MATRIX II: ¿EN VERDAD, GOEBBELS HA MUERTO?

by | Nov 1, 2018 | Temas políticos | 0 comments

Terminada la elección de Brasil, creo que hay tantas cosas para observar, que daría para escribir muchas páginas, pero habrá que seleccionar.

Voy a usar de nuevo a la Matrix como marco conceptual del análisis.

¿Qué es la Matrix?

El mito de la caverna de Platón es uno de los puntos importantes a la hora de desentrañar la Matrix. En él se narra cómo unos esclavos viven en una cueva creyendo que lo que ven (unas sombras proyectadas en una pared) es la realidad cuando lo cierto es que viven engañados. Pero uno de ellos escapará y verá la luz del sol, entonces volverá para rescatar a los otros, pese a que corra el riesgo de que lo maten por no creerle.

Antes lo usé (http://www.miradasdesdemendoza.com.ar/2018/08/05/la-matrix-macrista-al-palo/), en una visión local, referida a una situación puntual: el mega carpetazo de los Cuadernos de Centeno, pero ahora quiero hacer una referencia más amplia porque esta estrategia de instalar pos verdades que reemplacen a la verdad ocurrida ha sido utilizada desde hace mucho, y en muchas partes del mundo, aunque la denominación de pos verdad sea contemporánea.

Buscando información para escribir este posteo, me encontré lo que voy a transcribir abajo. Debo confesar que sabía muy poco sobre Joseph Goebbels, el director de la tarea comunicativa del Partido Nazi y el gran arquitecto del ascenso al poder de Adolf Hitler, que lo puso como responsable del Ministerio de Educación Popular y Propaganda, en 1933, pero lo que encontré es de una actualidad tal que los reproduzco a la letra.

Once principios de la propaganda nazi

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.

2.- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo; los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7.- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8.- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9.- Principio de la silenciación. Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10.- Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11.- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”, creando impresión de unanimidad.

La contrastación de estos principios con la estrategia comunicacional (clave en su triunfo electoral, y en su proyecto de continuidad) del macrismo se me apareció como necesaria, y la identificación de acciones que se ajustan a aquéllos, evidente. Solo voy a mencionar un ejemplo: cada vez que la situación política y, sobre todo, económica, se pone crítica, se lanza un tema que la reemplaza en la atención de la gente, y que sirve, además, para trasladar culpas a otros, ya sean los adversarios políticos, ya otro sector que se pueda asimilar a aquéllos. Hoy es el tema de la xenofobia, que sirvió para colaborar en la demonización de la oposición popular y callejera que se enfrentó al proyecto de Presupuesto Nacional 2019, y que, de paso, sirve para castigar políticas “populistas” que serían las que causan nuestros problemas como país.

Hay que destacar la inescrupulosidad total de la estrategia y de sus responsables, a los que no les importa el daño que hacen; en este caso, a comunidades de hermanos latinoamericanos que, desde hace mucho, conviven con nosotros. Ya lo habían hecho con la comunidad mapuche cuando desaparecieron a Maldonado.

Ahora bien, a estos principios, no novedosos, se agrega la capacidad de fuego que genera la tecnología soportada por Internet, en gran medida a través de las redes sociales: acá aparece otro concepto necesario: la POS VERDAD.

El Oxford English Dictionary eligió en 2017 la “post-truth” como palabra del año y la definió así: “[la posverdad] Denota circunstancias en que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal”.

Y aquí se encuentran los elementos que justifican que hable de la Matrix y de la caverna de Platón. Se trata de que la gente cree que está viviendo una realidad, que, estrictamente, no lo es. Es decir, el proceso de formación de creencias de cada persona está contaminado; sobre todo, por las llamadas “fake news”. Y no es que antes las noticias falsas no existieran, es que ahora las noticias verdaderas ya no importan.

Quiero recordar que estas “fake news” (según Wikipedia, las fake news (español: noticias falsas) son un producto pseudo periodístico difundido a través de portales de noticias, prensa escrita, radio, televisión y redes sociales cuyo objetivo es la desinformación deliberada o el engaño) y que han sido utilizadas en la estrategia electoral de Jair Bolsonaro, diseñadas por empresas internacionales, y financiadas por las Corporaciones que querían desplazar al Partido de los Trabajadores del poder en Brasil. Esto fue comprobado y denunciado por organizaciones internacionales durante la campaña electoral, y fue útil para llegar a la población más pobre y hacerles creer noticias muchas veces inverosímiles, pero que colaboraron eficazmente en el triunfo del fascismo en Brasil.

La conclusión no es nueva en mis posteos, pero es la única posibilidad de defensa de nosotros y nosotras, la gente más o menos común, de preservar una sociedad que responda a nuestros intereses y necesidades, no a los de Gobiernos corruptos que representan el interés de las Corporaciones que manejan el 80% o 90% de la riqueza del mundo.

NO DEBEMOS ACEPTAR QUE NOS HAGAN CREER MENTIRAS, PODEMOS ACERCARNOS A LA VERDAD, Y DEBEMOS INTENTARLO, POR NOSOTROS, NOSOTRAS, Y NUESTRA DESCENDENCIA, QUE ES LA QUE TIENE EN JUEGO LA POSIBILIDAD DE UNA VIDA QUE VALGA LA PENA SER LLAMADA ASÍ.

 
 
 

0 Comments

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

ADOLFO ARIZA

ADOLFO ARIZA

Autor del Blog

¿Querés suscribirte al blog?

Sólo necesitás indicar tu e -mail y te enviaré mis posts, cada vez que publique uno nuevo.

Share This