El Instituto
de Pensamientos y Políticas Públicas (IPYPP) es un centro de estudios,
investigación y formación perteneciente al Instrumento Electoral por la Unidad
Popular (UP).
Elegí este
informe porque es un tema antiguo y relevante, que se ha agudizado en el
periodo macrista, y que hay que destacar para que avance la conciencia de la
necesidad de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para solucionar esta
problemática.
Presentamos
informe elaborado por Ana Rameri, donde se presentan elementos para mostrar que
la tasa de desocupación de dos dígitos (10,1%) que exhibiera el primer
trimestre del 2019, manifiesta sus picos más relevantes en los aglomerados de
Ushuaia-Río Grande (13,0%); en los partidos del Gran Buenos Aires (12,3%); en
Rawson-Trelew (12,3%) y en el Gran Rosario (11,7%). No obstante, al considerar
la evolución interanual de la tasa de desocupación, se observa que la región en
la que más creció fue en Cuyo (+ 52,5%), seguida por la región del Noroeste
(+39,7%).
En lo
relativo a la tasa de empleo, la mayor proporción de población ocupada la
exhibe la Ciudad de Buenos Aires (51,6%), en tanto Formosa presenta la menor
tasa del País (33,6%). Al observar la evolución interanual sigue siendo el Gran
Buenos Aires quien exhibe un ligero aumento de la tasa de empleo. En tanto el
promedio de los 31 aglomerados urbanos (-0,2%) cae por el impacto que en
términos del deterioro del empleo se observa en el Noreste, en la Región
Pampeana y en la Patagonia.
La
desocupación encubierta que en promedio se ubicó en el 17,5% manifiesta su pico
más importante en Salta (25,2%) y exhibe su menor expresión en el Gran
Resistencia (2,1%). Si consideramos la evolución interanual el mayor crecimiento
de la desocupación encubierta se observa en la Región de la Patagonia (+46,0%)
y en Cuyo (+29,9%).
El presente
informe muestra también que, al observar la situación laboral desde la
perspectiva de género, se observa con claridad la menor posibilidad que tienen
las mujeres a la hora de enfrentarse con el mundo laboral, de disponer de mayor
cantidad de horas de participar en el mismo habida cuenta de la necesidad de
conciliar la jornada de trabajo productivo con el tiempo dedicado al trabajo
reproductivo. Esto explica por qué la tasa de empleo para los hombres es del
63,4%, mientras para las mujeres es del 43,5%. Respecto a la desocupación la
brecha entre ambos es menos relevante: mientras el 9,2% de los varones están
desocupados, el 11,2% de las mujeres activas están en situación de desempleo.
Al incorporar
el corte por edad se agrega una nueva condición de vulnerabilidad laboral: ser
joven. Para este grupo las chances de tener empleo son menores y la amenaza de
la desocupación es mayor; durante los primeros tres meses del 2019 la
desocupación entre los varones jóvenes fue del 18,5% mientras que en las
mujeres trepó al 23,1%. Es decir, una de cada cuatro mujeres jóvenes es
desocupada.
En realidad, tendría que ser MERCOSUR
V, porque en Facebook publiqué un post con el título de MERCOSUR IV, pero voy a seguir la secuencia de los blogs de MIRADAS
DESDE MENDOZA.
Tampoco esperaba
agregar una publicación más, por lo que dije antes: el tema está clarísimo,
salvo para los mentirosos del macrismo, y para aquellos que todavía le creen,
(iba a decir ingenuos, pero no termino de encontrar una palabra que denomine a
gente –mucha dueña de un nivel cultural y educativo que amerita una mejor
comprensión de la realidad- que dice que va a votar en contra de sus
intereses), y que a mi parecer son demasiados, pero algunos compañeros me
acercaron el link de la nota de Benedetti, un viejo compañero de militancia
peronista.
Me pareció un buen
cierre de esta saga no buscada sobre el impresentable Acuerdo Mercosur – UE,
más allá de que su concreción sea irreal, por lo menos para cualquiera que
entienda un poco de política internacional.
Me gustó lo explícito
que queda lo que es un PROYECTO NACIONAL Y POPULAR frente a la propuesta neo
liberal, o como se la llame, del macrismo. Así que lo comparto con Uds., espero
que les sea útil.
Acá está la nota.
Una vez más – y como si fuera poco lo
que padecemos – los empresarios Pymes y los trabajadores argentinos sufrimos una
nueva agresión a nuestra posibilidad de supervivencia: el insólito tratado de
Libre Comercio Comunidad Europea – Mercosur, negociado en el mayor de los
secretos y sin la participación, no sólo de las Pymes y los trabajadores, sino
de ninguna de las otras partes afectadas, entre ellas la Unión Industrial
Argentina y otros sectores de la producción.
Durante el gobierno anterior, en mi carácter en ese momento
de presidente de la Cámara que reúne a nivel nacional a los Proveedores del
Estado (UAPE), participé de diversas reuniones en la Cancillería y en el Foro
Consultivo Económico Social del Mercosur, donde las partes intervinientes, unas
50 instituciones (UIA, CAME; CAC; SRA, CGERA. APYME, UAPE; CGT, CTA, etc.),
emitimos opiniones y recomendaciones sobre cada uno de los temas y para cada
reunión).
La posición de la producción argentina siempre fue la misma,
avanzar en el tratado, pero defendiendo las particularidades propias de las
asimetrías existentes y fundamentalmente el trabajo argentino. Mientras cifras
oficiales del Sistema Previsional argentino informan la reducción de 203.000
trabajadores en el último año y CAME destaca una caída superior al 12% en las
ventas minoristas, o del 23% en los centros comerciales, el Observatorio Social
de la UCA da cuenta de que la mitad de los chicos de nuestra Patria están por
debajo de la línea de la pobreza.
Es fácil comprobar que esto significa no sólo la pérdida
económica para nuestra gente, sino también, al carecer de la dignidad que
otorga el trabajo, la de la posibilidad de participar en la transformación de
la realidad para construir el bien común.
LA LIBRE NAVEGACION
DE RIOS Y MARES
Ahora nos encontramos con que los europeos no han renunciado
a ninguna de sus pretensiones ejercidas en muchos años de colonialismo abierto
o encubierto. Europa anhela, como lo hizo en toda su historia, navegar
libremente por nuestros ríos y mares. No podemos menos que recordar a nuestros
250 muertos en la batalla de la Vuelta de Obligado, para impedir el libre
acceso de una poderosísima flota anglo-francesa. Todos escuchamos en la poesía
de Miguel Brascó y Alberto Merlo aquello de los “20 buques de guerra”, pero lo
importante eran los “90 buques mercantes” que los acompañaban (en realidad
parece ser que eran 22 y 92 pero razones de rima obligaron al redondeo). Como
dice la canción, y como siempre ha sucedido, los gringos no se la llevaron de
arriba y a sus 26 muertos debieron agregar cuantiosas pérdidas materiales que
les hicieron preferir sobornar a algunos funcionarios corruptos y vendepatrias
antes que intentar otra costosa aventura militar. Igualmente grave es que los
europeos exploten hasta el saqueo las riquezas de nuestros mares soberanos.
LA HISTORIA SIEMPRE
ENSEÑA
Hoy escuchamos a funcionarios condenar a libro cerrado
nuestra historia y en particular los últimos 80 años. Una simple cuenta nos
lleva a comprobar que lo que se quiere destacar es lo anterior, es decir “la
Década Infame”, aquel momento donde un “bon vivant”, hijo de un miembro de la
oligarquía argentina, responsable del genocidio de los indios de la Patagonia,
firmaba la entrega de nuestra soberanía, manifestando que constituíamos “la
perla más preciada de la corona británica”, nos referimos a “Julito” Roca y al
tristemente célebre “Pacto Roca – Ruciman”.
En este momento, mientras los europeos se reservan el
“derecho” a imponer cupos o “garantías fitosanitarias” (las que usan como
medidas paraarancelarias), podrán invadir nuestros mercados con graves
consecuencias para la industria en general, tanto la metalúrgica, automotriz,
del calzado, textil e inclusive la agroindustria (desde chocolates, hasta
fideos, vinos, licores, artículos de confitería, etc.)
Por otra parte, son conocidos los convenios de factoría que
las empresas europeas tienen en el sudeste asiático, por los cuales
comercializan productos con etiqueta “Made in Europa” que han sido fabricados
en mercados de trabajo semi esclavo.
Otro grave capítulo es el de las compras públicas, donde, si
bien se argumenta que serán para operaciones superiores a un determinado monto,
con la eliminación de los controles que ha realizado el actual gobierno, miles
de productos importados se venden al Estado con el mero cambio de empaque. Esta
“liberalización” incluye “bienes, servicios y obras”, con la liquidación entre
otras de nuestras empresas informáticas y tecnológicas, desprotegidas por la
extensión de las patentes por parte de los europeos, lo mismo que las
cooperativas de la economía social o la obra pública (máxime luego de los
golpes a las grandes empresas brasileras por el caso Odebrecht, o a las
argentinas por el de las fotocopias de los cuadernos).
Es decir, el papel dinamizador y eventualmente contra
cíclico que deben cumplir las compras gubernamentales desaparecerá para nuestro
país. Otro grave aspecto es la pérdida del mercado brasilero, pues al entrar
los productos europeos en competencia y sin protección para los nuestros, las
exportaciones a Brasil, en particular las de autopartes, se reducirán a cero.
Sin olvidar que no podremos usar 357 denominaciones, desde queso mozzarella,
hasta las de los vinos, fiambres o licores.
Por último, envenenan el análisis las afirmaciones de dos
lobistas de sí mismos. En primer lugar el señor (Anti)Cristiano Rattazzi,
miembro de la familia Agnelli, a quien le da lo mismo fabricar automotores,
armarlos o traerlos importados (en realidad prefiere esto último) o
Grobocopatel, dueño del mayor monopolio exportador sojero, quien además de
envenenar el medio ambiente de nuestro país, manifiesta alegremente que grandes
sectores de la producción argentina deberán “desaparecer”, claro junto con sus
trabajadores, como parte de la política de descarte que denuncia el papa
Francisco.
En definitiva, en un mundo donde las principales potencias
económicas del planeta (EE.UU. China, Europa, Rusia, etc.), aplican cada vez
más políticas ultra proteccionistas, donde la guerra entre China y los EE.UU.
se centra en el control de las patentes y la tecnología y donde se discute, no
ya la soberanía de los mares sino de los espacios aéreos y extraterrestres, nuestro
país entrega todo gentilmente, en lo que parecería ser una liquidación de “fin
de temporada”. Vivimos tiempos de brutal concentración de las riquezas, con una
creciente exclusión, un irracional endeudamiento público sin ninguna
contrapartida, donde el bien común se subordina a las denominadas leyes del
mercado, que no son más que liberar los aspectos depredadores y especulativos
de la actividad financiera, como lo destaca el papa Francisco. Los argentinos
aspiramos a que el sector financiero canalice nuestro ahorro hacia la
producción, valoramos el aporte del sector agropecuario, el comercio y los
servicios, en la seguridad de que junto con los industriales, en particular las
Pymes con nuestros trabajadores, científicos e investigadores, debemos ponernos
en estado de alerta frente a esta nueva pretensión de descartar a nuestra gente
y a nuestra nación toda, al tiempo que aspiramos a una Patria que nos contenga
a todos para vivir con Justicia y en Paz.
MERCOSUR 3: APORTES MENDOCINOS: GABRIEL FIDEL – ROBERTO ROITMAN
No tenía pensado realizar nuevos aportes a ese tema, que me parece suficientemente expuesto en sus aspectos negativos para Argentina, pero ayer, lunes, víspera del aniversario de nuestra Independencia, el Diario Los Andes publicó una nota de opinión titulada “Acuerdo Mercosur – Unión Europea ¿Servirá o no a Mendoza?, y me pareció importante compartirlo en mi blog.
Al interés propio del asunto, se agrega el valor de los opinantes, dos figuras relevantes de Mendoza en este tipo de temas:
Roberto D. Roitman es Profesor en la Maestría en Política y Planificación Social y Vice decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, ambas de la UNCuyo;
Gabriel Fidel es Parlamentario del Mercosur por Mendoza, con una vasta trayectoria profesional y empresaria.
Fidel titula así: El Acuerdo Mercosur-Unión Europea: La provincia tiene una gran oportunidad.
Opina: “El acercamiento entre ambos bloques va a permitir un aumento del comercio y de las inversiones. Estamos abriendo un mercado de 500 millones de habitantes y un ingreso per cápita de 34.000 dólares promedio. Además, pasaríamos a tener acuerdos comerciales con un tercio del PBI mundial. Si lo comparamos con otros países de la región, Argentina sin este nuevo escalón, sólo tiene acuerdos con el 8% del PBI mundial, mientras que Chile tiene con el 88%, Perú con el 81%, México con el 63% y Colombia con el 56%.”
En cambio, el título de Roitman es: Para Mendoza ofrece serios riesgos.
“Deberemos estar muy atentos a las largas negociaciones que se abren, pues para Mendoza el tratado ofrece serios riesgos. Por productos europeos en Argentina, y sobre todo en Brasil, con subsidios como el caso de aceite de oliva, frutas desecadas y de vinos. Con escasa contraparte (UE sin Inglaterra es la mitad del consumo europeo de vinos argentinos): textiles, calzados, patentes de productos y de procesos, normas de origen, y especialmente igualdad de tratamiento en las compras del Estado. Son procesos que deben ser controlados y vigilados. No pueden ignorarse las asimetrías de desarrollo relativo y de competitividad: años de PAC (política agrícola común) y de subsidios a la industria europea les facilitó para llegar a situación actual. Como insiste la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la ganancia de competitividad es un proceso sistémico que implica variables extra e intraempresa. Con esta tasa de interés no podemos competir, ni con los costos de logística o las oscilaciones cambiarias. Toda negociación debe tener en cuenta estas asimetrías.”
Está claro que la primera visión es idealizada: que la Unión Europea tenga 500 millones de habitantes no significa que le vayamos a vender a ese universo. Me hace acordar a cuando evaluaba a emprendedores que armaban proyectos sobre Internet con el argumento de que hay más de 4300 millones de internautas. Mi pregunta era: ¿Por qué pensás que te van a comprar a vos? Si no hay respuesta válida, el planteo es irreal. El análisis de Roitman es preciso, mientras no se avance en la solución de estas dificultades, no hay ventajas en el Acuerdo.
Por allí, desde el macrismo se plantea que los Gobiernos peronistas trabajaron muchos años en la búsqueda de un Acuerdo con la Unión Europea, y que ahora criticamos esto que no es, por ahora, mucho más que una Carta de Entendimiento o una expresión de voluntad favorable al Acuerdo (ni siquiera eso, porque Macron ya ha manifestado sus obvias reticencias). He participado, cuando fui funcionario de la UNCuyo, de actividades relacionadas con estos temas de integración latinoamericana, por lo tanto, conozco el tema: justamente no se avanzó más en acuerdos con la Unión Europea porque no se pudieron lograr los términos de equidad que justificaran firmarlos.
En otro párrafo, Fidel dice: “La Unión Europea tiene acuerdos de libre comercio con casi toda América Latina. México lo tiene desde el 2000, Chile desde 2003. El Acuerdo significa un fuerte impulso para el Mercosur y demuestra su vigencia y que fue capaz de renovarse, negociar con otros bloques y mejorar su funcionamiento.”
Lo que no dice que estos TLCs mejoraron las ventas de los países europeos, pero no las de los latinoamericanos.
Ahora bien, Chile no tiene –porque desde el pinochetismo se avanzó en políticas neoliberales bajo la influencia de los Chicago Boys- una industria que se vea afectada por estos TLCs. Argentina sí, y Rotman lo aclara:
“A pesar del entusiasmo del Gobierno, que pretende avanzar en el proceso de liberalización, las conversaciones europeas estarían limitadas a un “entendimiento político”. Existen múltiples trabas para implementar el acuerdo: propiedad intelectual, comercio agrícola y compras del Estado son los tres puntos donde la Unión Europea presenta una posición intransigente para proteger a sus empresas y productores. La posición sudamericana es lograr un acuerdo a cualquier costo, sin importar el impacto sobre la débil estructura industrial.
Un convenio de esta envergadura ayuda a definir el modelo de país que se pretende construir. Necesitamos políticas económicas y sociales que contengan a 45 millones de personas, y el perfil productivo primarizante que nos induce el tratado no es capaz de incluirlas.”
Finalmente, quiero resaltar estos aportes de Roitman:
“Necesitamos un proyecto nacional que integre el trabajo, las regiones, la industria y el conocimiento, que incluya y proteja su mercado interno.
El sector agropecuario es uno de los pocos que podría beneficiarse con la apertura comercial, ya que el acuerdo lesiona al sector industrial. Las principales cámaras empresarias del Mercosur reclaman la inclusión de una “cláusula de desarrollo industrial” y la preservación de diversos instrumentos de protección a la producción y el empleo “fundamentales para el funcionamiento actual y futuro del Mercosur”.”
Cabría preguntarse por qué hay posiciones tan contrapuestas sobre un mismo tema que se puede analizar objetivamente.
La primera razón es obvia: las posiciones políticas: Roberto es un militante peronista de toda la vida. Lo conocí cuando ambos éramos estudiantes, en 1966, cuando el Cordobazo, y salíamos a la calle a manifestarnos contra la represión de Onganía (¿recuerdan La noche de los Bastones largos?). Fidel es Radical y funcionario del Gobierno macrista.
Ahora bien, se podría decir que los hechos son irrefutables, que hay una sola verdad, pero la realidad es que, aunque esto sea así, los conocemos a través de un “relato” que es subjetivo, pero que puede contarse con verosimilitud. Hoy, además estos relatos pueden llegar a integrar una “Matrix”, en la que uno cree en una realidad que no es más que una ficción.
El macrismo ha sido muy eficiente en esto, y sus triunfos electorales lo demuestran, pero sigo intentando colaborar en que los argentinos podamos conocer la realidad, y tomar las mejores decisiones posibles.
Este es el caso del Acuerdo Mercosur – Unión Europea: pensemos en Ministros llorando, en un Presidente que dijo: “Hoy vendemos a 40 millones de personas y a partir de este acuerdo llegaremos a 500 millones”. En realidad, ni siquiera hay nada acordado, y faltan varios pasos para que se pueda concretar, pero el Gobierno lo vende como una panacea con fines electorales, que es lo único que le importa ahora, ante lo que expresan las encuestas que reflejan el fracaso de su Gobierno.
El análisis de Roberto Roitman es correcto, no aceptemos que nos engañen con cuentos engañosos, porque depende mucho de nuestra vida llegar a comprender la verdadera realidad.
Se hace imprescindible leer detrás de los relatos y comprobar sus afirmaciones para no ser juguetes de estrategias comunicativas, por lo demás conocidas por nosotros/as, y proteger nuestros intereses.
Comparto los links de las notas completas para que puedan leerlas quienes estén interesados.
La actualidad de Argentina y el Mundo, Noticias vistas desde Mendoza por el Profesor Adolfo Ariza. Realidad, Información y Medios de Prensa en notas con una mirada local y abierta.
Profesor y Licenciado en Literatura. Coordinador Área de Vinculación – Secretaría Desarrollo Institucional – UNCuyo entre 2008 y 2014 (Desarrollo Emprendedor). Responsable de Kusca Gestión Colaborativa para Empresas.
Amplia y mayoritariamente maliciosa y
falaz información, es la difundida acerca del acuerdo de “libre comercio” que
los gobiernos neoliberales del Mercosur fueron a mendigar a la Unión Europea.
La catarata de loas, vertida por operadores periodistas,
economistas y opinólogos del establishment, dispusieron de espacios
preferenciales en muchos medios, para enunciar supuestos “grandes beneficios”,
ocultando o minimizando los muy previsibles perjuicios severos, que serán
consecuencia directa de la eventual plena aplicación de dicho acuerdo. Todo eso
busca “crear clima” favorable a eso, y a la vez ampliar la cortina de humo
presentando como “una gran acción diplomática del decadente y hoy impresentable
gobierno neoliberal, dándole supuestas dotes de “estadista” que no posee ni en
el mínimo grado.
En el caso del macrismo, se trata de otro de los golpes de
efecto, a los que es tan adicto y a los que con relativa eficacia apela, para
intentar tapar la desastrosa realidad de caos total en que nos ha sumido,
pretendiendo ocultar a desinformados y a crédulos fáciles, que de mínima nos
empujan a involucionar a aquella anacrónica e inviable economía primaria, en un
contexto socio político de feudalismo campero del siglo XIX; y como objetivo de
máxima nos conducen amañadamente a la disolución nacional.
El acuerdo de “libre comercio”, años antes rechazado por el
último gobierno peronista, por ser muy nefasto y contrario a los Intereses
Nacionales; va en cambio como anillo al dedo al esquema de país granja
decimonónico y empujado al subdesarrollo crónico, que busca el establishment
neoliberal interno, y el externo al cual está subordinado impúdica y
gustosamente.
No se duda –y lo explicitó claramente por sus acciones y sus
dichos- (como algunas de las tantas impresentables soberbias e incoherencias
que con desparpajo pronunció la impresentable vicepresidenta) que el
neoliberalismo macrista busca desindustrializarnos rápida y brutalmente acorde
al modelo de economía primaria con desocupación masiva permanente y salarios de
miseria, para lo que precisa, como herramienta adicional de presión, que el
acuerdo sea ratificado totalmente, tanto por el Congreso Argentino, como por el
órgano colegiado respectivo de la UE.
Pero lo que ocultaron como parte del buscado golpe de
efecto, es el hecho real que esas dos ratificaciones están muy lejos de ser
conseguidas, y más bien es casi un hecho que el acuerdo será rechazado tanto
acá como en otros países del Mercosur, y en el viejo continente.
Ya Francia (la segunda economía de la UE post Brexit en
curso, y la mayor potencia militar del bloque) puso paños fríos al eventual
acuerdo, pues no está dispuesta a sacrificar a sus muy subvencionados
productores agropecuarios, creando con ello desocupación y una potencial crisis
política que agrave su delicada situación actual. Otros países de la UE, como
Irlanda, Polonia y varios más, dependen en buena medida de sus subvencionadas
producciones agropecuarias. Y según normas de la UE, la ratificación del
acuerdo necesitaría 2/3 del total de los votos, algo muy improbable de
conseguir.
Para lo poco que está quedando en pie, de la diversificada y
poderosa industria argentina que llegamos a poseer, una eventual ratificación
del acuerdo de “libre comercio” será el acta de defunción definitiva, que
destruya aún más el empleo argentino y degrade los salarios a niveles de
miseria; que nos entierre en el subdesarrollo crónico, o peor aún, que nos
empuje a la disolución nacional.
Esa misma industria argentina, destrozada y atacada
ferozmente desde el infame “proceso”, vilipendiada y atacada durante los años
de la partidocracia cleptocrática que siguieron al citado nefasto período
dictatorial cívico militar, y que como el Ave Fénix, había renacido de sus
cenizas, al amparo de fuertes políticas proteccionista y de efectiva promoción,
desarrolladas como políticas de Estado en los doce años peronistas precedentes,
caracterizados por políticas económicas de fuerte orientación keynesiana;
volvió a ser atacada, ahora con ferocidad inaudita y descaro total, por el
actual gobierno enfocado a concretar el mayor y más perverso industricidio que
recuerda la historia económica mundial, que pudo ser padecido por un país en tiempos
de paz o de inmediata posguerra.
No es un dato menor que son los sectores más retrógrados de
nuestro país, la oligarquía tradicional de tozudas políticas anti industriales
y anti sociales; las ramificaciones industriales con mentalidad especulativa
que derivaron de aquella, los fugadores crónicos de divisas, los especuladores
financieros y “guantes blancos” de operaciones impresentables, así como los que
lucran con las importaciones desmadradas; son los que casi a coro cantaron loas
de falsos y amañados argumentos, a favor de la desprotección total del mercado
interno, cuya institucionalización sería la ratificación de ese acuerdo de
“libre comercio”, al cual seguramente pronto seguiría el malhadado ALCA
rechazado en la Cumbre de Mar del Plata en 2005; con los que se
institucionalizaría nuestra vergonzoso y deleznable rol de mera colonia
económica de las Potencias Atlantistas, y sumisos subordinados totales a las
Potencias Neocolonialistas del Siglo XXI (tema del cual me explayé en el libro
respectivo).
Todo eso y sus múltiples ramificaciones negativas, está en
juego en este estratégico tema, del cual mucho se ocultó y muy pocas verdades
se expusieron con la crudeza y fundamentación imprescindibles. El tema no se
agota en estas pocas líneas, y es peor que lo brevemente expuesto.
Este
Acuerdo me llenó de inquietud y rabia. Hemos luchado por un proyecto de
independencia nacional, que nos ha costado “sangre, sudor y lágrimas”, y ahora
el Gobierno argentino, que ha desvalorizado el Mercosur, junto con sus socios
neo liberales latinoamericanos, quiere firmar un tratado que, sin ninguna duda,
nos va a perjudicar.
Pedí
ayuda a Humberto Podetti, del cual incluyo una mínima síntesis biográfica al
final, para agregar a esta polémica opiniones calificadas, que ayuden a los/las
ciudadanos/as argentinos/as a comprender, no solo la realidad actual de América
Latina, sino las consecuencias de esta propuesta tan perjudicial para nuestros
pueblos.
Además
de mandarme los materiales que voy a compartir con uds., Podetti me decía:
“En rigor, no se trata
de un acuerdo sino de un contrato de adhesión, o un tratado de rendición
económica porque favorece en todos sus aspectos a la UE, proponiéndose la
eliminación de aranceles en todos los productos industriales -incluyendo
tecnología e inteligencia artificial en todos los campos- en los que la UE
tiene ventaja y proponiéndose mantenerlos en todos los productos en que el
MERCOSUR tiene ventajas.”
«Tras 20 años de negociaciones,
se llegó a un acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur»: esta frase se
repite desde voceros oficiales, en la UE y aquí, y en todos los medios. Como
pasa a menudo, esta frase que se repite no refleja la realidad.
Para ser precisos: Los
representantes de la Unión Europea y los del Mercosur alcanzaron ayer un
acuerdo político para un acuerdo comercial. Que debe ser revisado, todavía, por
los asesores jurídicos de ambas partes. Es más que un borrador, pero no es el
acuerdo comercial. Éste, antes de entrar en vigencia, deberá ser refrendado por
el Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE, y por cada uno de los
parlamentos de los cuatro países que hoy integran el Mercosur. Preparémonos
para largos debates, en América del Sur y en Europa. Es muy posible que sigan
hasta después del 10 de diciembre, con un nuevo gobierno en nuestro país.
En realidad, este debate va a
ser entre nosotros parte de la campaña electoral. Esto ya es visible en
Twitter, la red social de reacción más rápida (y la más colonizada por los
aparatos oficiales y el activismo opositor). La idea que se trata de insinuar
desde los partidarios de Macri, sin llegar al ridículo de decirlo, es que con
este «tratado» Argentina casi, casi está entrando en la Unión Europea.
Lo lamentamos, pero no. Los que
quieran conseguir la doble ciudadanía tendrán que seguir el trámite ya
establecido, con las partidas de nacimiento de sus abuelos.
Lo que el gobierno argentino sí
dice expresamente es: «La UE liberaliza cerca del 100% de su comercio. El
Mercosur lo hace en un 90%. La UE ofrece la liberalización completa e inmediata
de aranceles para el 80% de las exportaciones del Mercosur de productos
industriales a la UE. El Mercosur obtiene plazos amplios de hasta 15 años para
liberalizar sectores sensibles en forma gradual. El acuerdo favorece el
comercio intraindustrial al reducir los aranceles para insumos y bienes de capital
«.
No sabremos si éste es un cuadro
preciso de lo acordado, y en qué condiciones, hasta que podamos leer el
documento que se firmó. Lo que está ahora descripto en algunos medios como
«texto completo», no es el acuerdo sino una gacetilla promocional.
Pero… es importante leer la
gacetilla que preparó la Comisión Europea, para presentar el asunto a su público.
Por ejemplo, estos párrafos del comunicado de la Comisión:
«Principales características
del acuerdo comercial UE-Mercosur
El acuerdo de región a región
UE-Mercosur eliminará la mayoría de los aranceles sobre las exportaciones de la
UE al Mercosur, lo que hará que las empresas de la UE sean más competitivas al
ahorrarles 4.000 millones de euros en impuestos al año.
En lo que respecta a los
sectores industriales de la UE, esto ayudará a impulsar las exportaciones de
productos de la UE que hasta ahora han estado enfrentando aranceles altos y, a
veces, prohibitivos. Estos incluyen automóviles (arancel del 35%), partes de
automóviles (14-18%), maquinaria (14-20%), productos químicos (hasta 18%),
productos farmacéuticos (hasta 14%), ropa y calzado (35%) o tejidos de punto
(26%).
El sector agroalimentario de la
UE se beneficiará de la reducción de los aranceles elevados del Mercosur sobre
los productos de exportación de la UE, chocolates y confitería (20%), vinos
(27%), licores (20 a 35%) y refrescos (20 a 35%). El acuerdo también
proporcionará acceso libre de impuestos sujeto a cuotas para los productos
lácteos de la UE (actualmente arancel del 28%), especialmente para los quesos.
Los países del Mercosur también
implementarán garantías legales para proteger contra la imitación 357 productos
europeos de alta calidad de alimentos y bebidas reconocidos como indicaciones
geográficas (IG), como Tiroler Speck (Austria), Fromage de Herve (Bélgica),
Münchener Bier (Alemania), Comté (Francia), Prosciutto di Parma (Italia),
Polska Wódka (Polonia), Queijo S. Jorge (Portugal), Tokaji (Hungría) o Jabugo
(España). (Como apunta Andy Tow, el queso fontina, el danbo, el camembert,
etc., todos de origen europeo que se producen en el país, con este acuerdo
serán «imitaciones» de las que la UE tendrá derecho a «protegerse»).
El acuerdo abrirá nuevas
oportunidades de negocios en Mercosur para las empresas de la UE que venden
bajo contratos gubernamentales, y para brindar servicios a proveedores en los
sectores de tecnología de la información, telecomunicaciones y transporte,
entre otros.
En un aparte, Phil Hogan,
Comisionado de Agricultura y Desarrollo Rural, agrega: «solo nos abriremos a
los productos agrícolas del Mercosur con cuotas cuidadosamente administradas
que garantizarán que no haya riesgo de que ningún producto inunde el mercado de
la UE y, por lo tanto, amenace el sustento de los agricultores de la UE».
Para leer el texto completo de
este comunicado de la Comisión Europea (en inglés) cliquear aquí. Puede ser un prejuicio
eurocéntrico, pero nos pareció más informativo ese documento que las gacetillas
lanzadas desde la Casa Rosada, o los tweets desde el Palácio do Planalto.
Dr. Humberto Podetti
Humberto Podetti es abogado egresado
de la UBA, postgraduado en la UCA y especializado en Derecho de la Integración
y Comunitario y Derecho Económico y Contractual Latinoamericano. Ha sido
Director de Proyectos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo,
Profesor de Grado y Director y Profesor de Postgrado en la Universidad de
Buenos Aires. Es Profesor invitado de la Universidad de la República
(Montevideo) y de la Universidad Tecnológica Nacional. Es miembro fundador del
Foro Permanente de Juristas y Asociaciones de Derecho Comparado del MERCOSUR,
del Foro para la Unificación del Derecho Privado, del Instituto de Integración
Latinoamericana de la Universidad Nacional de Cuyo, del Foro San Martín para la
reunificación de nuestra América y miembro de la Asociación Argentina de
Derecho Comparado, del Corredor de las Ideas del Cono Sur, del Instituto de
Derecho Internacional Público, Relaciones Internacionales y Derecho de la Integración
del Colegio Público de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y Huésped de Honor
y Coordinador Institucional de la Universidad Nacional de Cuyo en Buenos Aires.
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