. Las críticas que le hacen al sistema/sociedad son banales y cortas, bastante snobs. Han tenido algunos aciertos cinematográficos, pero una vez que le entendés el chiste, son todas iguales, tienen el mismo tono. No me parecen interesantes”, dijo Alemann.

Katja Alemann sobre Francella: “Siempre ha sido un empleado del establishment audiovisual, eso sólo habla de su propia mediocridad”

Katja Alemann.

La actriz señaló además que las producciones recientes parten de supuestos estigmatizantes y prejuiciosos: “Cambio Climático, wokismo, etc. Están en línea con el gobierno actual. Entiendo que dado el éxito de taquilla a que esta sociedad lo acostumbró, menosprecie el trabajo de tantos otros, premiados y prestigiosos por sus búsquedas de lenguaje, en el exterior y también acá, películas interesantes, que cautivan, por su manera de contar desacostumbrada y la perspectiva novedosa que ofrecen. He trabajado en 2 de ellas últimamente, El placer es mío de Sacha Amaral y La Sudestada de Edgardo Dieleke, que recomiendo. Francella tiene cierto resentimiento por no haber logrado en su carrera el prestigio que te da el arte. Simplifica en sus declaraciones sobre el cine de autor, en las que denosta esos directores y dice que no las va a ver nadie, ni él las iría a ver, cuestiones tan complejas como el contrato de las salas con la industria cinematográfica yanki, que les endosa 10 latas por el precio de una, mientras que las latas argentinas son una, que con mucho esfuerzo logra sostenerse más de una semana con esa competencia. Industria cinematográfica yanki que ha conquistado la cultura mundial a través del cine y ahora también las series y sus plataformas».

Katja Alemann sobre Francella: “Siempre ha sido un empleado del establishment audiovisual, eso sólo habla de su propia mediocridad”

Homo Argentum, protagonizada por Francella.

Francella y la industria

Sobre la dimensión del arte y su relación con la industria, Alemann sostuvo que “las políticas de dominación se dan en todos los ámbitos, el entretenimiento es como su caballo de Troya. Te encajan todas las marcas y las costumbres para comprarlas. No vi esta película que hicieron ahora, tampoco creo que la vea, pero cuentan que es el festival de los chivos. Es una elección. O sos empleado, como en este caso Francella, y ganás fortunas, claro, o hacés lo que se te canta, cuando tenés la formación y capacidad de que se te cante algo. Y ahí la retribución económica es más trabajosa. No tenés a la industria atrás. Pero sos artista, con el verdadero sentido de la palabra artista. Entiendo que en su mente chiquita de ser empleado, no entre la dimensión del arte con todos sus infinitos matices y colores. Se debe sentir tan afuera de ese mundo de búsquedas y contradicciones, que ni siquiera le da curiosidad ver qué hacen, qué encuentran como estilo narrativo, qué personajes contemporáneos aparecen, más que el remanido cliché comercial del chanta argento, el siempre citado Isidorito Cañones, que parece ser el único personaje que le asegura el éxito, principal objetivo de este tipo de cine”. Finalmente, Alemann amplió su crítica señalando la previsibilidad del cine de gran industria: “En USA hacen mil películas de merda y una buena. Tienen ese formato previsible que te aburre hasta el infinito, yo no las veo. Lamentablemente ahora con la producción audiovisual de plataformas, también imponen ese criterio, empieza y ya sabés todo lo que va a pasar y cómo termina, si tenés alguna práctica con guiones. Sí, también te podés ensartar en un bodrio horrendo con películas de autor, pero es parte del campo, sin bodrios no llega una genial, que te sorprende y la rompe. Es lógico que un empleado del sistema defienda el sistema. Sólo habla de su propia mediocridad”, concluyó Alemann.

Notas para compartir

MERCEDES ARAUJO LA HIJA DE LA CABRA

MERCEDES ARAUJO LA HIJA DE LA CABRA

POR ADOLFO ARIZA

Ya he escrito una entrada sobre la segunda novela de la autora (de la que casi no sabía nada por entonces): Botánica sentimental (https://www.miradasdesdemendoza.com.ar/2024/04/10/botanica-sentimental-de-mercedes-araujo-por-adolfo-ariza/).

Por lo tanto, creía que estaba en espacio conocido; es más, cuando Mercedes fue a una Feria de libros en Mendoza, le pedí que me firmara un ejemplar de La hija de la cabra, charlé con ella e iniciamos una relación que mantenemos en las redes.

Me sentí muy orgulloso cuando me dijo que le había gustado la entrada de arriba que comparto con Uds.

Poco de esa experiencia me sirvió con la lectura inicial de La hija de la cabra, aunque siguió abonando a lo que sostuve en esa entrada:

“Me atraen mucho las novelas sobre Mendoza. Me acuerdo de Álamos talados de Abelardo Arias o la obra de Di Benedetto, o Draghi Lucero.

Encontrar la tierra donde nací, crecí y vivo, la tierra de mis padres, de mis hijos y mi bisnieta en las letras me provoca una emoción muy interna, tenue, pero esencial.

Y Botánica sentimental también lo provocó, quizás más acentuadamente, porque está escrita desde la vida de Mercedes, su autora –tan mendocina- y de sus personajes, sus mujeres que aparecen desde la historia de Mendoza, de sus terremotos desde aquel que la destruyó en 1861, de sus montañas, de su vino fermentado desde la uva y la sangre, desde siglos.”

Y rescato otro fragmento de esa nota, porque ayuda a comprender también La hija de la cabra:

“Los mendocinos vivimos en oasis, en menos del 5% de la superficie total de Mendoza -y la autora lo menciona. El resto es desierto, y altas montañas.

Es un mundo duro, donde todo cuesta, como el agua que nos trae el deshielo. El sistema de irrigación para aprovechar el agua de los ríos fue comenzado por los huarpes, con técnicas originarias de los incas.

Terremotos, y agua, mirar para arriba para ver si va helar o granizar. Sí, una vida dura, fue mi vida, y la historia de los/las mendocinos/as.”

También encontré ese mundo en la primera novela de Mercedes, La hija de la cabra, que ganó en 2011 del Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes. En alguna de las síntesis que leí, encontré: “El relato se centra en la historia de amor de “la Juana” –una india huarpe mendocina, hija del cacique Cunampas– y un blanco durante la época del Virreinato. Pero también es la historia de la familia de Juana, de los hombres y mujeres de la comunidad, del hambre, de la sequía, de la ambición de quienes explotan la tierra; una verdadera épica del páramo.”

La copié porque es muy buena, aunque queda en el camino la difícil –para mí, ese momento- tarea de entrar profundamente (o sea leer) en el mundo del desierto de esa época en que nos meten los personajes de la novela, incluido el territorio.

Claro, utilicé el método menos adecuado (sobre todo para esta novela): no leerla de corrido. Por eso, cuando retomaba la lectura se me hacía difícil entender el juego de la vida de los personajes y el avance de la historia

Fui a buscar mi ejemplar de Botánica sentimental, volví rápidamente a recorrer ese territorio de 1861, esa época, esos personajes, y al completar La hija de la cabra, comprendí que el sentido era el mismo, solo que el territorio era distinto, era el desierto, el duro secano del Norte mendocino y sus habitantes, indios, cura, blancos prófugos.

Mercedes ha ido más atrás, antes del nacimiento del país, al Virreinato.

Dice Mercedes Araujo que la idea de la trilogía fue (https://www.agenciapacourondo.com.ar/fractura/mercedes-araujo-hay-que-ver-como-lo-que-uno-elige-contar-habla-de-todo-aquello-que-no-se):

“Nace con la idea de contar un territorio dentro de Mendoza que me impacto profundamente. Es realmente un desierto, que se asemeja al desierto del Sahara: altos limpios, médanos, vegetación, espinillos, animales del desierto, extensiones polvorientas. Empecé a estudiar el lugar que originalmente habitaban los Huarpes entre la frontera de Mendoza y San Juan. Habían tenido relación previa con los Incas y después, con la colonia que tuvo un impacto enorme sobre ese pueblo, fueron desplazados y llevados a pie a cruzar la cordillera para servir en las minas de oro. Ahí está una de las causas de su desintegración como pueblo.”

Conozco bastante esos ásperos lugares que describe la autora, y traté de comprender cómo serían en esa época, y fue un ejercicio duro. Entonces, traté de concebir la novela en el sentido que autora menciona en la misma entrevista:

“Después vino el proyecto de escribir la novela, que tiene un trabajo con el lenguaje particular. Es una búsqueda, un intento de crear y recrear una sintaxis o una cosmovisión, algo que fuera de otro que no conocemos, porque ese pueblo está devastado. Pero traté de trabajar en una mitología y trabajar con un lenguaje que se pareciera a una cuestión mística de una cosmovisión diferente, para poder recrear, ficcionalizar algo que cuente de lo otro que ya no está.”

O sea que lo que ya no está se introduzca entre nosotros como si fuera ahora, y lo logra: la agonía del blanco es real, aunque se cuente como historia.

Me resultó más dura esta lectura que la de Botánica sentimental a pesar de que en ella la vida ocurría en esa Mendoza destruida por el terremoto que aparece allí. Pensé, y comprendí que el territorio de esa época y sus habitantes (humanos y animales) era una Mendoza distinta, bella (con belleza de ese desierto de Mendoza) y terrible como era la vida entonces, en esos lugares.

Ese pueblo desvastado aparece ante nosotros con una realidad que solo la escritura puede lograr, y vemos –como es normal en la narrativa de Mercedes-, a las mujeres en toda la dimensión que tuvieron en la vida de la sociedad, a los hombres en un mundo donde la vida vale poco, al desierto con toda la riqueza que solemos ignorar, donde el agua es todo (Mendoza es así), y es escasa.

Mercedes cierra la entrevista así:

“APU: ¿Qué es lo más importante que tomás al momento de escribir?

M.A.: Lo más importante es ser fiel a lo que quiero decir y cómo quiero decirlo. El proceso de escritura es un diálogo constante conmigo misma, un ir y venir entre lo que siento, lo que pienso y lo que quiero expresar en el papel. Es un proceso íntimo y personal, donde el lenguaje se convierte en el medio para explorar y entender el mundo que me rodea. Escribir es una forma de reflexión, de introspección, pero también de comunicación, de conexión con otros. Así que, lo más importante es mantener esa autenticidad, ese compromiso con mi propia voz, sin dejarme llevar por las expectativas externas.”

Haber encontrado esta entrevista me ha permitido incorporar muchos elementos valiosos, pero no me ha hecho fácil agregar nuevos aspectos, salvo de lo que he sentido al leer la novela.

Para expresar esto tengo que aludir a las dos novelas mientras espero -si llega, como quiero-, la obra que complete la trilogía.

Ambas son Mendozas –históricas y presentes-, vivas desde las letras, porque la autora quiere contar lo que no han contado, como una arqueóloga, para que con esos elementos reconstruyamos no sólo el pasado, sino también el presente y el futuro.

Me gustaron esas reconstrucciones, y si bien es cierto que como mendocino vivir en esas narraciones de Mendoza, tiene un sentido profundamente bello, creo que para cualquiera conocer así nuestra tierra, vale mucho, y agradezco a Mercedes su aporte al encuentro con mi hermosa Provincia, que es así, bella y dura, fuente de grandes proyectos, como la independencia de la América colonial, como escribir narraciones y poemas, como producir música que sigue sonando.

Me gustaría leer la tercera novela.

EL PERONISMO SIGUE SIENDO UNA ALTERNATIVA: MONTEVERDE EN ROSARIO ES UN EJEMPLO

EL PERONISMO SIGUE SIENDO UNA ALTERNATIVA: MONTEVERDE EN ROSARIO ES UN EJEMPLO

POR ADOLFO ARIZA

Esta fue la noticia política del 29 de junio:

“Monteverde derrotó a los libertarios y el peronismo ganó Rosario después de medio siglo” https://www.lapoliticaonline.com/santa-fe/el-peronista-monteverde-le-gano-a-la-libertad-avanza-en-rosario/

Juan Monteverde ganó las elecciones al Concejo de Rosario encabezando una construcción política que nucleó a un amplio sector del peronismo y la centroizquierda.

En una nota de Página 12 el dirigente decía que “Hay una mayoría social que no está de acuerdo con la crueldad del proyecto de Milei”

Me resultó muy interesante el hecho en el contexto de que había una especie de consenso (incluidos dirigentes opositores al mileísmo) de que, aunque se criticaran algunas cosas, un ajuste era necesario.

Aunque en algún momento tuve tentado de aceptar esta idea, tenía –y tengo-, como peronista, un profundo rechazo al término ajuste, porque siempre es ajuste para los más vulnerables, para los ajustados de siempre. A éstos se aplicó la frase de Álvaro Alsogaray de que «Hay que pasar el invierno», en 1959, así como en todos proyectos neoliberales de Argentina, sea bajo Gobiernos democráticos o golpistas.

En cambio, Monteverde gana con otra propuesta:

“La sociedad argentina no se derechizó. No dejó de creer en la solidaridad ni en la igualdad. Lo que hay es una crisis de representación que tenemos que saldar. Y eso se logra si la política vuelve a hablar y trabajar en los problemas de la gente. Eso es algo que el domingo en Rosario quedó demostrado.”

Lo dijo en una nota con Alejandro Bercovich en La ley de la selva, y es interesante porque parte de la estrategia de la derecha neoliberal con apoyo –y conducción también- de las corporaciones fue la instalación como matriz cultural de que el problema es la “justicia social” y todos los que defienden proyectos de este tipo.

Son los chorros/as, los ñoquis, los corruptos, la casta. Hay que reconocer que han tenido éxito. En algún momento (antes del triunfo de Macri) escuché a mujeres comunes, sin ninguna militancia, decir que “En mi casa los domingos a la noche solo se escucha a Lanata.”

En la mayoría de los espacios públicos que tenían televisores prendidos se sintonizaba TN.

Fue un mensaje eficiente, organizado y permanente.

En ese contexto –por supuesto, a partir del fracaso de las sucesivas propuestas –sobre todo económicas- de los Gobiernos anteriores- se monta el esperpéntico triunfo del proyecto libertario, cuyo desastre y fracaso era –para mí- esperable.

No analizaré este Gobierno, porque la realidad lo está haciendo con toda la crudeza que siempre tiene´, pero me interesa la propuesta política que ha aparecido desde Rosario.

Las principales propuestas de Juan Monteverde durante su campaña estuvieron enfocadas en aspectos como la urbanización, seguridad, justicia y transparencia en la administración local. Entre sus ideas más destacadas se encontraban:

Mejorar la seguridad ciudadana: Implementar medidas para reducir la delincuencia y fortalecer la presencia policial en los barrios.

Reforma en la gestión urbana: Promover la urbanización y renovación de áreas deterioradas, con atención especial a viviendas y espacios públicos.

Transparencia y lucha contra la corrupción: Fomentar la transparencia en la administración municipal y combatir posibles irregularidades.

Fomentar la participación ciudadana: Incentivar la participación activa de los vecinos en las decisiones y en la gestión de la ciudad.

Políticas sociales y de inclusión: Impulsar programas de asistencia social, especialmente en sectores vulnerables.

Bercovich concluye su análisis diciendo que “para enfrentar esta crisis a la que nos trajo el hipercapitalismo y la política de la simulación hace falta ser más zurdos, más creativos, más audaces.”

Hace esta referencia desde su posición ideológica de izquierda analizando el camino que llevó a la gente a votar el proyecto libertario que se presentaba como una transformación total, que dejaba afuera todo lo que había fracasado en Argentina, y que instalaba un sistema más justo y menos corrupto.

Sin embargo, la propuesta de Monteverde, aunque creativa y audaz, no es zurda, se asienta en la doctrina peronista.

A una consulta en Página 12 respondió:

– ¿Cómo se trabaja para recomponer el vínculo entre la gente y la política?

– Para nosotros la idea de la construcción es desde abajo hacia arriba. Es decir, desde las ciudades. Esa es una hipótesis de construcción política que apunta a saldar esta distancia que hay entre la política y la gente, y abordar esta crisis de la democracia. Gobernar de manera diferente no es gobernar solamente con políticas en favor de las mayorías, sino inventando nuevas formas de participación directa, de cogestión entre el Estado y la sociedad, algo que nosotros encaramos mucho en nuestros proyectos. En la sociedad hay mucha comunidad que hay que ir a reforzar y con esa forma de gestión podemos hacer ese Estado más eficiente que hoy estamos discutiendo. Nosotros defendemos lo público, pero también entendemos que este Estado no está dando las respuestas y por eso también la democracia está en crisis como una promesa incumplida. Nuestro objetivo es ganar Rosario para que la ciudad sea un gran laboratorio a cielo abierto de una democracia diferente, que corra el límite de lo posible y que la política, el Estado y el gobierno vuelva a hablar de los problemas de la gente. Creo que cuando la gente vea que la política habla de eso, va a volver a participar.”

En Suma Política dice Monteverde:

“Y si algo demostramos nosotros, a diferencia de Sukerman, es la capacidad de gestión y el gobierno de organizaciones. Formo parte de una organización que no sólo se presenta a elecciones. Coordino una organización que todos los días abre y cierra escuelas, que todos los días hace producir la tierra, que todos los días da créditos para pequeños emprendedores, que abre espacios para la cultura. Nuestra característica es que con pocos recursos hacemos muchas cosas. Esa experiencia de gestionar, y muchas veces en la adversidad, yo creo que no la tiene ningún político tradicional.”

O sea, se lo eligió, no solo por declaraciones políticas, sino por una acción real a favor de la gente, y esas acciones se dan en el marco de un discurso explícitamente peronista, más allá, de que en su origen es una alianza a distintos partidos políticos, comunitarios, sociales y culturales que, pese a no pensar igual en todo, tenían una mirada unificada en tanto el objetivo de combatir los gobiernos autoritarios.

Una estrategia frentista de este tipo es lo que siempre planteó la doctrina peronista, lo que reafirma mi planteo de las características de la propuesta de Monteverde.

Ahora, ¿esto podría pasar en otros lugares de la Argentina?

¿En Mendoza?

Personalmente, no veo propuestas semejantes. Es más, pareciera que los candidatos peronistas están más cerca de lo que Bercovich llama “políticas de simulación”, o sea los que aceptan que había que hacer un ajuste –pero con mejores modales- con lo que habilitan a Milei.

Una reforma laboral en este contexto de caída y destrucción del empleo, no puede ser sino regresiva de las condiciones laborales de la sociedad, y creo que la instalación de las plataformas tecnológicas, como las de transporte o de delivery, que han creado una oferta laboral precaria, con muy pocos de los derechos –seguros, protección en caso de accidentes, y otros- que siempre tuvo el/la trabajador/a en nuestra sociedad.

A Monteverde lo votaron los que no quieren eso, sino una real defensa de sociedad, o sea “justicia social”, no declamada, sino efectiva.

Escribí con la idea de hacer un aporte para que tengamos una oferta política que contemple las necesidades de la mayoría de la sociedad.

Por supuesto, que creo que eso puede –y debe- proponerlo el peronismo, aunque me consta que hay muchas personas (jóvenes, sobre todo) que aspiran a que Mendoza tenga mejores gobiernos que los que ha tenido, casi sin excepción, desde la vuelta de la democracia.

Conozco a muchos/as compañeros/as que comparten esta propuesta política, y que no han sido tenidos en cuenta –de verdad, no declarativamente- por las conducciones del Peronismo de Mendoza.

Ojalá que muchos/as compañeros/as trabajen por una propuesta de este tipo para Mendoza.

NOS JUGAMOS LA VIDA EN ESTO.

Categoría: Temas políticos

ACTOS HUMANOS DE HAN KANG

ACTOS HUMANOS DE HAN KANG

POR ADOLFO ARIZA

Actos humanos no me resultó una novela fácil de leer. Esta novela de la surcoreana Han Kang, Premio Nobel de Literatura 2024, me enfrentó a una narrativa nueva para mí, que me hizo sentir un nudo en la garganta más de una vez.

“Ante la pregunta de cuál es el gran tema que aborda Han Kang en su obra, el traductor argentino Nicolás Braessas, de Hwarang Editorial —que solo publica literatura coreana—, responde: “El gran tópico de Han Kang es la violencia. La violencia en todas sus formas”. En esa línea, pone como ejemplo el libro Actos humanos (2014), que aborda la masacre de Gwangju de 1980, a través de la historia de siete personajes.”

https://www.latercera.com/culto/2024/10/12/la-sutileza-de-la-violencia-en-la-obra-de-han-kang-las-claves-para-entender-a-la-nobel-de-literatura-2024/#:~:text=%E2%80%9CEn%20cada%20entrevista%20que%20le,no%20feminista%E2%80%9D%2C%20dice%20Braessas.

Esa masacre no era una novedad porque recuerdo ese terrible momento de crueldad –uno de los tantos en la historia humana-, pero Kang me la puso delante de los ojos con su prosa poética, sin exageraciones, pero que desnuda el mundo narrado. Esa crudeza delicada me abrumó al comienzo. Sentí que esos cuerpos atravesados por las bayonetas estaban ahí, amontonados y pudriéndose, y tuve dejar de leer.

Como en otros momentos de mi vida de lector, le di tiempo al tiempo, aunque tuve momentos en los que necesité tomar aire y caminar un poco.

Es cierto que esta toma de conciencia de la fragilidad de la vida humana (característica de la escritura de una de las escritoras contemporáneas más importantes) no es fácil de asumir porque nos incluye, pero es inevitable y necesaria para entendernos como especie.

“La ganadora del Premio Nobel nació en 1970, en Gwangju, una ciudad marcada por la violencia, especialmente tras la Masacre de Gwangju en 1980, cuando el ejército reprimió una revuelta estudiantil, acompañada por los sindicatos y el grueso de la población, que exigía mayores libertades. Según estimaciones de la prensa internacional, esta masacre pudo haber causado la muerte de 2000 civiles. En Actos humanos (publicada por la editorial española Rata), la escritora revive esos sucesos a través de la experiencia de siete personajes diferentes. La novela arranca con Dong-ho, un joven de 15 años que busca el cadáver de su mejor amigo entre los cuerpos amontonados en las dependencias de un polideportivo municipal convertido en improvisada morgue.” (https://www.pagina12.com.ar/773772-han-kang-la-surcoreana-que-ama-a-borges)

Tengo que decir que no fue una lectura común, aunque tal vez ninguna lo sea, pero que cerré el libro con la certeza de haber descubierto un mundo que no conocía, tanto en lo que se relaciona con la misma Corea del Sur, como el ser profundo de sus habitantes.

No puede ser casual lo que cuenta de la autora Infobae (https://www.infobae.com/america/cultura/2024/10/10/la-entrevista-de-la-premio-nobel-han-kang-con-infobae-somos-seres-mas-comunes-de-lo-que-pensamos/).

“También cuenta que en su juventud disfrutaba mucho leyendo obras de escritores latinoamericanos ―además de Borges―, como César Vallejo, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Manuel Puig y Ariel Dorfman. Y agrega que entre sus últimas lecturas estuvieron otras dos argentinas: Samanta Schweblin y Mariana Enriquez.”

De Samanta Schweblin dije que asumía el mundo actual y lo hacía parte de la narración. Eso hace Kang en Actos humanos y esa Corea sumida en el terror, pero capaz de luchar por sus ideales, en su vida cotidiana, en sus tristezas y sueños, aparece ante nosotros y tenemos que sumergirnos en ese mundo, desconocido para mí hasta entonces.

Sentí cercana a Kang, desde adentro, y esa cercanía con la Literatura Latinoamericana –sobre todo Borges- no puede ser extraña a este sentimiento.

Así comienza La clase de griego (2023):

“Borges le pidió a María Kodama que grabara en su lápida la frase ‘Él tomó su espada, y colocó el metal desnudo entre los dos’. Kodama, la hermosa y joven mujer de ascendencia japonesa que fuera su secretaria, se casó con Borges cuando este tenía ochenta y siete años y compartió los últimos tres meses de la vida del escritor. Ella fue quien lo acompañó en su tránsito postrero, que acaeció en Ginebra, la ciudad donde el escritor pasó su infancia y donde deseaba ser enterrado”. Así empieza La clase de griego, que podría pensarse como un pequeño tributo al autor de El aleph, el único escritor que Kang pudo leer cuando tuvo un bloqueo y no tenía deseos de escribir ni de leer novelas.”

“El ciego que te hace ver”, como Borges, me parece una metáfora esencial de la escritura de la surcoreana.

En la nota de Página 12 se transcribe el pensamiento de Han Kang: ““Hacer preguntas, eso es para mí escribir -afirma Kang-. No escribo respuestas, simplemente me afano por responder preguntas, trato de permanecer mucho tiempo dentro de ellas. De rodillas, arrastrándome otras veces, espero llegar hasta el final, hasta el centro (aunque sea imposible)”.”

Seguramente este escribir desde adentro de la realidad, buscando respuestas sobre ella, es lo que hace a esta novela tan atractiva e inquietante.

No hay ninguna intención de hacer una invitación de compromiso a leer la novela, pero me gustaría que otros/as pudieran asomarse a ese mundo narrativo, duro, pero lleno de una belleza delicada, esencial, del que no se puede salir iguales a cómo entramos. LÉANLA, VALE LA PENA, SEGURO.

Literatura comentada

MARKAMA, EL DíA DE LA PATRIA, Y LA ARGENTINA QUE MERECE NUESTRA HISTORIA

MARKAMA, EL DíA DE LA PATRIA, Y LA ARGENTINA QUE MERECE NUESTRA HISTORIA

POR ADOLFO ARIZA

Anoche, 24 de mayo de 2025, fui al Teatro Independencia a la Velada de Gala patriótica del aniversario número 215 de la Revolución de Mayo de 1810.

El evento era “Markama sinfónico” y actuaban la Orquesta Filarmónica de Mendoza y Markama.

La imagen que acompaña la nota la saqué yo esa noche.

Cuando había visto la promoción del acto, no dudé: tenía que ir: se recordaban el Aniversario de la Revolución de Mayo, en el año en que el Teatro Independencia cumplirá su centésimo aniversario, y los cincuenta años de la formación de Markama.

¿Por qué lo de Markama me importaba tanto?

Markama se formó en Mendoza durante los primeros meses de 1975.

En 1972 tuve la enorme alegría de empezar a dar clase en la por entonces- Escuela Superior del Magisterio, en 6º A, el curso en el que se agrupaban las mejores voces de los ingresantes.

Familiarmente, ese era el curso de coro, y tuve como alumnas, no solo buenas cantantes, sino músicas, de familia de músicos.

Un ejemplo: Marita Perceval, hija del insigne Maestro Julio Perceval, figura enorme de la música clásica de Mendoza y otros varios; por eso, participé en varias actividades del mundo de la música mendocina.

Así, me encontré con Canturía, un símbolo enorme. Representó las intenciones de un puñado de artistas (catorce para ser precisos) que se propuso, sin planearlo mucho, ser un foco de resistencia libre, desde lo popular, en días en los que la libertad era una palabra peligrosa.

Pero fue también un conjunto coral que supo convocar a los poetas que habían fundado el Nuevo Cancionero, a actores que se convertirían prontamente en referentes, y a artistas plásticos con ganas de plasmar en óleos los gritos de una generación.

No duró mucho: desde junio de 1971 hasta 1975.

Integrantes:

Sopranos

ALICIA MARTINI – MERCEDES MARTINI – RAQUEL MARTINI

Contraltos:

MARÍA TERESA BAUZA – ELENA FARRANDO – HEBE YACANTE DE GONZÁLEZ

Tenores:

ANTONIO CONTRERAS – JOSÉ RAFAEL PURPORA

Barítonos

JUAN ALBERTO ABALOS – JULIO GONZÁLEZ – JORGE SOSA

Bajos:

JOSÉ COHEN – EDUARDO OCARANZA – EDUARDO ZAPATA

Batería:

EDUARDO ORDÓÑEZ -varios

Cornos:

ROBERTO J. FERRARA – FRANCISCO SÁNCHEZ

Bajo Eléctrico:

NORBERTO ATAGUILLE

Dirección y Arreglos Musicales:

DAMIÁN JOSÉ SÁNCHEZ

Los recuerdo para que se conozcan como se lo merecen.

La historia no terminó ahí: Este grupo vocal mixto que fundó la música popular, luego de cuatro años de trabajo, cambió su propuesta a una “altiplana”, dando lugar así a Markama que logró trascender como agrupación instrumental musical a nivel latinoamericano.

Tan relevante fue el aporte de Canturía a la historia de la música coral argentina, que referentes de todos los tiempos tuvieron que ver con ella, como la Voz de América, Mercedes Sosa.

Markama tuvo fundamentalmente la preocupación de dar forma a un nuevo proyecto musical que atendiera a las raíces populares latinoamericanas, e impulsó individual y conjuntamente el despliegue instrumental como el modo expresivo que los identifica.

Su primera formación estuvo compuesta por Archi Zambrano, Lars Nilsson, Nene Ávalos, Eduardo Ordóñez, Eduardo Ocaranza, Lázaro Méndolas y Tonio Contreras.

La actual formación de Markama es: Archi Zambrano, Mingo Casciani, Pablo Salcedo, Fabrizio Amicarelli y Diego Ferreira.

Con esto termino el recuerdo y homenaje formales.

Pero este reencuentro con Markama y su música significó también destapar el baúl de los recuerdos.

Los 70 fueron una época intensa, tremenda.

Hago un rápido detalle de hechos de esa etapa, producido por IA

EN EL MUNDO

Eventos clave:

  • Guerra Fría:
  • La tensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética alcanzó su punto álgido con la Crisis de los Misiles de Cuba en 1962.
  • Guerra de Vietnam:
  • El conflicto en Vietnam se intensificó, generando protestas y divisiones en Estados Unidos y el mundo.
  • Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos:
  • Martin Luther King Jr. y el movimiento por los derechos civiles lucharon por la igualdad racial, marcando un punto de inflexión en la lucha por la justicia social.
  • Movimientos Sociales y Culturales:
  • La contracultura hippy, el movimiento feminista y el boom de la literatura latinoamericana reflejaron los cambios en la sociedad.
  • Avances Tecnológicos:
  • ARPANET, la precursora de internet, fue creada y el Concorde, el avión supersónico, realizó su primer vuelo.
  • Exploración Espacial:
  • La carrera espacial alcanzó su punto culminante con el aterrizaje de Neil Armstrong en la Luna en 1969.
  • Cambios Sociales y Culturales:
  • La aparición de la minifalda, el bikini y la “Beatlemanía” fueron ejemplos de los cambios culturales de la época.

Eventos específicos:

  • 1960: Se crea la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
  • 1961: La Unión Soviética lanza el primer satélite artificial, Sputnik 1.
  • 1962: La Crisis de los Misiles de Cuba pone al mundo al borde de la guerra nuclear.
  • 1963: Asesinato de John F. Kennedy, presidente de Estados Unidos, conmueve al mundo.
  • 1964: Se aprueba el Medicare en Estados Unidos.
  • 1965: El movimiento hippie se hace más popular y el primer trasplante de corazón se realiza exitosamente.
  • 1968: Se producen importantes revueltas estudiantiles y sociales en varias partes del mundo.
  • 1969: Neil Armstrong se convierte en el primer hombre en pisar la Luna.

En resumen, la década de 1960 fue un período de importantes cambios políticos, sociales, culturales y tecnológicos, que marcaron la historia de la segunda mitad del siglo XX.

EN ARGENTINA

Entre 1960 y 1970 en Argentina, la década de 1960 fue un período de gran convulsión cultural, artística, social y política, marcado por el auge de movimientos culturales, el surgimiento de la subcultura rock y la crisis del sistema político. La década de 1970, por su parte, estuvo marcada por la radicalización política, la guerrilla y la dictadura militar, culminando con el golpe de Estado de 1976.

Acontecimientos destacados de la década de 1960:

  • Auge del Instituto Di Tella:
  • Este centro cultural fue un importante espacio para el desarrollo de las artes plásticas, el teatro y la música, marcando un hito en la escena cultural argentina.
  • Nacimiento del rock argentino:
  • La música rock emergió como un nuevo lenguaje cultural, desafiando las normas establecidas y generando una fuerte identificación con la juventud.
  • El club del clan y la consagración de Sandro:
  • El éxito de estos programas televisivos y de este cantante reflejaron los cambios en los gustos y las preferencias culturales de la época.
  • Desarrollo masivo del psicoanálisis:
  • El psicoanálisis se convirtió en una práctica popular, marcando un cambio en la forma en que se abordaban los problemas de salud mental y las relaciones interpersonales.
  • La aparición de Mafalda:
  • La historieta de Quino reflejó la realidad social y política argentina de la época, ganando gran popularidad y convirtiéndose en un referente cultural.
  • El golpe de Estado de 1966:
  • El derrocamiento del presidente Arturo Illia marcó el inicio de la “Revolución Argentina”, una dictadura cívico-militar que gobernó el país hasta 1973.
  • El Cordobazo (1969):
  • Esta revuelta popular en Córdoba fue una manifestación de la crisis social y política, marcando un punto de inflexión en la historia argentina.
  • La noche de los bastones largos (1966):
  • Este episodio de violencia policial en las universidades fue una respuesta a las protestas estudiantiles y un símbolo de la represión política.

Acontecimientos destacados de la década de 1970:

  • La guerrilla:
  • La formación de grupos armados y la realización de acciones guerrilleras fueron una respuesta a la represión política y la crisis social.
  • La dictadura militar (1976-1983):
  • El golpe de Estado de 1976 marcó el inicio de un período de terror y represión, con la detención, tortura y asesinato de miles de personas.
  • La guerra sucia:
  • La dictadura militar implementó una política de terror y represión contra la población civil, utilizando métodos violentos y atrocidades.
  • El retorno de Perón (1973):
  • El regreso de Perón al país y su victoria electoral marcaron un nuevo período en la historia argentina, pero también una época de violencia y tensión política.
  • El Rodrigazo (1974):
  • La devaluación de la moneda impulsada por el ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz provocó una crisis económica y social, exacerbando la situación política.
  • El fallecimiento de Perón (1974):

La muerte de Perón en pleno mandato fue un shock para la sociedad argentina y marcó el inicio de un período de transición política.

Personalmente, viví una etapa llena de hechos muy importantes.

  • Me recibí de Profesor en Literatura, me casé y nacieron mis primeros hijos.
  • Me designaron Interventor en la Escuela de Magisterio y Jefe de Trabajos Prácticos en la Facultad de Filosofía y Letras, pero en el 1975, después de la muerte de Perón, me echaron de ambos lugares.
  • Me hice peronista, milité mucho, y sigo abrazando esa doctrina, con toda el alma y el corazón.
  • Murió mi viejo, mi querido viejo.

Tuve que empezar una nueva vida para poder sacar adelante a mi familia.

Todo eso se agolpó en mí, mientras escuchaba ‘Camino del Indio’, de Yupanqui.

Por supuesto, había vivido todo eso, pero esa pantalla del pasado fue muy fuerte.

Fue una bella época, aunque es difícil objetivarla, por todo lo que sucedió después, incluida, claro, la actualidad, que nunca habría podido imaginar ni en ese momento, ni siquiera hasta hace poco, cuando se hizo claro que la derecha fascista –que nunca se marchó- logró instalar democráticamente el Gobierno de Milei.

Pero todo ese mundo de sueños, héroes, música –todo el arte- proyectos (sobre todo los proyectos enmarcados en lo nacional y popular), hermandad latinoamericana, justicia social para todos y todas, sigue vivo en los que seguimos estando, y en los/las que ya no están.

ESE MUNDO NO MERECE UN GOBIERNO FASCISTA QUE PROMUEVE UNA CONCEPCIÓN DE LA VIDA Y LA HISTORIA QUE NO ES LA QUE SUPIMOS CONSEGUIR COMO LOS LAURELES DEL HIMNO, LA QUE NOS COSTÓ SANGRE SUDOR Y LÁGRIMAS.

QUE ESE ESPÍRITU HEROICO, EL MISMO DE LOS/LAS QUE CONSTRUYERON LA PATRIA, NO SE PIERDA.

ES NUESTRO DEBER, Y LOS MÁS JÓVENES TIENEN QUE HACERSE CARGO: LA PATRIA NO COMENZÓ AHORA, Y LOS NECESITA.

NO LA TRAICIONEN.

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HABEMUS PAPAM, Y LA IGLESIA SIGUE SIENDO GUÍA DEL MUNDO

HABEMUS PAPAM, Y LA IGLESIA SIGUE SIENDO GUÍA DEL MUNDO

POR ADOLFO ARIZA

Estaba dispuesto a escribir algo sobre León XIV desde que escuché que el Cardenal Protodiácono Dominique Mamberti dijo: Annuntio vobis gaudium magnum: habemus Papam!,

Tenía claro lo que iba a escribir, pero me demoré un poco, y apareció información: las palabras del mismo Papa, lo que traían los medios y las redes, que iban agregando elementos a mi pensamiento.

Entonces preferí esperar que se asentaran las aguas, sobre todo en mi cabeza, y hoy voy a comenzar a partir de esta nota, que me pareció un buen principio, desde los contenidos hasta las ideas expuestas.

Los mensajes políticos del nuevo Papa León XIV: qué dijo sobre la economía, los abusos y los pueblos

https://www.eldestapeweb.com/sociedad/vaticano/los-mensajes-politicos-del-nuevo-papa-leon-xiv-que-dijo-sobre-la-economia-los-abusos-y-los-pueblos-202558195030

Robert Francis Prevost se convirtió en León XIV, pero antes de ser pontífice intervino en debates políticos y sociales, desde las redes, pero también en distintas entrevistas.

08 de mayo, 2025

Así comienza la nota:

“El cardenal estadounidense Robert Francis Prevost, desde este jueves el papa León XIV, fue uno de los grandes seguidores del Papa Francisco. El argentino lo había designado justamente responsable de los obispos de todo el mundo para hacer llegar su apertura a la Iglesia. De nacionalidad peruana y con orígenes españoles por parte de su madre, Prevost intervino en debates políticos y sociales desde las redes, pero también en distintas entrevistas. Opinó sobre cuestiones económicas, la crisis de migrantes y de los escándalos de abusos en la Iglesia.”

Está claro que la pregunta sobre si León XIV iba a seguir la línea de Francisco (el tiempo permitirá medir la dimensión de su papado, pero yo creo que es uno de los grandes Papas de la historia del Iglesia y del mundo), tanto por parte de los que querían la continuidad y profundización de su política, como de sus detractores. Por eso, me pareció un planteo necesario, clave tal vez.

En línea con este tema, agrego este aporte de Clarín:

“-No olvidemos que él tiene ancestros de raza negra: su madre era creole de Nueva Orleans, hija de un español de Republica Dominicana y por lo tanto también tiene identificación muy multiétnica. Su padre es de origen francés. Eso naturalmente también le hace una persona que tiene muy clara identificación con el sur, pero también con los grupos no privilegiados. Él se expresó muy claramente a favor de Francisco. Sobre todo, hizo hincapié que hay que seguir el camino de la Iglesia sinodal caminando juntos para los pobres, para la caridad y sobre todo para la paz. No lo eligieron porque era estadounidense. Lo eligieron porque es una persona ideal.” (https://www.clarin.com/mundo/nuevo-papa-va-continuar-mision-francisco-intentando-unificar-iglesia-afirma-reconocido-experto-religion-politica_0_vib0665cbs.html?srsltid=AfmBOop3CBvXqzzW3F4Xn87PhoRMx77u1fqZV9oCXrbOBaLLtfeq4yRL)

Es real que las opiniones en este momento tienen mucho de futurología, pero quise empezar a caracterizar con alguna certeza al nuevo Papa.

Dice la nota de El Destape:

“En línea con el Papa Francisco, León XIV remarcaba que su rol como prefecto del Dicasterio para los Obispos tenía que ser el de “servir, la de acompañar a los sacerdotes, la de ser pastores y maestros”. Pero también a los pueblos, porque consideró en una entrevista de 2023 que “un elemento fundamental del retrato de un obispo es ser pastor, capaz de estar cerca de los miembros de la comunidad”.”

Está claro que, a pesar de esto, León XIV tendrá particularidades que su historia preanuncia:

“De hecho, el último tuit que aparece en el perfil personal del flamante sumo pontífice es una crítica -en forma de retuit- a las políticas migratorias de Donald Trump. “Mientras Trump y Bukele usan el Salón Oval para reírse, los federales ejecutan la deportación ilícita de un residente estadounidense, quien alguna vez fue un salvadoreño indocumentado. Ahora, el obispo auxiliar de Washington, Evelio Menjívar, pregunta: ‘¿No ven el sufrimiento? ¿No les duele la conciencia? ¿Cómo pueden quedarse callados?'”, dice el mensaje.”

Siendo un nativo estadounidense, esta marcación es fuerte y marca una posición –a mi ver necesaria- en la iglesia católica. Creo que estos rasgos son suficientes como para entrar en la figura del nuevo Papa, y también para tener una fuerte esperanza de que la Iglesia seguirá siendo un faro para los que buscamos un mundo mejor.

EL NERVIO ÓPTICO DE MARÍA GAINZA POR ADOLFO ARIZA

EL NERVIO ÓPTICO DE MARÍA GAINZA POR ADOLFO ARIZA

La siguiente cita de Mariana Enríquez –sobre la que escribí una entrada de su novela Este es el mar”– es una excelente clave para leer El nervio óptico. Tal vez por eso la he encontrado varias veces en las referencias a la novela de Gainza.

“Entre la autoficción y las microhistorias de artistas, entre citas literarias y la crónica íntima de una familia, su pasado y sus desdichas, es un libro insólito, hermoso, en ocasiones delicado y a veces brutal”.

Parece extraña la conjunción de lo de delicado y lo brutal, aun en un libro poco común en el que nos encontramos con cuadros y arte pictórico, vidas de pintores y sus épocas, y la vida de la autora, pero así es la novela.

Comienza en primera persona:

A Dreux lo conocí un mediodía de otoño. Al ciervo, exactamente cinco años después.”

Y así es el modo de avance de la novela. Es cierto que, al principio, me tuve que acomodar a eso (además, mi falta de formación en el tema de la pintura en ese nivel de conocimiento y vivencia no me ayudaba), pero después lo viví con la naturalidad que esta excelente novela construye.

Abre la novela con la pintura y la cierra así:

“«Qué monótona sería la nieve si Dios no hubiera creado los cuervos», decía Renard. Las pelusas giran morosas en el aire, se arremolinan, forman finos labios sobre los techos, cubren las veredas de una delgada capa blanca que parece encaje, y yo saco de la guantera el gorro negro que puse ahí cuando empezó todo esto y por primera vez me lo calzo, me lo embuto hasta las orejas, salgo del auto y camino hacia ellos. Siento una suave felicidad en el bajón, felicidad poética creo que le dicen. Daría un brazo por acordarme de quién la llamó así.”

Cuervos sobre la nieve: ¿Así sería la felicidad poética que siente la autora? Más de uno ha hablado de esta felicidad. ¿De cuál de ellas hablaría? Son muy diversas las propuestas y me quedo con la de la escritora, tan personal y válida.

Podría ser un final abierto, pero no me parece necesario. Está claro que hay más pinturas para ver, pero ya comprendimos cómo funciona ese mundo de vidas en distintas épocas, colores y todo lo que nos queda de esos encuentros.

Me pareció excelente este resumen:

“Este es un libro singular y fascinante, inclasificable, en el que la vida y el arte se entretejen. Consta de once partes: once partes que son once capítulos de una novela que relata una historia personal y familiar, pero que también pueden leerse como once cuentos, u once incursiones furtivas en la historia de la pintura, u once ensayos narrativos que tratan de desentrañar los misteriosos vínculos entre una obra pictórica y quien la contempla.

En sus páginas el Greco trenza lazos secretos con un paseo por un bosque de secuoyas cercano a San Francisco, la enfermedad y la muerte; el aduanero Rousseau y el banquete que, entre la admiración y la mofa, organizó Picasso en su honor conectan con el miedo a volar… Y aparecen Toulouse-Lautrec deslumbrado por las estampas japonesas; el joven Fujita, que, atrapado por Cézanne, decide irse a París; Augusto Schiavoni, al que acaso una médium ponga en contacto con su gemelo muerto en una sesión de espiritismo en Florencia; la relación de Courbet con el mar… Todo ello actúa como catalizador de las vivencias de la narradora, de las historias de su familia de clase alta, de la evocación de Buenos Aires, de la pasión por el arte, el dolor de la pérdida, la lucha con la enfermedad, la vivencia del paso del tiempo, la banalidad cotidiana, el desasosiego.” (https://www.anagrama-ed.es/libro/narrativas-hispanicas/el-nervio-optico/9788433998446/NH_594)

Elegí la última parte (o capítulo (¿o cuento?)) para comentar esta atractiva novela (un tema para conversar, claro)

“LOS PITUCONES

Dios taciturno, ¡háblanos!

JULES RENARD

Creo que era Anthony Powell quien decía que, al final, la mayor parte de lo que nos ocurre en la vida acaba por resultar apropiado. En Creta, en 1541, nació Dornenikos Theotokópoulos, para nosotros el Greco. No era el lugar ideal para nacer si uno quería ser artista, pero en esa pequeña isla donde convivían católicos venecianos y ortodoxos griegos se entrenó como pintor de iconos bizantinos, un arte bidimensional, elongado, que apelaba menos a representar lo divino que a invocarlo. Cruzó a Venecia, donde asimiló a Tintoretto, el más mercurial y cinematográfico de los cinco inmortales de la pintura veneciana. Bajó a Roma, donde reinaba Miguel Ángel, quien sería hasta el fin de sus días su supremo rival, y de quien el Greco tornó más de lo que nunca quiso admitir. Y una vez robados los suficientes trucos se fue a Madrid, donde primero quiso entrar en la corte y corno tarjeta de presentación pintó un cuadro para Felipe II.”

Si fuera lo único que leyéramos de la obra, podríamos pensar que se trata de un ameno comentario estético, pictórico sobre el Greco.

No es así, veamos algo más abajo:

“¿Alguien puede modificar su estrella?, me preguntaba yo mientras el estruendo del tren de aterrizaje me bajaba de las nubes. Iba a San Francisco a visitar a mi hermano mayor. Hacía diez años que no lo veía. Se había ido de Buenos Aires en los años ochenta, después de probar cuanta granja de rehabilitación y programa antidrogas ofreciera la ciudad. Nunca habíamos tenido una gran relación, aunque éramos las dos ovejas negras de la familia: para mí, era un quemado, una promesa echada a perder; para él yo era una pendeja soberbia, y la diferencia de edad, trece años, no había ayudado a acercarnos. La visita había sido su idea.”

En esta parte de la novela, con la entrada –dura, impiadosa- en la vida de la narradora y su re encuentro con su hermano se encuentra también con el Greco.

“Entré sola, aliviada, pero ni bien pisé la sala recordé que mirar la pintura del Greco es pelearse con uno mismo. Es el tipo de artista que amamos de adolescentes, cuando la pintura es todavía cosa nueva y la fuga de la imaginación el privilegio del novato. Luego, cuando los años nos vuelven informados y, por ende, cínicos, empiezan los tironeos. Nos molesta su dogma de hierro, pero también nos irrita su sensualidad. O nos cuesta hacer encajar las dos cosas en una misma imagen porque nos han enseñado que son elementos que no van juntos: la carne y el espíritu. En la pared central de ese pequeño museo de San Francisco había una Vista de Toledo, tan expresionista como si hubiera sido pintada en el siglo XX.”

Fue una sensación desconocida: ese ver un cuadro, conocer un pintor, desde un lugar (¿desde adentro?) al que no podría haber llegado solo.

Fue como descubrir un país ignoto, sentir la emoción de un lugar precioso, de un mundo esencial, y lleno de paisajes nunca vistos antes.

Fue ver una pintura como nunca la había visto.

“Cuando estudiaba historia del arte creía obedientemente que el Greco padecía un mal de los ojos. Un astigmatismo agudo, que lo hacía ver cómo veía. Ahora sé que eso es un reduccionismo que no termina de explicar su cosmogonía, como la epilepsia no explica a Dostoievski ni la tuberculosis a Keats. Lo que tenía el Greco eran unos celos descomunales. Cuando Jerónima de las Cuevas, una española a la que dejó embarazada, le dijo que quería ponerle a su hijo Miguel Ángel, los vidrios del palacio en Toledo se resquebrajaron por los gritos: «¡No sabes, mujer, que ese nombre me pone los pelos de punta!» Jerónima no tenía por qué saberlo.”

Mi experiencia de estudiar Historia del Arte no tenía nada que ver con esto, y eso tiene –para mí- un valor altísimo, y solo eso justificaría la lectura.

Pero además está la vida de la autora como fondo y espacio donde ocurren las pinturas, tan vivas como ella; una historia amena, más bien triste y desesperanzada, que nos envuelve como si fuera una vida cualquiera, pero su entrelazado con la pintura –no vista, vivida- la hacen única, una vida no prevista, bella, suave y duramente bella.

Léanla, es una experiencia que vale la pena.

PARA VOS, MAESTRO/A, PARA SIEMPRE

PARA VOS, MAESTRO/A, PARA SIEMPRE

Fueron 44 años dando clase. Fui profe de Lengua, Literatura, Latín y Tecnología.

Cuarenta y cuatro años recordando el Día del Maestro –en el que nos juntábamos todos/as los docentes, aunque también había un Día del Profesor- en actos, bailes, comidas, abrazos.

Decir discursos, escuchar discursos de todo pelaje, tranquilizar a algún/a alumno/a, aburrido/a, que hinchaba la paciencia.

Lo recuerdo con ternura. Las caras de mis alumnos/as, de mis compañeros de trabajo (nunca me gustó decirles colegas, aunque es una linda palabra), porque compartir el pan (cumpanis, el Latín, ¿vio?)) se acerca más a lo que hemos vivido –docentes, directivos, alumnos/as, celadores, etc.-, con todas las manos juntas.

Mando un abrazo a todos/as docentes: atrás, incluso los que ya no están; al costado, a los/las que siguen abrazando esta hermosa vocación (incluidos mi hija e hijos).

¡Qué orgullo que nos acompañen a mi esposa y a mí!

Y también a los/las ex alumnos/as que lo hacen.

Más orgullo todavía.

Al futuro, a todos los seguirán entrando a este mundo, heterogéneo, siempre distinto, como cada alumno/a.

TENGO EL CORAZÓN ANCHO, Y VEO BORROSO. ES DIFÍCIL QUE NO SE ESCAPE HOY UN LAGRIMÓN, BIENVENIDO SEA.

Un regalo de Día de Maestro, qué mejor que este poema de Armando Tejada Gómez.

COPLERA DEL VIENTO

Ando cantándole al viento

y no solo por cantar,

del mismo modo que el viento

Yo soy sangre en movimiento

y él es paisaje que va…

Me gusta andar en el viento

y es porque me gusta andar

empujado por los sueños

y empujando a los demás

yo sé que no empujo solo

y hay quien me empuja a soñar.

Tuve un amigo aquí cerca,

corazón de palomar,

le vieron viento en los ojos:

no lo dejaron pasar.

Ellos no saben que al viento

¡Nadie lo puede atajar!

Si la piedra es viento quieto

Que ha olvidado el arenal,

Los muros son solo viento

¡Que el viento se llevará!

Ando cantándole al viento

¡Y no solo por cantar!

Armando Tejada Gómez

El siguiente video me ha parecido la mejor conclusión, porque también he compartido esta vida en las escuelas del secano lavallino junto con mi hijo Mauricio.

Es cierto que no se puede generalizar porque es una experiencia particular, pero muchos/as hemos vivido caminos semejantes y caritas como esas, hemos compartido mesas y trabajos con docentes que sienten la belleza de caminar al lado de otras vidas que nos dan una trascendencia propia, quizás eterna en el universo.

Maestros en tierra arisca

ABRAZO, COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS, PARA SIEMPRE.

ADOLFO ARIZA, EL PROFE

ASSANGE Y LA CAJA DE LOS TRUENOS

ASSANGE Y LA CAJA DE LOS TRUENOS

Baltasar Garzón

Por Adolfo Ariza

Este tema me eligió a mí, más que yo a él.

Como muchos siempre padecí la intensa injusticia que significaba el ataque a Assange. Incluso me espantaba la desproporción entre el enorme aparato que iba contra este hombre que atentó contra el poder del norte y sus aliados y este periodista que desató los “truenos” de WikiLeaks.

Entonces me pareció que esta nota de nuestro conocido Baltasar Garzón, exjuez que investigó los crímenes del franquismo en España y que fue suspendido en sus funciones después de asumir la defensa de Assange, merecía ser difundida.

Por lo tanto, la liberación del periodista australiano después de doce años de lucha judicial para no ser extraditado a EEUU, y de vivir en aislamiento y, finalmente, en prisión, no podía ser ignorada por mí, y elegí esta nota en la que Garzón desarrolla su visión del paralelismo de su vida y la de Assange.

No analizaré esto, porque cito la nota completa de Garzón, y mi intención es colaborar con la visualización de la que Garzón llama “la caja de los truenos” que los atacarían por sus denuncias de los crímenes de guerra cometidos por la OTAN en diversos lugares, como Irak o Siria.

Si quisiera hacer una historia de estos abusos del poder de los países dominantes, podría ir bastante más atrás, pero la diferencia es que esto ha crecido después de etapa de la globalización, la que trajo el enorme aumento de la capacidad de acción y daño de las corporaciones que actúan coordinadamente con ese poder político, económico y militar.

Parece una inútil lucha, pero hay que ponerse del lado justo de la historia, aunque más no sea para que la gente que me conoce y valora (o no, no importa) sepa que este poder es injusto, y que incluso está llevando al mundo a su destrucción a causa de la insostenibilidad social y ambiental.

Después cada uno decidirá y, a lo mejor, es posible que muchos/as que se han refugiado en la superficialidad y el individualismo, caigan en la cuenta de que, si este mundo no sobrevive a los abusos del poder que cito, tampoco ellos/as lo harán.

LEAN, PIENSEN, PÓNGANSE DEL LADO JUSTO DE LA HISTORIA, DONDE ESTAMOS LA ENORME MAYORÍA DE LOS HABITANTES DEL PLANETA.

Assange, el azar y la necesidad

Por Baltasar Garzón

27 de junio de 2024 – 10:54

 (Fuente: AFP)

La verdad es que nunca sabes qué te puede deparar la vida. A finales de 2006, entró en mi Juzgado, el número 5 de la Audiencia Nacional, una denuncia firmada por la Associació per la Recuperació de la Memoria Histórica de Mallorca. Relataban torturas, desapariciones forzadas y ejecuciones que tuvieron lugar durante el franquismo. Seguirían muchas más. En ese mismo año, un periodista australiano llamado Julian Assange había fundado una agencia llamada WikiLeaks. No nos conocíamos y ninguno de los dos podíamos saber lo que las acciones iniciadas entonces por cada uno de nosotros iban a marcar nuestra vida futura. Aunque creo que, cada cual, por su lado, ambos podíamos intuir que el camino respectivo no iba a ser fácil.

En mi caso, recuerdo que, en 2008, el entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, me dijo: “Baltasar, has destapado la caja de los truenos y te va a traer consecuencias muy negativas para ti, pero has hecho lo que debías”. Alfredo era un buen político, de los que se echan de menos en estos tiempos, y una buena persona.

No sé si alguien avisó a Assange. El año 2010 pasó a la historia de la web, por las impresionantes filtraciones de documentos de WikiLeaks. Empezando por el vídeo Collateral Murder en que se ve cómo soldados estadounidenses disparan en Bagdad desde un helicóptero a dos periodistas de Reuters y varios civiles, incluido un niño, para conmoción del mundo.

De julio a octubre de aquel año, se hicieron públicos miles de documentos en relación con las guerras de Irak y Afganistán con escandalosas revelaciones, y en noviembre, cinco periódicos internacionales reciben más de 200.000 cables diplomáticos del Departamento de Estado USA. La gestión de la política exterior norteamericana se muestra desnuda y pestilente ante el mundo.

Mundo paralelo

Como tantos millares de ciudadanos, me sorprendí e indigné con lo que contaba WikiLeaks, pero yo también tenía mis propios problemas. En mayo de 2010, el Consejo General del Poder Judicial me había suspendido de funciones después de que el Tribunal Supremo admitiera a trámite sendas querellas de la más rancia ultraderecha de este país, por haberme declarado competente para instruir los crímenes del franquismo. A la vez, se abrían otras dos causas contra mí en el Alto Tribunal, una por la interceptación de las comunicaciones de los principales responsables de Gürtel en la prisión y otra más, absurda e inconsistente aparte de referida a hechos prescritos, por unos cursos en la Universidad de Nueva York, donde estaba como investigador invitado en materia de terrorismo.

Por cierto, en la documentación publicada por WikiLeaks, también aparecían los pactos entre la embajada estadounidense en Madrid y el fiscal jefe de la Audiencia Nacional para acabar con los procedimientos que se referían a Guantánamo que yo dirigía. Se trataba de “doblarme el brazo” (sic).

Mientras, en una carambola propia de los manejos del país más poderoso de occidente, la Fiscalía sueca había emitido una orden de detención contra Assange por unos inverosímiles abusos sexuales, que más bien parecían la excusa para llevarlo a EEUU. Los dos, en la distancia y sin relación alguna, vivíamos en un mundo paralelo en que dominaba el absurdo: nos veíamos atrapados en una telaraña que se iba enredando más y más hasta no dejar escapatoria.

La vida sigue

Como saben, en 2012 el Supremo Tribunal español decidió acabar con mi carrera profesional por el asunto Gürtel. Del caso del franquismo fui absuelto ya que el ruido que se había provocado hizo que los magistrados y los políticos que les jaleaban tuvieran precaución ante las reacciones. Pero me quitaron de en medio. Creo que a los jefes del otro lado del océano también les gustó la idea. A fin de cuentas, estaba enredando mucho con Guantánamo y otras hierbas judiciales. Poco importa que, en 2021, el Comité de Derechos Humanos de la ONU determinara que la sentencia proferida contra mí había sido parcial, arbitraria, sin doble instancia y que mi condena estaba falta de previsibilidad penal.

Como mi vida es la Ley, constituí en unión de varias personas comprometidas en las mismas luchas una Fundación pro derechos humanos y jurisdicción universal y un despacho de abogados en 2011 y 2012, respectivamente. Pero también, instituciones como la fiscalía de la Corte Penal Internacional me permitieron trabajar como asesor del fiscal Moreno Ocampo; en Colombia, como asesor de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA; en Ecuador, como coordinador de la Veeduría Internacional a la Reforma de la Justicia y, en Argentina, como presidente del Centro de Derechos Humanos de categoría dos de la UNESCO.

El hilo rojo

Conocerán una leyenda china que refiere que un hilo rojo invisible une a las personas destinadas a conocerse. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado a sus dedos, a pesar del tiempo y la distancia. Creo que eso nos pasó a Julian Assange y a mí.

Assange estaba sometido a un proceso de detención y entrega a Suecia, en el que se percibía la mano oculta de USA. Recuerden que el país nórdico había colaborado con este en las denominadas “rendiciones”, uno de los temas desvelados por WikiLeaks. Julian se entregó a las autoridades de Londres y estaba en libertad bajo control electrónico, que quebrantó refugiándose el 19 de junio en la embajada de Ecuador en la capital británica.

La noticia recorrió todas las redacciones del planeta. Una pequeña república latinoamericana, gobernada por un presidente progresista, Rafael Correa, se enfrentaba al todopoderoso EEUU. La lucha se percibía titánica.

En ese contexto, a primeros de julio, estando en Bogotá, recibí una llamada de mi buen amigo y excelente periodista Chechu Yoldi, con el que había compartido largos años de amable confrontación, él como periodista en la Audiencia Nacional y yo como juez. Eran tiempos en los que se cumplían las normas del respeto y entendimiento entre prensa y justicia.

Dolores Delgado le había aconsejado que me llamara porque, al parecer, tenía un mensaje de Julian Assange que me tenía que transmitir. Me dijo que este quería contactar conmigo para proponerme que me hiciera cargo de la coordinación de su defensa a nivel internacional. Quedé en que viajaría a Londres. Lo hice y acepté asumir el reto de su defensa en los momentos más delicados, cuando se le denostaba por los cargos artificialmente montados en Suecia.

Consecuencias

Nuestra primera entrevista fue sumamente cordial, nos entendimos desde el primer momento, a pesar de la situación tan adversa en la que estaba, enfrentado a Gran Bretaña y USA. Mi aceptación tuvo dos condiciones, hacerlo pro bono (es decir, sin cobrar, por mera vocación) y libertad de criterio jurídico. Siempre las respetó, hasta el día de hoy. Junto con Garret Pierce, somos los dos abogados que hemos estado desde el principio hasta ahora. Además de su esposa, Stella Assange.

Mi primera impresión fue la de un hombre con unas firmes convicciones, completamente seguro de que lo que había hecho estaba bien y de que jamás se doblegaría. Eso me gustó, pero era consciente de que, de nuevo, mi decisión me traería consecuencias.

El asilo se le otorgó por el gobierno ecuatoriano el 16 de agosto de 2012. Recuerdo que para acceder a la misión diplomática había que sortear un primer círculo de periodistas que rodeaban la embajada, y posteriormente, un segundo círculo de policías británicos que, por aquel entonces, incluso amenazaban con entrar a la fuerza en la misma.

Al salir llovía sin cesar. Una de esas lluvias de agua fina tan típica de Londres. Los periodistas me rodearon e hice mis primeras declaraciones a favor de Julian. Hoy, doce años más tarde, escribo una nueva declaración a favor de este aguerrido informador.

Tres días después, el 20 de ese mes y año, me convocó el Secretario General de la OEA para comunicarme que estaba cesado como asesor de la Misión de Paz de la Organización en Colombia. Le pregunté cuál era la razón y respondió: “tu trabajo es excelente, pero Estados Unidos me impone tu cese por haberte hecho cargo de la defensa de Julian Assange”. Le dije “oponte, convoca la asamblea de Estados”. “No puedo -contestó-, más del 60% del presupuesto está a cargo de USA”. Así terminó mi tiempo en la OEA. ¡Viva la libertad de elección de abogado!

De nuevo en la trinchera

Pero ninguna presión por importante que fuera me iba a desviar de mi objetivo en la defensa de Assange. De nuevo estábamos en la trinchera. Era un caso muy claro de vulneración de la libertad de expresión y de intento de eliminar al mensajero para que no pudiera seguir adelante y, por eso, defender a Julian ha sido siempre un ejercicio de lo mejor que te ofrece el Derecho, la posibilidad de combatir por la integridad de un inocente y, más aún, de defender valores democráticos fundamentales para todos. En la vida debes asumir retos y enfrentarte a quienes pretenden avasallarte. Ceder por miedo es aceptar que los canallas tienen razón. La razón de la fuerza, claro, y hay que confrontarlos.

La causa se estancó por años. Conseguimos pronunciamientos favorables de diversos organismos internacionales, destacando una intachable resolución del Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que consideraba que la situación a la que se había llevado a Assange en su persecución debía calificarse como de detención arbitraria. Adicionalmente, también se consiguió archivar la causa sueca, una mera investigación preliminar de la Fiscalía sin sustento, que fue cerrada en el momento en que articulamos una toma de declaración en la embajada.

Todo ese trabajo jurídico implicaba viajes constantes, prácticamente semanales, a Londres. Días y días, sábados y domingos incluidos. Vuelos continuos e interminables; horas encerrados en ese minúsculo piso de la capital británica. Litigamos a nivel jurisdiccional en múltiples países e instancias internacionales. Un equipo brillante con personas de diversas nacionalidades y distintas especialidades que nos nutríamos en cada reunión. Siempre bajo la atenta mirada de Julian, quien escuchaba atentamente, para luego dar siempre una opinión final, que demostraba una gran capacidad de comprensión de materias que cualquiera podría pensar que no dominaría. Todo lo contrario, siempre me ha sorprendido su brillantez para lidiar con la complejidad jurídica de su causa.

Angustias y vicisitudes

Mientras, el protagonista de esta historia mantenía largos años de encierro, en la embajada de Ecuador, primero gracias al asilo concedido por Rafael Correa que sería levantado arteramente más tarde por su sucesor, Lenin Moreno, más pendiente de las órdenes del presidente supremo del norte que de cumplir con la ley.

Fue el 11 de abril de 2019 cuando la administración ecuatoriana de Moreno cometió una flagrante traición a los postulados más básicos de la institución del asilo. Entregó a una persona protegida, simplemente para lograr desbloquear un crédito internacional. Un acto por el que será recordado siempre el mandatario ecuatoriano.

A partir de ese momento, el asunto se centró en la solicitud de extradición de Estados Unidos, inicialmente por un cargo informático y, a continuación, por cargos bajo la temible Ley de Espionaje. Además, saltó entonces el caso, judicializado a día de hoy en la Audiencia Nacional, relativo al presunto espionaje para la CIA de la empresa española que proveía seguridad a la embajada ecuatoriana en Londres.

Durante estos años hemos padecido muchas angustias y muchas vicisitudes, hemos sido vituperados, investigados de la manera más sucia, hemos pasado jornadas aciagas y pocas alegrías, aunque también hemos agradecido defensas importantes, como las de infoLibre, con Jesús Maraña al frente, pero nuestra resistencia era la de Julian y a ella nos debíamos: estaban en juego los valores de la democracia y eso, amigos, son palabras mayores que nadie debe dejar de lado. Y aquí, en España, nuestro equipo, liderado por el abogado Aitor Martínez, sigue tratando de demostrar que, con Assange y todos nosotros, se quebrantaron todos los límites del derecho en favor de la mal llamada “Razón de Estado”.

Desde 2019, la dedicación ha sido constante a un tema que parecía no tener fin. Han sido más de cinco años de proceso de extradición en Reino Unido, viendo cómo Julian se consumía en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh, conocida como la “Guantánamo británica”.

El azar y la necesidad

Finalmente, el acuerdo que este 26 de junio de 2024 se ha ratificado ante la jueza Ramona Villagómez Manglona en las Islas Marianas del Norte, un Estado libre asociado con EEUU, supone que se ha reducido a un cargo de los 18 que pesaban sobre Julian, y se da por cumplida la sentencia con el tiempo privado de libertad durante el proceso de extradición. Con ello, se reivindica el ejercicio de la libertad de prensa, tras haber informado sobre hechos muy graves que afectan a todos los habitantes de este planeta. El sacrificio ha sido enorme, pero el resultado es importante.

Julian Assange ha llegado a Camberra (Australia), su tierra natal, ha respirado por primera vez en casi catorce años el aire de la libertad. Podrá abrazar sin barreras a sus hijos y su esposa y se encontrará arropado por los suyos. En cuanto a mí, no puedo dejar de pensar en que hay una extraña concatenación de hechos en mi existencia y en la suya. Como pasa con la vida de todos y que, en ocasiones, se evidencia de manera sorprendente.

Verán, ese hilo rojo del que les hablaba se agazapaba tras muchas penurias, pero si los magistrados de la Sala II del Tribunal Supremo, solos o en compañía de otros, no hubieran deseado acabar con mi tarea, la historia de WikiLeaks quizás habría sido otra. No se habría puesto en evidencia a EE.UU. ni dado un toque de atención sobre el peligro que corre la libertad de informar. Sin el esfuerzo de tantos profesionales del derecho que hemos trabajado en el caso en los cinco continentes, y sin las voces indignadas de tantos miles de personas en todo el orbe, Assange posiblemente estaría cumpliendo condena perpetua, o vete a saber si esperando turno en el corredor de la muerte de algún penal norteamericano. Todos debemos reflexionar sobre en qué lado de esta historia nos hemos posicionado. En mi caso, afirmo que he estado en el correcto. Pero es cierto lo que hace miles de años apuntaba Demócrito: “Todo es fruto del azar y la necesidad”.

SOL DESDE EL SOL

SOL DESDE EL SOL

SOL DESDE EL SOL

Sol, para nuestra vida desde siempre, desde los siglos,

desde la tierra, desde la sangre que no deja de latir nunca.

Caminá, sol, mis manos te siguen, hasta el cenit.